Dos calurosos brazos me acurrucaron en el lugar donde me había quedado profundamente dormida leyendo mensajes.
-Enana-dijo una profunda voz a mi lado-buenos días.-rió en mi oído.
Sonreí, me giré y poco a poco fui abriendo los ojos para encontar a Liam mirándome con sus dos oyuelos permanentes.
+Hola feo, nos vamos?
-Cuando quieras amor-se acercó a mi y juntó su nariz con la mía, mezclando nuestras respiraciones, hasta que estuvieron tan pegadas que eran una sola, al igual que nuestros labios.
+Vámonos o llegaremos tarde.
Cogí mis cosas y me cepillé ligeramente el pelo. Después nos montamos en el coche y fuimos camino al aeropuerto.
Liam enchufó la radio, y en las noticias contaban el regreso de One Direction como la noticia de la semana. Escuchábamos con atención a la noticia, y Liam sonrió.
-Lo echaba de menos...
Le devolví la sonrisa y llegamos al aeropuerto. Encontramos con rapidez la puerta de embarque del vuelo de Lucy y Andy y cuando menos lo esperamos, salieron los dos cogidos de la mano.
+Uuuuuuuy, el amorrrrrr+le dije a Liam mientras nos acercábamos a ellos.
Liam rió y le dió un fuerte abrazo a Andy. Yo me acerqué a Lucy y la abracé.
+Pequeñaaaaaaaaaaaaaaaaaa, te echaba de menos.
-Y yo Jad.
+Pillina, estás con Andy?+le susurré al oído.
-Puede-dijo mordiéndose el labio.
+Necesitamos una charla urgente.
-Lo mismo digo-añadió con una mirada pervertida.
Le di un golpe en el hombro para que parara con las miraditas y ayudándoles con las maletas nos montamos los cuatro en el coche y fuimos a casa de Andy que no estaba muy lejos de la de Liam.
-Bueno, os dejamos, supongo que estaréis cansados...-dijo Liam bajando las maletas del coche.
-No, no, ¿queréis entrar?
+Seguro?
-Sí-insistió Andy.
Así que fuimos a casa de Andy y les contamos del regreso de 1D, a Lucy no le dió un infarto de milagro y tras risas y chorradas, decidimos volver a casa.
Liam se fue pronto a dormir, pero yo no tenía sueño, así que me quedé despierta en el balcón mirando las estrellas. Una hora después, me tumbé al lado de Liam que estaba profundamente dormido y no tardé mucho el caer como él.
Los días siguientes transcurrieron rápido, Liam se preparaba para su viaje y yo comencé a trabajar en la tienda. Lo bueno era que no estaba muy lejos de casa, así que podía ir y venir andando y así paseaba. El trabajo iba muy bien y pensé que me vendría bien para desconectar mientras Liam estuviese fuera. Quedaba por las tardes con Lucy y así teníamos nuestro tiempo para hablar, ya que ella se quedó viviendo con Andy.
El día que se fueron, fue duro para mi. Los acompañamos al aeropuerto, allí tuvimos unos pocos minutos para despedirnos.
-Volveré pronto pequeña, y hablaremos todos los días vale?-dijo besando mi frente.
Aún así, una lágrima cayó de mis ojos.
-No, no, cielo no llores-añadió secándomela.
Lo abracé con fuerza y después lo besé tiernamente.
-Y esto, para que no te olvides de mi-sacó algo de su bolsillo y me lo colocó al rededor del cuello.
Era un colgante con una L. Después sacó otro de debajo de su camiseta que contenía una J.
Lo volví a besar y lo llamaron para entrar en el jet.
Lucy me abrazó, mientras veía a Liam más lejos y al final desapareció al doblar la esquina.
