Narrador omnisciente.
Ending en multimedia.
Enseñó una pequeña sonrisa en cuanto el pequeño gato se acercó a comer lo que tenía en su mano. Habían pasado días hasta que el pequeño minino de pelaje negro se atrevió a acercarse, demostrando que ya tenía cierto toque de confianza en él.
Fueron días interminable tratando de no asustarlo con cualquier movimiento brusco, fingió ignorarlo muchas veces, hasta que poco a poco obtuvo lo que quería.
—Todavia no pienso acariciarte —le dijo, con un toque de calma. El animal, mantenía su enfoque en la comida que estaba disfrutando.
Un gato callejero casi nunca se daba ese tipo de manjares, únicamente los disfrutaba si alguien era capaz de regalarlo, sin embargo, al encontrarse muy dentro del bosque, le era muy difícil que alguien siquiera se cruzará en su camino a darle algo de comer. Así que la persona que estaba brindándole atención, era la primera que conocía.
Le recordaba la soledad que alguna vez sintió, aquella que lo abrazaba cada noche después de haberse alejado de los suyos por completo, no podía negar que se merecía aquel castigo, pero no estaba convencido del todo con la indiferencia que tuvo que soportar de la mayoría de las personas que lo miraban de forma directa. Ya estaba acostumbrado a los señalamientos y miradas de desprecio de quienes conocían su historia, pero aún no estaba acostumbrado a tener que lidiar con la gente.
Los pasos de alguien se hicieron presentes, provocando que levantara la mirada de forma cautelosa, encontrándose con alguien familiar que analizaba la escena con una sonrisa en el rostro. Frente a él, se encontraba la persona que amaba y por quien decidió renunciar a su orgullo.
Sasuke, después de haberse marchado por tanto tiempo, decidió buscar a la única mujer que tenía presente en sus pensamientos y con la única que deseaba tener una vida familiar estable. Tuvo que luchar en contra de sus ideales, al igual que perseguir la durante varias semanas en Konohagakure, pero después de tantas conversaciones y apoyo de sus compañeros del equipo siete, logró obtener el corazón de Kanade, una vez más.
— ¿Al fin lo lograste? —le cuestionó en cuanto vio como el gato ya no salía corriendo al escuchar sus pasos aproximarse.
Asintió a la pregunta de la azabache, indicándole que se acercara con un simple ademán. Ella, obedeció sin objeción alguna y se inclino para observar al pequeño gatito que les hacía compañía, ambos observaron en silencio como el minino disfrutaba de la comida que le compartían, así que enseñó una sonrisa, demostrando que había algo en ese pequeño gato que se le hacía acogedor.
—No puedo decir que el gato será nuestro compañero, pero al menos diré que podrá pasar tiempo con nosotros cuando tenga hambre —dejó en claro, levantándose de su cómodo sitio y caminando hacia ella.
Observó como tenía entre sus manos unos cuantos sobres al igual que uno que otro abierto, demostrando de esa forma que había leído algunas cartas que les llegó y que planeaba enviar otras en respuesta. La conocía a la perfección, por ello, no necesitaba preguntarle si deseaba enviarlas, tan solo tenía que tomar aquellas cartas entre sus manos para obedecer cada petición que tuviera.
Tomó entre sus manos las cartas que tenía y con un solo movimiento de mano, hizo aparecer un halcón de su entera confianza de ambos, para extenderle la carta y dedicarle una pequeña sonrisa curva. El ave, ya estaba acostumbrada a volar hacia la aldea de Konohagakure, así que no tenía que decirle para quienes eran la carta con sobre color rosa, violeta y el otra con un color neutro.
ESTÁS LEYENDO
Kanade Shippuden
Fanfiction"¿Los vínculos en serio pueden cambiar a las personas?" NO LEER SI NO HAS LEÍDO KANADE!!! Sino, no entenderás nada de lo que sucede aquí. ------------------------------------ Sinopsis Después de abandonar Konoha para ir en busca de Sasuke, algo den...
