Me puse un vestido corto, pero que alcanzaba tapar los orados de mis piernas, color rosado con un escote en la espalda, era un vestido bastante lindo y elegante, además, de ser manga larga, lo cual tapaba un poco mis morados, que aunque no eran tan visibles si estaban y se camuflaba muy bien, aunque si prestabas atención los podías percibir, deje que mi cabello natural cayera por mis pechos me maquille sutilmente, ya lista baje las escaleras, mi madre sonrió, pero al mismo tiempo me dio una mirada un poco sorprendida, pero fue tan rápida que no sentí que quizás era cosa mía, hasta que mencionó mis marcas
-Hija, sé que despertaste con muchas marcas, lo siento, solo será por poco tiempo- al decir esto mi curiosidad aumento un poco, pero decidí que lo dejaría pasar por este momento. salimos directo a la fiesta.
Al llegar a dicha fiesta me encontré con Percy ella me sonrió y camino hacía mi
- Te ves hermosa - sonrió y yo solo pude sonreír de manera tímida, ya que su belleza era algo despampanante, aún más por la forma en la que iba vestida, ella llevaba un vestido azul claro que en la parte de adelante era corto y la de atrás más larga, lo que hacía sobresalir su cabello, y su maquillaje era tan sutil que le daba un toque de elegancia, se veía tan hermosa que me sentí muy alagada con su cumplido, sin pensarlo se lo dije
- Te ves hermosa - dije y sonreímos, igualmente le presenté a mi madre, las dos parecieron compaginar muy bien, tanto que hablaron un poco, así supe que ella había vivido toda su vida ahí, que conocía a su novio de toda la vida y que habían ciertas reglar en la comunidad que las dos desconocíamos, mi mamá se mostró un poco sorprendida, pero parecía comprender mucho más rápido que yo, lo cual se me hizo muy raro de parte de ella, pero fue algo muy divertido la presencia de Percy, después de un tiempo nos sentamos, las personas charlaban y sonreían todos se veían muy unidos, lo cual era realmente sorprendente, pero muy agradable, quería integrarme muy bien con todos, para ser así un poco más unidas con todos nuestros vecinos, después de todo nos esperaba una larga temporada en ese lugar.
- Buenas noches - hablo un hombre desde la tarima - esta cena fue hecha principalmente por la llegada de nuestro Alpha así que con muchos entusiasmos recibamos a nuestro Alpha el señor Cooper - no entendía muy bien esas palabras, miré a mi madre muy confusa, pero ella solo me sonrío y gesticuló un "luego hablamos" me dio un poco de tranquilidad, aunque confusa e hice lo que hicieron los demás, ya que, todos los presentes se levantaron y comenzaron a aplaudir, me sentía muy confundida, pero sabía que luego mi mamá me enteraría de todo, eso aunque me brindaba un poco de calma, me generaba una zozobra muy fuerte en el pecho.
Narra Cooper
Acababa de llegar de mi viaje, pero no tuve suerte y no encontré a mi mate cosa que me tiene muy preocupado, era esencial para mi encontrarla, sobre todo para mi manada, era esencial, nol podía dejar todo a merced de los demás, además de que mi lobo interior ya la necesitaba, sé que en mi viaje estuve con otras mujeres, quizás por la desesperación, aunque no me justifica, tampoco hacía algo malo, no mientras mi mate este lejos, porque si estuviera en mi manada o cerca de mí, su dolor sería insoportable, casi podría morir por eso.
Y aunque no me encontraba para nada de humar, aquí estaba en una cena de bienvenida escuche al Señor Taylor anunciar mi llegada, esto no era algo que me entusiasmara, pero era necesario para mi manada, para que no se sintieran abandonados o desamparados, ya que yo soy el centro de este lugar y todo bienestar o angustia me es mi responsabilidad, salí y mire al público, reconocí a cada una de las personas presentes, pero algo o más bien alguien llamo mi atención, era una mujer alta, de buen porte, un poco pálida y desconocida para mí, debe ser nueva, y sin más sentí un olor exquisito, algo que me mareaba un poco, pero que sentía como algo mío, algo que quería poseer, eso olor desprendía de esa mujer desconocía y fije mi vista en ella, quizás fue tan fuerte que ella también se fijó en mí, sus ojos se pusieron cristalinos y abrió la boca y entonces vi a alguien a su lado y supe de una vez quien sería ella para mí.
