Camila POV.
Los labios de Keana eran mejor a como los recordaba; suaves y maestros, con ese sabor dulce que los distinguía y la presión exacta. La italiana me besaba con dulzura y sus manos acariciaban mis mejillas, para, después, tomarme con delicadeza de la cintura y acariciar mis costados, por encima de mi blusa. Mis brazos se enredaron en su cuello y la acerqué a mí, haciendo que ella jadeara.
Me gustaba la amistad que tenía con Keana y no quería arruinarlo, pero sus labios sobre los míos y su piel tocándome, me estaban sacando de mí, calmando el dolor de mi corazón.
Después de una sesión de besos, Keana me quitó la blusa, dejando al descubierto mi sujetador color azul. Mi espalda tocó la suave cama y la talentosa jugadora se situó encima de mí, sin recargar su cuerpo. Una de sus manos hizo a un lado la tela, para liberar uno de mis senos, siendo mi duro pezón, capturado por sus labios. Gemí a la sensación y apreté las costillas de la italiana provocando una mueca y un gemido que no parecían de placer; parecía de dolor.
"¿Estas bien?" pregunté preocupada.
"Si, solo... No tan fuerte" me dijo con una sonrisa, para volver a besarme. Y, entonces, lo recordé; los golpes de Keana ¿Tendría alguno en esa zona?
Con cuidado, para no lastimarla, giré nuestros cuerpos, yo quedando encima, pero sin recargar mí peso. Mi boca tocó su cuello y dejé suaves besos en el área, provocando que la respiración de mi compañera de equipo se afectara más. Quise despojarme de su prenda superior, pero ella me detuvo. Eso aumentó más mis sospechas sobre lo que escondía Keana.
"Es mi turno hoy" me dijo y volvió a cambiar posiciones de una manera brusca, haciendo que ella se volviera a quejar.
"¿Segura que estas bien?" volví a preguntarle "Parece que algo te duele"
"Si, no es nada" contestó simple, volviendo a conectar nuestros labios en un apasionado beso.
Traté, nuevamente, de deshacerme de su blusa y ella me tomó de las manos para evitarlo.
"Por favor, quiero sentir tu cuerpo desnudo" le dije de manera seductora, para que accediera.
Vacilante, poco a poco, dejó que le quitará su prenda. Mientras lo hacía, la miré a los ojos para que se relajara y volví a besarla, sin mirar aún sus costillas. Bajé mis labios al valle de sus senos y disfrute de la suavidad de su piel. Me separé de ella, para sacarme de mis dudas y abrí mis ojos... No me equivocaba. Había un enorme hematoma de color entre verde y morado justo en sus costillas.
"¡Dios, Keana! ¿Qué te sucedió?" ella inmediatamente cubrió la zona, con vergüenza.
"Yo... me caí... no te preocupes" respondió nerviosa. ¿Qué no me preocupe? Obvio que, yo no me creía ese cuento. Esa no era una caída, ni, mucho menos, algo que haya podido hacerse en el entrenamiento.
"Últimamente, te caes mucho ¿No crees?" dije con un poco de molestia porque me estaba mintiendo.
"Quizá, también, me hayas contagiado lo torpe" me contestó de la misma manera.
"Sabes que puedes confiar en mi ¿Verdad?"
"¡Ya te dije que no es nada!" se paró molesta y comenzó a ponerse su blusa. Me acerqué a ella y la tomé del rostro, para conectar nuestras miradas.
"¿Quién te hace esto, Keana?" la italiana tragó saliva y cerró los ojos, ocasionando que una lágrima resbalara "Dime que, no es Austin o tu padre. Por favor" ella se quedó callada y comenzó a sollozar. Yo la abracé, pues, no me gustaba verla de esta manera.
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Match-point - Camren
Fanfiction"¿Por qué no fuiste hombre, Camz?" "Si hubiese sido hombre no me hubieras querido" "¿Tú crees?" -- Inspirada en la historia de Julia y Mariana de "Las Aparicio" y en el deporte que me apasiona
