Carter seguía mirando al chico, y no podía creer lo que veía, asi que sin mas solo salio corriendo, no quería ir con Strand, no quería ir a ningún lugar que no fuera Rikers, Island. Corrió, corrió sin parar, hasta que llegó al puerto, no había nadie y estaba todo completamente obscuro, miro a sus lados, buscando a alguien, y en una esquila cerca de las olas del mar, había una lámpara, camino hacia ella, mientras se acercaba se podía ver un hombre tirado en el suelo, durmiendo, el corrió hacia el hombre, estaba dormido, así que cuidadosamente tocó su hombro, el hombre era viejo, llevaba una barba y un gorro, era gordo y era muy tierno.
— Agm... ¿Disculpe? — Dijo provocando un brinquillo en el hombre, el cual despertó y lo miro. — ¿Podría llevarme a Rikers?
— ¿Para que? Es muy tarde.
— Ah, yo lo se, solo que... allí trabaja mi padre y hoy es su cumpleaños. — Mintió con una sonrisa.
El hombre lo miro y asintió, tomo un bote y lo halo hacia la orilla del mar, mientras Carter miraba sin hacer nada, el hombre lo volteó a ver el hizo un ademán al barco que estaba encadenado.
— Lo siento. — Pronunció el señor— Está amarrado y las llaves no te las daré —Carter le lanzó una mirada de estrés y comenzó a caminar al bote, el candado del bote estaba oxidado, así que subió a el y comenzó a remar mientras el señor le gritaba que bajara de el.
— ¡Lo siento! ¡El candado era falso! ¡Y bote ya me lleve! —Dijo Carter con una sonrisa.
Carter le lanzó otra mirada con una sonrisa llena de ternura y comenzó a remar hasta Rikers. En cuanto llegó, bajo del bote y dejo los remos encima y camino a la entrada, entonces se topó con un guardia, el cual lo fulminó y con una voz grave y ronca dijo.
— Son las tres de la mañana ¿Qué quieres?
— Ah. Yo vine a visitar a mi padre.
— Las visitas comienzan en tres horas. Vuelve entonces.
— ¿Que? Es rápido. Solo... Solo quiero preguntarle algo.
— En tres horas.
Carter puso los ojos en blanco y se sentó, recargando se en la barda.
— ¿Qué haces?
— No me moveré de aquí hasta que pueda ver a mi padre.
El hombre puso los ojos en blanco y dirigió su mirada a la entrada de la cárcel, entonces entro y Carter cerró los ojos. A ninguno de los policías les molestaba que se quedará allí, afuera de la prisión, en medio del frío, la obscuridad y soledad del lugar.
Sus ojos se abrieron de golpe, al sentir un bote de agua helada caer sobre su cabeza.
— Ya puedes ver a tu padre. — Contesto el hombre de la noche pasada.
Carter solo se levantó y camino a la entrada, ignorando completamente al hombre que le tiró el agua. Comenzó a caminar hacia la puerta, pero el hombre lo tomo del pecho y se interpuso en su camino.
— La mochila. — Dijo el hombre, haciendo un ademán a ella.
El le lanzó una mirada a su mochila, se la sacó y la lanzó al agua, a la hombre volvió a poner los ojos en blanco y dejo su mirada hacia el océano, Carter entro sin problema, hasta que estaba apunto de entrar al cuarto de visitas, donde le prohibieron el paso, un policía lo tomo del pecho.
— No, lo lamento, pero no puedes entrar así de la nada.
Carter bufo y levantó las manos al aire, el policía comenzó a tocarlo en busca de algo que fuera inapropiado para el lugar, pero no encontró nada, otro policía le indico que caminara por el detector de metales y tampoco pasó nada, así que solamente lo dejaron pasar.
Carter tomó asiento y miro al vidrio, aún no estaba Ray, no había nadie. Miro al frente en la presencia de una sombra, entonces se levantó, Ray estaba mirandolo, se sentó sobre la silla frente a él y tomo el telefono, sin parar de sonreír.
— Vaya, vaya, mira quién está aquí. La Drama Queen de Brooklyn y con su vestido de oro. — Dijo Ray, reaccionando a su disfraz.
Carter lo fulminó.
— ¿Vienes a llorarme? — Pregunto.
— Dieron una fiesta de Halloween y allí había un chico...
— Me vale una mierda si ese chico era el indicado para ti.
— Cállate y déjame hablar. — Ray sonrió y no dijo nada. — El chico era idéntico a mi, parecía una réplica exacta. — El rostro de Ray se tornó en sorpresa y preocucion. — ¿Quién es el?
— Es muy temprano, ¿No deberías de estar en la escuela?
— ¿Que? ¡No! Sabes algo que yo no. ¿Quién es el? Todos me confundían con el, me llamaban Matt. Cómo si yo fuera ese chico.
— Quieres saberlo ¿No?
Carter asintió.
— Bien, ¿Y qué tengo yo acambio, Donnie Darko?
— ¿Hablas enserio? Nada. Lo único que tienes que hacer es la verdad, o crear una mentira.
Ray inclinó su cabeza a la derecha y sonrió.
— Deja de hacerte el gracioso Carter, porque aqui ya no queda, Si me quieres ayudar, adelante, sino, bien por ti, pero aquí, no intentes volver hacer reír a nadie, porque no haces reír a nadie. Piénsalo, te doy tres días y le dices algo a los guardias y yo dire que el verdadero asesino de los hombres de la calle veinte estuvo sentado frente a mi.— Carter quedo estupefacto y lo miro confundido.
— No te van a creer.— Contesto Carter con una sonrisa.
— Prueba me. Si no traes una oferta ese hombre de allí— Señalo al hombre que dejo entrar a Carter.— sabrá que tu le acabas de confesar a tu amado padre que eres quien mato a esos ladrones y violadores.
Carter quedó estupefacto, colgó el teléfono y se levantó del asiento, salió de Rikers y fue directamente a casa de Strand.
— ¡CARTER!— Grito Strand al ver que Carter estaba subiendo las escaleras como si nada, Carter volteo enojado.— ¿A donde jodidos vas? ¿PORQUE ESTAS MOJADO? ¡TE DIJE NO VAYAS A LA FIESTA! ¿Que fue lo primero que hiciste? ¡Ir a la puta fiesta! ¡ESTAS...!— Carter lo interrumpio.— ¿Quien es Matt? porque si no me dices tú, voy a buscar una manera de sacar a Ray para que me lo diga.
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RONAN
Mystery / ThrillerUn chico atractivo, perturbado y enfermo de diecisiete años, una chica linda, narcisista e inteligente de catorce años. No es exactamente una cosa normal, pero tampoco algo prohibido. La llegada de Carter, afectara la vida cotidiana de Alaska, no de...