Seguro es la manicura, si...

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Todos mis días eran iguales, tenía que levantarme, bañarme, luego cambiarme y tomar mi mochila para bajar a desayunar mientras esperaba a Seth y partir en bici hacia el colegio, nada fuera de lo norma. Y sí, por si se lo preguntan, ando con Seth casi para todos lados más que con Lexie. Es mi mejor amiga y todo, pero somos diferentes en cuanto a gustos y ella prefiere abordar a su crush en el bus a irse en bicicleta con nosotros. Y a mi hermano mamá lo lleva a la primaria.

Hoy, el último lunes de abril y el sol había salido como un buen presagio para tener un buen día, así que con todos mis ánimos me subí a mi bici y como todas las mañanas me dirigí a la prisión estudiantil. Al llegar, luego de estacionar las bicis con Seth, cada uno partió en dirección a su casillero para sacar los libros y cosas que necesitaríamos en el día. A mitad de camino me encontré con Lexie, nos saludamos mientras continuamos nuestros caminos a los casilleros y cada quien sacó lo suyo. Los lunes no teníamos ninguna clase juntas, pero si tenía algunas clases con Hope, así que esperaba no estar tan aburrida. Al terminar me despedí de ella y, junto a mi soledad, me dirigí al primer curso del día: Ciencias sociales, luego de entrar al salón, ni siquiera vi la sombra de Seth en lo que quedó del día.

A mitad de la mañana recibí un mensaje de Hoseok, avisando que no vendría porque se había quedado dormido y me dijo que tome buenos apuntes para luego él ponerse al día. Está de más decir que me quedé dormida la segunda mitad de las clases luego del almuerzo y no escuché nada. Odiaba los lunes, eran muy aburridos.

Y se preguntarán: ¿Brooke, no te preocupan tus notas acaso? Si les soy sincera, los cursos de números como geometría, álgebra y química me aburren y generalmente me duermo en esas clases, no repruebo porque me esfuerzo en las tareas y proyectos que tienen más peso; mientras mis cursos fuertes son los de letras como literatura, donde siempre compito por el mejor promedio con Kim, e historia ya que me parece entretenido, además de los cursos de idiomas, aunque las clases con la profesora de inglés me aburren porque ya estudio en un instituto especializado.

Como les contaba, Namjoon Kim siempre trata de ganarme el primer puesto, pero esta vez lo dejé ganar ya que las últimas 3 horas de clase me dio una horrible migraña de los mil infiernos que parecía haría explotar mi cerebro. Debido a ello cuando el último timbre sonó, tomé mi mochila con todas mis cosas y salí directo hacia mi hogar, dulce hogar.

Luego de 30 minutos en bici llegué y luego de estacionar en un pequeño espacio que teníamos en la entrada para las bicicletas, tomé mi juego de llaves y grité mientras cruzaba por la puerta de la entrada- ¡Ya llegué! ¿hay alguien en casa? – mientras esperaba que me respondan subí a mi cuarto a dejar mi mochila y volví a bajar buscando a mi madre. Al no ver señales de ella en la sala, decidí dirigirme a la cocina de paso buscaba algo para almorzar. Al entrar tuve la – para nada – grata sorpresa de ver a mi madre y uno de sus tantos novios ¿Enrique?, la verdad no sé ni cómo se llama, – Buenas tardes – dije sonriendo mientras me sentaba y esperaba que mi mamá me pase un plato de comida, pero en lugar de eso ambos solo se me quedaron viendo como si tuviera algo en la cara.

- ¿Hola? ¿Hello? Acabo de llegar ... Díganme ¿ocurre algo? ¿No hay comida? Porque no he almorzado en la escuela y realmente tengo mucha hambre... - Me quedé un par de minutos mirando a ver si reaccionaban o algo, porque me moría de hambre - ¡¿Qué ocurre?! ¿pueden dejar de mirarme? ... esto se está poniendo súúúper raro... ¡denme comida por favor! ¡necesito comer! - dije desganada y casi sin fuerzas, la verdad mi día fue muy aburrido. Vi la hora en mi iPhone y aún tenía que recoger a Theo, mi lindo hermanito que aún es muy pequeño para caminar unas cuadras sólo desde su escuela hasta la casa. Habían pasado minutos y ambos seguían sin hacer o decir nada, solo haciendo caso omiso a mi reclamo y sin dejar de mirarme. Finalmente, luego de lo que a mí me pareció una eternidad, mi progenitora tendió su mano hacia el frente de mi cara, seguro se hizo la manicura y me la quiere mostrar...

- Que linda manicura mamá... - dije viendo las nuevasuñas acrílicas rosadas que tenía puesta. Claramente obviando el enorme anillocon un diamante que se encontraba en su dedo anular, en realidad era muybonito, pero no estaba lista para esto. -Ahora ¿me das de comer? Muero de hambre...





Hola, aquí el primer cap. no es muy largo, pero espero que lo disfruten.

Con Z De Zorra:)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora