Capítulo 3

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"Cásate conmigo"

Esas dos palabras resonaban en los oídos de Lauren tratando su mente de procesarlas. Él no podía estar hablando en serio ¿O sí? El matrimonio no era algo que la latina deseara. Ella no se veía a sí misma como material para esposa. Atada a un hombre, jugando a la familia feliz. No. Eso no quería en el futuro. Al menos no por ahora ni con el chico frente a ella. Y, definitivamente, él tampoco era material de esposo.

L: "¿Estas bromeando, verdad?"

Luis: "¿Por qué piensas que es una broma?" bufó "No te entiendo, Lauren" empezó a enfadarse "Dime, ¿Qué es lo que quieres?"

L: "Solo quiero que me dejes ver la cara de idiota y que, de verdad, te comprometas un poco más en esta relación" levantó la voz.

Luis: "¿Qué compromiso más grande quieres que casarte conmigo?" suavizó su voz, tomando la mano de Lauren y besándola. "Yo te amo. Quiero pasar mi vida junto a tí"

L: "No, Luis. Esa no es la solución" se aparó del modelo ignorando lo último que dijo y se sentó en la cama cruzando los brazos.

Luis: "¿Por qué no?"

L: "Porque lo único que tenemos es esto" señaló a la cama que estaba hecha un desastre pos su encuentro y a ellos semidesnudos. "la única química que tenemos es en la cama pero fuera de ella no nos conocemos lo suficiente. Yo no sé casi nada de tu vida, no sé lo que quieres y tú tampoco sabes casi nada de mí. De mis sueños. Eso no es amor"

Luis: "En conclusión... No soy Camila" escupió las palabras con veneno "Ella si sabe todo sobre ti"

Lauren rodó los ojos parándose de la cama y dirigiéndose a la cocina. En donde tomo un vaso de agua para pasarse el mal sabor de boca que le estaba ocasionando el chico.

Luis la siguió abrazándola por detrás de la cintura y le susurró al oído.

Luis: "Para tu información, yo sé mucho sobre ti" le dió un beso en la mejilla. La ojiverde no se movió mientras Luis seguía hablando en su oído. "Por ejemplo; por alguna razón, que ni tu misma sabes, lloras después de tener sexo. No te gusta que sea muy suave porque suave no te va. Te pone muy caliente que muerda tu lóbulo izquierdo" mordió ligeramente la parte mencionada de la chica quien se encogió de la incomodidad. "Y te preguntas que se sentirá hacer el amor con una mujer... específicamente con Camila" Lauren se inmutó casi escupiendo el agua que bebía. ¿Cómo él podía darse cuenta de eso? Ni ella misma se había dado cuenta. "Ves como si te conozco"

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Habían pasado ya algunos días. Días en los que las latinas casi no habían hablado y ya no habían tocado el tema de la noche del beso.

Camila se encontraba revisando su correo, mensajes de la universidad, tareas, estados de cuenta, etc. Hasta que vió uno que llamo su atención. Abrió el mensaje, lo leyó y no podía creerlo. Una beca para la universidad de Milán, Italia. Le estaban ofreciendo jugar en uno de los mejores países del Volleyball. Pero ¿Cómo? Estaba muy feliz, sin duda alguna. Pero al mismo tiempo aceptar esa oportunidad tan grande significaba dejar toda su vida en Miami, sus recuerdos, sus amigos y sobre todo a la chica de ojos verdes. Necesitaba meditarlo muy bien. Necesitaba hablarlo con alguien y ese alguien era su mejor amiga. Pero, ¿podrían hablarlo ahora que las cosas estaban muy tensas entre ellas? Bueno, al menos faltaban algunas semanas para las clases, suficiente tiempo para pensarlo.

El sonido del timbre las saco de sus pensamientos. Cerró el portátil y se dirigió a la puerta para darles la bienvenida a sus amigas y compañeras de equipo. Dinah, Normani, Ally, Bea y Lauren, estas tres últimas acompañadas de su pareja: Scott, Shawn y, su no favorito, Luis Felipe.

Match-point - CamrenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora