En la guerra y en al amor.

202 26 9
                                    


Hola...hoy voy a acallar la voz de Lucille en el comienzo de cada capitulo para pedir disculpas por mi retraso en actualizar en este y en mis demas fanfics.Estoy con mucho trabajo...mucho...mucho.Perdonen y tenganme paciencia.Besos y gracias.



El atrevido vaivén de sus caderas me hacia olvidarme de todo,su latente hombría adentrándose con urgencia en mi me hacia perder la razón,y realmente así era. Allí a minutos de salir de nuestra casa hacia la ceremonia nupcial,Thomas y yo nos deleitabamos en la unión de nuestros febriles cuerpos,en el húmedo ayuntamiento de nuestras anatomías.Lo había extrañado...¡Demonios...como lo había hecho!Pero ahora su anhelante y dulce boca arrancaba de mi la añoranza de tantos días sin ser suya y deseando hacerlo mio.Unas estocadas mas profundas y poderosas,seguidas de su simiente llenándome, marcaron el final de ese arrebatado encuentro.

Con la respiración muy agitada aun,y los restos temblorosos que nos dejo el éxtasis, nos volvimos a besar.Un beso suyo se asemejaba a un respiro de vida,a una bocanada de felicidad.

-Debemos terminar de vestirnos Lucille...Enola ya debe haber salido para la iglesia-me dijo el con una pequeña sonrisa.

-Si amor vayamos,no quisiera perturbar a tu novia con nuestro retraso...eso seria muy irrespetuoso-dije con un dejo de sarcasmo.

-Claro...porque hacerlo con su futuro esposo no es en nada ofensivo-me respondio con una picara sonrisa-.

-Claro que no,solo tomo lo mio...ella es la intrusa,no yo...tu Thomas Sharpe,mi hermano,y amante...me perteneces-le respondí con una seguridad a medias,pues necesitaba con desesperación la confirmación de su boca.

-Si Lucille,soy tuyo,no importa que diga un papel,esas letras pueden borrase,pero tu preciosa, estas escrita en mi corazón con letras inalterables.

Volvi a besarlo llena de amor.Esas palabras fueron un bálsamo protector para mi angustiada alma que una vez mas vería unirse la vida de mi gran amor a alguien que no era yo.

Sonriéndonos,terminamos de enlistarnos.Thomas derrochaba belleza en su traje negro,de fino corte,yo habia elegido un vestido largo,azul noche,que contrastaba con mi melena rojiza suelta, como cascada sobre mis hombros.

Fuimos a la habitación de nuestro niño.Lo prepare con un pequeno atuendo que constaba de una pantaloncito,camisita y chaleco,se veia adorable,igual que su padre,tan hermosos eran los dos que era un esfuerzo no quedarme hipnotizada viéndolos.

Stefan ya tenia cinco meses, estaba grande y fuerte,era la adoración de sus padres y la duda carcomiente de la futura esposa de uno de ellos.

Salimos de la casa hacia esta nueva boda.Esta seria pomposa,Enola lo había querido asi y Thomas la había complacido en esto.Esto,complacerla, era algo que mi hermano solía hacer, había un algo...no se como describirlo entre ellos, que seguramente de no estar yo en el medio podría fácilmente haberse convertido en amor...pero yo si estaba,y no pensaba irme a ningun lado...la que tendría que irse seria ella...sobraba,era un estorbo,solo un medio para algo,nada mas.

La ceremonia religiosa fue melosa y predecible.Enola lloro mucho,abrazaba a todos,estaba exageradamente feliz,y no podía ocultarlo,ni queria claro.

Luego llego la fiesta,en la que mi hermano para mi disgusto,gasto demasiado.Bailaron...mi ex enfermera obstetrica se veía preciosa.Odio decirlo,pero es la verdad...Enola se veía preciosa,yo lo note,todos lo notaron y por supuesto,su flamante esposo también lo hizo.No parecia poder despegar sus ojos de ella y eso me tenia irritada y de muy,muy mal humor.

Volví a mi casa luego de que cortaran el pastel.Enola y Thomas, pasarían su noche de bodas en un lujoso hotel...¡Maldita!...en eso fue mas rapida que yo,lo admito.Lo tendría para ella toda la noche y yo no podría intervenir.Pero claro,como siempre,hice que Thomas me jurara que no pasaría nada...que no se como lo haría,pero buscaría la forma de evitar la intimidad con ella,pero ¿Como saber que el cumpliría,?¿Como saberlo a ciencia cierta? Quizás no podría corroborarlo,pero si podía buscar la respuesta y el lo sabia,sus ojos no podian engañarme,yo podía leerlos,como una gitana las lineas de la mano...le convenía cumplir con nuestro acuerdo.

Diran que es absurdo mi pedido¿ Estarían casados algo así como un año y no tendrian sexo?...suena absurdo lo se,pero ya me las arreglaría cuando volvieran a casa para evitar que lo inevitable sucediera...quizas afectar su salud,dejarla sin fuerzas para tales faenas...estaba trazando algo y esto sonaba esperanzador para mi,para tranquilizar esa interminable y eterna noche,a esa voz que me susurraba malévola que Thomas estaba disfrutando esta vez como nunca esa estrategia financiera.


El dia siguiente me levante tarde.Stefan dormía en mis brazos.No quise dejarlo en su cuna la noche anterior tenerlo me daba fuerzas.Lo alimente y cambie,lo deje en el andador que acababa de estrenar,no podía desplazarlo aun,pero se le notaba que disfrutaba tener esa pequeña independencia.

Estaba cayendo la tarde cuando volvieron.Antes de que abrieran la puerta,sus risas juguetonas anunciaron su llegada.

-Lucille,ya llegamos-me dijo Thomas desde la entrada.

-Estoy en la cocina,ya voy-le respondí alzando un poco la voz.

Fui hasta donde estaban.Se los veia alegres.Thomas se acerco hasta mi y me dio un beso en la mejilla.

Lo mire a los ojos necesitaba saber,el dejo que lo leyera,eso me dio cierta calma.No parecía haber culpa,ni una verdad callada. Respire aliviada.

Enola se acerco y medio un beso y un ligero abrazo.

-¿Y que tal su primer día como esposos?-le pregunte con una sonrisa.

-Maravilloso,descansamos muy bien ,el hotel era precioso...Thomas durmió muchísimo le dolía terriblemente la cabeza-me dijo todo de una sola vez.

-Oh-dije y lo mire-¿Y ahora estas mejor hermano?.

-Si...mucho mejor...las horas de sueño-dijo y acentuo esa palabra-me hicieron muy bien.

-¿Y el pequeño Stefan?-pregunto Enola.

Le señale el rinconcito en el que mi bebe en su andador,jugaba con sus juguetitos.

Ella dio un gritito de emoción y se acerco a el.No lo mencione antes pero,Enola lo adoraba.Amaba sincera y enormemente a mi hijo.Siempre me lo pedia para alimenatrlo o acostarlo,le gustaba cantarle mientras lo acunaba en la mecedora de mi cuarto.

Ella se quedo a su lado hablandole y besandolo con cariño.Thomas y yo solo nos observábamos, diciéndonos mucho sin una sola palabra.

De repente vi que el noto mi vestimenta.Tenia una falda tubo y una camisa blanca entallada,unos zapatos rojos muy altos completaban mi atuendo.

-¿Vas a algun lugar?-me pregunto extrañado.

-Si,llame a una niñera,olvide decirte...tengo una cita,con alguien que conocí anoche en la fiesta...un primo de Enola,me invito a cenar,parece una persona interesante-respondí ocultando una sonrisa victoriosa al ver la expresión de Thomas.

-Así que una cita...bien, iré arriba,tengo algunas cosas que hacer-dijo esto y luego subio sin siquiera despedirse de mi.

Volví a sonreir.Me importaba un rábano el idiota del primo de Enola pero,si queria conservar a Thomas solo para mi,debia jugar todas las cartas,y esta, los celos,lo tendrían pensando en mi y olvidándose de la hermosa pelirroja que ahora era su esposa.

En la guerra y en el amor todo se vale...yo lo sabia bien y como siempre estaba dispuesta a todo...por amor.


Crimson Peak: Presente de un Amor prohibido.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora