Capitulo 4

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Iba caminando con mis amigos, agarrada de la mano de Neil, mi mejor amigo. Sonó el tono de mi móvil y dude en contestarlo, voltee a ver a mi amigo y me hizo una señal para que contestara. Lo saque de mi bolsillo trasero del pantalón y apreté el botón para coger la llamada.
-Hola. -dije algo nerviosa.
Se escucharon unas risitas nerviosas del otro lado de la línea y después dijo - hola, fui a tu casa, tú mamá me dio tu numero.
-Si, me dijo.
-Me comentó que habías salido, me retrasé un poco ¿crees que nos podamos ver ahorita?
-Estoy en la unidad, a un costado de Real ¿conoces?
-Oye, ¿conoces la unidad o real?
Por un momento me quede  pensando si me decía a mí o a quien, desde el otro lado de la línea escuche una voz de un hombre que le decía que si.
-Si, ¿donde nos vemos?
-En la gasolinera que está en el mercado, por el gym.
-Bien, voy para haya.
En cuanto colgué me desilusione un poco, no por qué lo vería, si no por qué pensé que vendría solo, pero que más da, aun así lo veré.
-¿qué pasó? -preguntó Támara
-Vamos a la gasolinera, veré a un chavo allí.
-Bien, pero después nos vamos a la fiesta. -dijo Dayana, alzando los brazos como si estuviese bailando en una disco.
Un poco antes de llegar al lugar, dijo Ian.
-Neil, si quieres esperenos a qui, vamos rápido Annie y yo.
-Yo voy con ustedes. -dijo Támara sonriendo - que Dayana se quede aquí.
Llegamos al lugar, pero no veíamos a nadie, nos sentamos en una banqueta a esperar, cuando volvió a llover. Nos refugiamos bajo el techo de la gasolinera. Voltee a ve a un auto lavado de carros que estaba a un lado y vi a dos chavos. Suponía que eran ellos, pero no lo sabía.
-¿No serán ellos? -preguntó Dayana.
-No lo sé.
En cuanto termine de decir eso, gritaron.
-¡Annie!
-Si, si son ellos, déjenme ir, esperen aqui.
Camine hacia el auto lavado, nerviosísima, no sabía qué hacer, si sonreír o agachar la mirada, opte por la segunda opción, estaba demasiado nerviosa. Cuando lo veo, empiezo a pensar que no recordaba que fuera tan guapo, es alto, flaquito, tiene unos labios carnosos y rosados tan bonitos, viene vestido de chamarra negra la cual parece de cuero, jeans de mezclilla y tenis negros, le quedan tan bien. En el labio, lado derecho, trae un piercing que de igual manera, le queda bien.
-Hola - dije cuando llegue con ellos.
Los salude a los dos de beso en la mejilla.
-Hola - dijo Peter - te presento a mi amigo, el es Richard.
-Hola - dije sonriéndole
-¿Aún quieres que vallamos al centro? - me preguntó Peter.
-Como no llegabas me vine con mi hermano, íbamos a una fiesta ¿quieren ir?
Los dos se vieron, pensando.
-Bien, vamos. -afirmó Peter.
Caminamos en silencio hacia la fiesta, no sabíamos bien dónde era pero nos imaginábamos. Yo iba alado de Peter y del otro lado agarrada del brazo de Neil. Cuando llegaron a la fiesta, Ian sacó una cajetilla de cigarros, tome uno, y Peter y Richard rechazaron la oferta. Nos quedamos afuera de la casa donde era la fiesta, pero después de un rato Ian, Neil, Dayana y Tamara entraron.
-¿Y bien, que me cuentas? - le pregunte a Peter.
-Richard y yo, fuimos a una quema de toros en el centro, los que son de pirotecnia, estaba bien, hasta que dije ¿y dónde está Richi? -dijo con un todo demasiado gracioso - y no lo encontraba y comencé a preocuparte hasta que lo encontré.
Era una historia simple, pero el tono en que la decía, era de una manera demasiada gracioso, me fascinaba la idea que cuando me contaba algo interesante abría los ojos, como si estubiese asustado, pero solo era para darle énfasis a tu historia.
Vi la hora en el móvil 10:55 pm, el tiempo se me pasó volando con Peter, me gustaba mucho estar con el.
-Dice Nube que se metan, en la noche pasa la patrulla a checar las calles y los pueden cargar. -dijo mi hermano.
Voltee a ver a Peter para saber si quería pasar, pero negó con la cabeza.
-Nos quedamos. - dije.
-Como quieras. - me dijo mi hermano y después encontró a la casa.
-Vamos a la tienda Annie, quiero comprar un algo. - me dijo Peter.
-¿Un algo? - pregunté riéndome de el.
-Huy, pues perdón, quiero comprar un líquido para saciar mi sed ¿mejor? - ahora el se burla de mí, cuando termina sonríe.
No me había dado cuenta de la sonrisa tan bonita te tiene, pareja y blanca, me fascina.
-Mucho mejor. - le respondí guiñándole el ojo.
Entramos a la tienda y tanto él como Richard escogieron algo.
-¿Quieres algo Annie? - me preguntó el chico de la sonrisa hermosa.
-No, gracias, estoy bien.
-Vamos, escoge algo.
-En verdad gracias. - dije sonriéndole.
Salimos de la tienda, y me ofreció de lo que había comprado, me parece que es un jugo. Le digo que no con la cabeza.
Empieza a hacer frío, y tengo mucho, por la lluvia de hace un rato quede empapada y ahora estoy congelada.
Peter me voltea a ver y en ese momento, se percata de que estoy temblando.
-¿Quieres mi chaqueta? - me pregunta.
-No gracias. - digo tímidamente.
-¿Estás segura? Se ve que tienes demasiado frío.
-Estoy bien. - le sonrió y me devuelve el gesto.
-Oh la de Richard ¿la quieres? Tal vez no te gusta la mía.
-No, en verdad estoy bien. - me río un poco.
-Bien. - me dijo y luego me sonrió.
Él no dejaba de insistir con que nos fuéramos al concurso de pirotecnia, pero me negaba ya que seguramente mi hermano o se molestaría o algo así y no me quise arriesgar.
Veía como le cambiaba el semblante a Peter cuando Ian salía de la casa donde era la fiesta para decirme que me metiere.
-Annie, lo digo enserio, metete, no quiero problemas. - me dijo muy enfado Ian.
-Espérenme un momento. - le dije a Peter y a Richard.
Camine hacia mi hermano.
-Ya metete Annie.
-Aquí afuera estoy bien.
En ese momento Ian volteo a ver a Peter.
-Si es por ellos, te recomiendo que lo dejes, no me voy a detener a decirle a mi mamá.
-Deja de fastidiarlo todo ¿quieres?
Ocúpate de tus asuntos y déjame a mi.
-Si no te metes antes de 15 minutos, llamaré a mis padres. - después se metió a la casa y me dejó allí con media palabra en la boca.
-Ya. - dije cuando llegue con Peter.
-¿por qué se nos quedaba viendo feo tu hermano? - me preguntó.
-Nada personal. - le respondí.
Al voltear a ver a Richard se le notaba que estaba muy enojado.
-Pues mira Annie, dile que le baje, no quiero tener problemas. - me dijo Richard.
-Con migo no te desquites, aparte mi hermano no los veía mal por alguna razón en específico.
-Espero. - me dijo demasiado serio.
-Bien, ¿entonses si entramos? - les pregunte.
-Aquí afuera estamos bien, si quieres tu entra, aquí te esperamos.
-Como voy a hacer eso, para nada.
Después de muchísimo tiempo, logre convencerlo de que fuéramos adentro.
Nos recargamos en una de las paredes, yo con un cigarrillo que me dio Ian y el a un lado mío, no podíamos hablar por el nivel de música, pero aun así no quería hacerlo, desde que entramos a la casa puso mala cara, y no habla desde entonces.
-¿Me regalas tu cigarrillo? - me preguntó demasiado serio.
-Claro. - se lo di.
Y en cuanto lo tomo, salió con su amigo de la casa, muy serio, no supe qué hacer, me quede sin palabras, pensé que solo saldría a la tienda, pero ya no regresó, afuera estaba bien y solo entramos a la casa y cambió completamente y lo peor que se fue sin despedir. Abrazo a Neil, es lo único que se me ocurre hacer, me dice algo, pero no le escucho por la música. Cuando me doy cuenta, una lágrima resbala por mi mejilla, creí que conocer a Peter, verle por primera vez, salir con el, iba a ser muy bonito, que después lo recordaría eh iba a sentirme bien, pero no todo siempre sale como lo planeas.

Cuando mires las estrellas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora