Mi madre, mi padre y yo, eramos siempre el murmuro de las personas en Kernersville un pequeño pueblo de Carolina del Norte, y como no serlo, mi padre era un alcohólico y bueno paranada, mi madre era una mujer, atractiva, dejada y una fumadora compulsiva, y yo solo era etiquetado como el pobre niño que no merecía eso.
Era la una de la mañana, se suponía que yo ya estaba dormido en mi cama, pero tenía pesadillas, ya hacia una hora que me había despertado, pero me había asegurado de que mi madre no se diera cuenta de que estaba despierto. Jugaba con mis dos pequeños autos, sobre la pista de carreras, estaba en mi cuarto, completamente solo, acompañado de la pequeña luz de la mesita de noche que estaba junto a mi cama. Mientras mi madre estaba fumando un cigarro haciendo las cuentas. La puerta de la entrada principal se azoto, di un brinquillo, comencé a escuchar gritos y susurros, camine a la puerta de mi cuarto la abrí un poco y asome mi cabeza entre la puerta y el marco, solo vi a mis padres pelear.
- ¡Carajo, Ray! no puedes llegar a la hora que tú quieras, menos borracho. Tienes un hijo.
- ¡Yo hago lo que quiera! ¿quieres que te diga quién consigue el estúpido dinero para tus cosas?
- Tu. - Murmuró mi madre.
- Bien, entonces cállate.
Mi madre puso los ojos en blanco, mi padre se acercó a besarla y ella giró su cabeza para evitar el contacto con los labios de mi padre, el la miro cínico y sabía lo que iba a hacer, no podía dejar de ver lo que pasaba, aunque quisiera.
- ¿Qué? ¿Ahora no me vas a besar? Amor...
Mi madre suspiro.
- No, no vienes en todo el día y cuando llegas, ¿simplemente llegas borracho?
Mi padre encogió los hombros y la miró.
- Si, puedo hacer lo que quiera, es mi casa. Maldita zorra.
- Bien, entonces me voy.-Dijo mi madre, mi padre solamente la miraba con una sonrisa, camino a la puerta, yo corrí a acostarme y fingir que dormía, cerré los ojos y me tape con la manta, abrí los ojos lentamente y mi madre tenía una mochila en la mano, con mi ropa y la suya, mi padre la tomo del brazo, ella le lanzó una mirada asesina y el aún seguía sonriendo.
- ¿Enserio te vas? ¿con Carter?
- Si. - La cara de mi padre se volvió diferente, estaba furioso.
Tomo el brazo de mi madre y bruscamente comenzó a apretarlo, ella se soltó y le lanzó una cachetada, a lo que mi padre contesto jalándola del cabello y la llevo fuera de mi cuarto, cerró la puerta, pero aún se podía escuchar todo, puse seguro a la perilla de mi habitación, me pegue a la pared, escuchaba los sollozos de mi madre. Cerré los ojos y me tape los oídos, pero eso no se dejaban de escuchar los gritos de mis padres, aún en el eco de la casa podía escucharlo todo, limpie mis lágrimas, me levante de la cama, abrí lenta y sigilosamente la puerta y asome mi cara por el espacio entre esta y el marco. Enfoque mi mirada en mi madre, su dulce rostro estaba cubierto de golpes, ella negó, para que yo entrara a mi cuarto y dejará de verla. Suspiré, mi padre me vio, abrí los ojos como platos y rápidamente cerré la puerta con seguro, mi padre comenzó a golpearla.
» Bien hecho. -Dijo un hombre entre ecos dentro de mi habitación. Mire a todos lados, no había nadie. - Pero aún tienes que ayudar a tu mami ¿verdad? Maggie, ese es su nombre.
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RONAN
Mystery / ThrillerUn chico atractivo, perturbado y enfermo de diecisiete años, una chica linda, narcisista e inteligente de catorce años. No es exactamente una cosa normal, pero tampoco algo prohibido. La llegada de Carter, afectara la vida cotidiana de Alaska, no de...