Una luz cegadora provocó que cerrara los ojos y luego los abriera cuando la iluminación se atenuó.
- ¿Qué ha pasado? - Pregunté, con una confusión enorme pues el lugar era un sitio que veía por primera vez. - Chara, ¿por qué están todos vestidos de negro?
- Hemos viajado al futuro. Este es tu funeral. - Contestó sonriendo a más no poder.
- ¿Tuve un funeral? Me siento feliz por ello. - Comenté con una sonrisa animada.
- No te emociones, es lo común que a alguien muerto le hagan un funeral, sin importar lo miserable que haya sido. - Respondió la niña, con una expresión de ligera molestia. Esta muchacha es un misterio.
- Ya veo... - Y además de misteriosa, es también muy fatalista.
Ah, tenía que encontrar a Karma, ¿dónde podría estar?
Empecé a rebuscar entre los invitados a una cabeza roja, hasta que recapacité y me convencí a mi mismo de que las posibilidades de que estuviera allí eran...
- Nagisa-kun~
... Mínimas.
Su voz canturreó en mis oídos, provocando que mis mejillas se tiñeran de rosa.
Conversaba con los demás invitados como si fuera una fiesta muy casual. De verdad había asistido a mi funeral.
Mas estaba riendo, sin importarle que a un lado estuviera mi cuerpo inerte.
Yo lo quería pero... De verdad, él nunca tuvo el mismo sentimiento hacia mí.
- Así que ese es el sujeto que te gusta, ¿eh? - Asentí con la mirada baja. - ¿Quieres abrazarlo?
- ¿Puedo? - Pregunté alzando la vista, sorprendido. - ¡Sí, sí quiero! - Me apresuré hacia el pelirrojo y me abalancé sobre él para estrecharlo entre mis brazos, aunque solo conseguí irme de narices al suelo. Pero, como buen muerto, ni dolor sentí.
- Hey, solo te pregunté si querías, muchachito.
- Qué mala eres, Chara. - Reclamé, a punto de llorar.
- ¿No es esto lo que has buscado? Morir para no volver a tener ni una sola oportunidad de abrazarlo.
- Quiero saber lo que piensa de mi muerte y solo eso.
- Pues hemos llegado a tiempo. Están preguntando a los conocidos para hacer el vídeo de recuerdo. Todos y cada uno de ellos opinarán sobre lo que fuiste en vida.
- Vamos, Chara, vamos ya.
Me levanté y tomé la mano de la niña, llevándola hacia donde estaba el hombre que grababa los testimonios de mis "amigos".
Observé cómo empezaban con Rio Nakamura, una compañera mía.
- ¿Qué pensaba usted del difunto? - Preguntó un sujeto.
- Pues... Nagisa-kun era un asco. Un cobarde, además de parecer una niña. Hacer bromas sobre él nunca pasaba de moda en mi mente. Era un muchacho muy aburrido y sobre todo muy simplón y predecible. No me extraña que se haya suicidado, pues estoy segura de que nadie en este mundo lo quería. Es más, se supone que era un chico, ¿no? ¿Por qué llevaba el pelo largo? Qué nenita era.
Apreté los puños. No me dio rabia que dijera eso, lo que sí me molestó fue que tuviera razón.
Cuando ella se retiró, entró Akari Yukimura, a quien yo consideraba mi mejor amiga.
Soy tan estúpido que le di ese título solo porque una vez me prestó dinero.
- ¿Cómo se siente respecto a la muerte de Nagisa Shiota?
- ¿Qué debería sentir? Ni siquiera me importaba lo que pudiera pasarle. Era un muchacho muy tímido, y muy estúpido también. Tuve que prestarle dinero aunque, más bien, fue como darle una limosna~ - Comentó sonriendo inocentemente. Por mi parte, me limité a apretar los dientes y enjugarme las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos. - ¿Será que alguien lo extrañará o empezarán a celebrar por su ida? Da igual, yo no tengo la culpa de su muerte.
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Sonem Ed Sárahce Em On
Random"Están mejor sin mí... ESTÁS mejor sin mí." "¿Qué harás cuando al fin notes que ya no estoy?" "Lo único que es seguro es que... Sonem ed sárahce em on."
