Capítulo 28

48 1 1
                                        

No desperté por los rayos de sol. No desperté con un brazo rodeando mi cintura. No desperté en una fantacia....

Desperté por un golpe en la cabeza, al abrir los ojos note que me habia estrellado en el suelo. Gruñí de enojo mientras me ponía de pie para dirigirme al baño. Automáticamente entre en la bañera para darme un relajado baño, el cual culminó rápido al recordar a Chris. Necesitaba buscar solución a la problemática con mi padre. Tome una toalla para rodear mi cuerpo aun mojado. Sepille mis dientes antes de salir para caminar a mi armario. Tome un conjunto de lencería simple, unos shorts y una camisa de cuello de tortuga sin mangas algo corta color roja. Lo completo con mis Vans rojas. Mire la cama sabiendo claramente lo que habíamos, ademas de sábanas un cuerpo yacía en el. Matthew aun no se levantava y yo no tenía planeado despertarlo. Tome las llaves de mi hogar dejando una nota para el borracho en mi cama. Con determinación salí del apartamento.











Era tiempo de tomar una decisión. ¿Irme con mi padre o quedarme aquí? No deseo vi ir esa vida, no quiero meterme en ese mundo...no deseo terminar como mi hermano. Tampoco deseo quedarme aquí a ver como el hombre que un día ame como loca me destruye nuevamente.

-¿Porque todo esto me podía pasar a mi?- susurre para mi misma

Escuche una voz llamar mi nombre haciendo que subiera mi cabeza encontrándome con Christian sobre una moto. Automáticamente sonreí al ver como brillaba su lado de chico malo. Aunque a decir verdad siempre había aparentando serlo, aunque yo sabía que era mucho más que eso. Me acerque de espacio hasta llegar a su lad, una de sus manos rodeo mi cintura mientras me ayudaba a montarme. No dijimos palabra alguna, solo me monte y emprendió camino. Condujo durante una hora en la que me sentí libre por comopleto. Sentir el aire chocar sobre mi cuerpo, en especial mi rostro. Mi cabello revoloteando por doquier como si no tuvieran quien los detuviera. Sentía como si de alguna forma pudiera volar a donde diera la gana....

-Llegamos pequeña.- dijo Chris sacándome de mis pensamientos

Solo sonreí con dulzura mientras me bajaba de la moto, mire a mi alrededor para ver donde nos escontravamos. Árboles y un hermoso valle nos rodeaba. Mire con ternura a Chris quien me sonrió automáticamente. Me indico con la mano para caminar y luego sentarnos sobre el césped. Contemplamos el pasaje durante unos minutos, ninguno hablaba. La paz que trasmitia el lugar y la situación me ayudó a pensar un rato. Quizás era tiempo de aceptar la realidad, por más que escapara de nuevo mi padre me encontraría. Era tiempo de ponerle punto final a todo....dejar que fuera lo que debió ser desde un comienzo.

-Pequeña creo...- decía Chris pero lo interrumpí

-Iré con mi padre Christian.- dije firme y segura mientras lo miraba

Por unos segundo se quedo mirándome fijo a los ojos con temor. Parecía espantado por mis palabras y no parecía creerlas....

-Pero que dices pequeña....- susurro confundido

-Como escuchaste, iré con mi padre. No escapare más, estoy cansada de tener que comenzar desde cero. - coloque mi mano sobre la de el sin quitar mi mirada de la suya - Quisiera tenerte a mi lado durante este proceso.- podía sentir mis ojos por las lágrimas que amenazaban con salir

-Siempre estaré a tu lado pequeña.- apretó mi mano para alarme asía el y rodearme entre sus brazos en un cálido abrazo.

De esta forma permanecimos por unos minutos en los cuales pude sentir su calor. Un calor que asia entender lo afortunada que soy al tenerlo cerca. Me sentía protegida siempre que lo tenia cerca y de alguna forma aun podía recordar a mi hermano.


Pasamos la tarde en ese hermoso lugar platicando de diferentes temas, como extrañaba esos pequeños momentos a su lado. Ahora lo tendría siempre conmigo, aunque fuera egoísta. Sabía que luego me iba a terminar arrepintiendo por arrastrarlo a toda esta mielda en la cual estaba por adentrarme. Aun así sentía que lo necesitaba para poder mantener mi compostura. Lo que se aproximaba no sería nada fácil, mas junto a el tomo seria un tanto mejor. En algunos momento de las difetentes conversaciones le deje saber que en cuanto quisiera se podría ir, pero el solo me decía que nunca me dejaría sola. Entraríamos juntos a esto y saldríamos juntos.



Me hacía recordar la razón por la cual un día lo ame como loca. Este Christian era mi chico ideal y juro que me estrellara junto a el para comerlo a besos si no fuero por los sentimientos que aún gobernaban dentro de mi por otro hombre. Se que con el tiempo estos desaparecerán y los que desde un comienzo sentía por Chris me dominarian....








Quedamos en irnos mañana por la tarde, le diríamos a mi padre que para aceptar todo tendría que casarme con Christian. Luego dejaríamos que todo tomará el rumbo que fuera.....

Me estaba montando sobre la moto cuando la voz de Chris me hizo resaltar.

-Cuando te fuiste a montar en la moto un chico se nos quedo mirando, parecía ser tu vecino.

-¿Mi vecino? - pregunte sin comprender

-Si, el tal Matthew. Parecía a ver corrido y al verme se quedo estático mirandonos.- dijo acomodándose

-Ohhh...- dije sin mas y Chris emprendió el camino a mi departamento


¿Matthew corrió para alcanzarme? ¿Para que? ¿Que pensara? Estas y más preguntas rondaban mi cabeza mientra se trayecto de camino. Desde hora en adelante todo sería diferente y tenía que comenzar a poner límites en mi vida. Solo tenia el resto del día y la mañana para despedirme de todos.... lo más posible luego de ir con mi padre no los volveré a ver y si así fuera no creo que podría ni tan siquiera hablarles. Suspire para dejar salir todas las emociones que retenía. Me apreté más al cuerpo de Chris para evitar llorar y cerré mis ojos para completar.....

-Todo estará bien...- escuché a Chris decir haciendo que todos los músculos de mi cuerpo se relajaran.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Mar 26, 2016 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Nuestro SecretoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora