-¡Annie, Annie! Sal ya, tenemos que salir en 15.
Mi mamá siempre tan preocupona, aún que no sé por qué diablos se pone así, si siempre terminamos saliendo tarde por su culpa, que le faltó el maquillaje que le faltó el peinando, y más cosas que hace que lleguemos siempre tarde a cualquier reunión.
-Annie, ¡ya apúrale!
-Si mamá, ¡yo ya eh acabado! - grite tan fuerte como para que me escuchara hasta su habitación.
Opté por una falda corta azul con rallas blancas, una camisa sin mangas blanca, saco azul marino, zapatos negros bajos, cabello suelto y maquillaje discreto.
-Listo ya estoy - escuché decir a mi madre a mis espaldas - podemos irnos.
Todos nos subimos al carro, en realidad ahora no era tan tarde como otras ocaciones, pero no faltaba mucho para que iniciara la misa.
Llegamos y la hora en la iglesia se pasó de bolada, al salir le mande un mensaje a Abraham
Te quiero mucho mucho Abraham, buenas tardes, te extraño.
No pasaron más de dos minutos cuando recibí su respuesta.
Te quiero, yo también te extraño, cuídate.
Soy fan de recibir mensajes de Abraham, el no es mi novio, aún que estamos en eso, es un chico de mi edad, vamos en la misma institución pero no en el mismo salón, hemos cruzado palabra a lo mucho tres o cuatro veces, es un chico muy guapo, educado y lindo, empezamos a hablamos como desde hace un meses, ya que su mejor amigo Francisco y yo somos amigos, le conté que me gustaba Abraham y él le fue con el chisme, lo odie por eso, pero cuando me dijo que yo también le gustaba, se me pasó el coraje.
-Annie, ya vente, la comida está servida - dijo Raúl, el papá de Kevin El Niño del que mis padres fueron padrinos.
Me senté en la misma mesa que mi hermano Ian, mi primo, Enrique, y mis dos primas, Eluzai y Montserrat.
Comimos, bromeamos un poco y después de un rato nos salimos de la casa donde hicieron la pequeña fiesta.
-¿Si supieron de la fiesta que organizaron por "Mariscos Don Beto"? - preguntó Ian.
- ¡Hay! Si si supe, tenía muchas ganas de ir, pero teníamos este compromiso. - dije con tristeza.
-Ya habrán de organizar otra, en esta iba a ver muchas personas - comentó Montserrat.
-¿Y tú Eluzai? ¿No comentaras nada? - pregunté.
-No me gustan las fiestas, la verdad es que no estaba enterada de esa. - respondió.
-¿Por cierto como se iba a llamar esa fiesta? - preguntó Enrique, quien es hermano de Eluzai.
-Aliens -aseguró Monserrat.
-Iba a estar muy buena ¡en verdad quería ir! -dije.
-Nimodo, es lo que hay, ya iremos a otra. - me respondió mi hermano.
Nos la pasamos hablando durante un rato más, hasta que mi prima Eluzai dijo.
-Miren, esos chavos están guapos.
Eran como tres o cuatro, Iban bien vestidos eh iban de regreso de la tienda, se nos quedaron viendo, pero la verdad es que no le tome importancia, me gustaba mucho Abraham.
-Deberíamos hablarles - bromeo Monserrat.
-Si claro deberíamos - dije riéndome sarcásticamente.
Puesto que nos empezábamos a aburrir, pedimos a mi madre las llaves de su auto, no para andar en el, solo queríamos subirnos para poner algo de música y grabar videos. Y así le hicimos, no la pasamos haciendo y diciendo cosas tontas mis primas y yo, riéndonos de unos chiquillos que estaban en la calle jugando.
Ya era tarde, algo oscuro, pero aun así estaba cómoda, pasar tiempo con mis primos es de mis pasatiempos favoritos, aún que son más grandes que yo, actúan como si tuvieran mi edad o tal ve yo actúo como si yo tuviera la suya.
Hasta que pasaron tres chavos o por lo menos esos fueron lo que yo vi, dos Iban con ropa civil y uno de ellos iba con traje.
-Montse, Annie, miren esos chavos están muy guapos. - dijo Eluzai.
-Huy si está demasiado guapo. - Dijo Montserrat.
Al ver mi expresión de confución al no saber de quién hablaba, mi prima añadió.
-El de traje, digo.
-Si, esta guapo, pero lo normal, nada del otro mundo, eh visto mejores. - dije.
-Miren miren allí vienen.
-¡Fiu Fiu! ¡Qué guapos! - gritó Montserrat.
-Hola, papasitos - gritó Eluzai riéndose.
-Cállense, sean discretas, no inventen - dije apenada y riéndome a la vez.
- ¡Hey! Vengan - gritos uno de los chavos.
Nosotras sólo nos reímos.
- ¡Vengan ustedes! - gritó Eluzai.
Los chavos siguieron su camino, al parecer venían de la tienda, en realidad creo que eran los chavos de la tarde, pero no tengo buena memoria para reconocer las caras.
-Que ya se vengan, ya van a partir el pastel. - Nos dijo Ian.
-Si, ya vamos. - dije.
Nos bajamos del auto, lo cerramos y nos dirijamos hacia la casa del papá de Kevin, entramos.
-¿Ya van a partir el pastel? - le pregunte a mi madre.
- No todavía no, dijeron que ya, pero aún no.
-Huy, bueno, estaremos afuera.
Mis primas y yo nos volvimos a salir. Al estar afuera volteamos las tres al mismo tiempo hacía la calle de alado y vimos a los chavos de hace un rato, nos gritaron algo pero no entendimos, solo nos volteamos y seguimos hablando entre nosotras.
Nos dirigimos nuevamente al carro, pero esta ves no nos subimos, solo nos recargamos en el cofre, bueno mis primas, yo estaba a espaldas de donde se habían ido los chavos.
-Annie, hay vienen los chavos. - dijo Montse.
-No juegues, ¿Estás de broma cierto? - pregunté nerviosa.
Quería conocerles, pero de solo pensar que tendría a tres desconocidos frente a mí en unos instantes me ponía.
- No, para nada, allí están, justo detrás de ti - me respondió casi en susurro, seguramente por qué como dijo estaban detrás mío.
Cuando voltee me encontré con los ojos del chavo que trae traje, los ojos cafés más bonitos que había visto, valla que era muy muy guapo.
Me incorporé entre Eluzai y Montserrat, quienes estaban recargadas sobre el cofre del carro de mi madre, así pude tener a esos tres chicos de frente y de esa forma, verles mejor. Llegaron riéndose, seguramente estaban igual de nerviosos que yo, eso me tranquilizo un poco, pero nadie decía nada, hasta que aquel chico del traje rompió el silencio, por lo que le estoy agradecida.
-Hola - dijo.
Definitivamente, tenía una voz preciosa.
ESTÁS LEYENDO
Cuando mires las estrellas.
Romance"Cuando lo vi por primera vez, no creí que fuese a convertirse en alguien tan importante para mí" -Annie Honk. Historia de un amor, fuerte, real, pero no terminará como les hubiese gustado que terminase, sus caminos se separan, pero nadie sabe lo...