- La llegada de nuestro Alpha es esencial para nosotros, es fundamental para la manada, ahora él nos dirá algunas palabras- las palabras de Taylor me distrajeron un poco, tanto que perdí de vista a esas mujeres, pero ese olor era un poco más lejano, eso me asustó mucho, sentía que perdía algo, no sé cómo explicar lo que a mi olfato llegaba, era una mezcla de chocolate con menta y frutos rojos, mi lobo interno gruño. " lo sé, es ella "- " tienes que encontrarla" -" lo se Thomas" busqué desesperadamente a la culpable de ese olor, pero no la pude encontrar, lo cual me desesperó mucho, quería salir corriendo a buscar a mujer y no soltarla, pero mi obligación debía ser cumplida, de mala gana tomé el micrófono que me ofrecían y sin más dije:
-Buenas noches a todos, es un placer estar aquí de nuevo - mi mirada se dirigió nuevamente a la mesa donde estaba antes la señora, y ahí la vi, una joven con un vestido rosa y un escote en la espalda, y nuevamente ese olor se hizo más fuerte " es ella ", sin prensarlo dos veces baje del escenario y camine hasta ella, todos me miraban en silencio parecían desconcertados por mi actitud, pero nadie se atrevió a interponerse en mi camino o cuestionarme. Al llegar a su lado ese aroma se hizo más fuerte, ella me miraba muy sorprendida, capte de una vez que era una forastera y desconocía mucho de este mundo, algo que jamás espere, pero era lo que menos me interesaba, a su lado esta Percy, la miré profundamente pidiéndole de alguna manera una explicación, sin más hablo.
-Alpha - dijo Percy haciendo una reverencia en muestra de respeto y saludo, la chica al lado la miraba sin comprender su actitud, lo que logró que mi teoría fuera cierta, ella no sabía nada sobre mi mundo, al que ahora ella pertenecía, porque siempre me iba a pertenecer, tanto como yo le pertenecía.
- Percy - mire a la joven saludándola, tome del brazo a la chica que estaba a su lado que me miraba muy sorprendida encontrándome unos ojos azules profundos que me observaron con algo de miedo y al mismo tiempo con ira, eso me sorprendió, como ella podía verme así, aunque era natural, en este momento no me sentía dentro de mis cabales, sentía que ardía en fiebre, que respirar era difícil y doloroso, pero quizás eso se debía por mis andanzas anteriores, que sin más me cobraban factura, pero no importaba, la tenía a ella junto a mí, y jamás la soltaría.
- Oye, ¿qué te pasa? ¿con qué permiso me tocas? - dijo entre asustada y rabiosa, pero con una expresión de dolor que no comprendí, hasta que mire que tenía unas marcas extrañas en sus brazos, mis ojos se sorprendieron por dichas marcas y sentí algo de ira al pesar que alguien pudo lastimarla, quería saber quién había causado todo este malestar, el porqué de su expresión, pero recordé que para ella esto es nuevo, y quizás el culpable de sus marcas soy yo, todo por mi lujaría, cuando salí de mis pensamientos me percate que todos nos miraban y me importo una mierda, solo estaba dichoso de al fin encontrado a mi mate, me sentía extasiado, pero sabía que se avecinaban tiempos difíciles, sobre todo para alguien que no conoce este mundo, intente decirle algo, responderle, pero estaba mudo, no sabía que hacer, su olor me tenía embobado y sin pensarlo dos veces me acerque mi rostro a su cuello y aspire encontrando ese aroma que me atrajo a ella desde un principio, suspire de alivio al encontrarla al fin, estaba inmensamente feliz.
- Eres mía - dije susurrando en su oído, mientras tomando su cintura posesivamente - mía solo mía - dije en voz alta, ella estaba horrorizada y al mismo tiempo muda, parecía desconcertada, intento alejarse de mí, pero no la deje atrayéndola a mí, y cuando intento decir algo, el señor Taylor dijo con mucho entusiasmo:
- ¡El Alpha encontró a su luna! - escuché los aplausos y sonreí, pero ella me miro un poco desorientada y algo rabiosa; sabía que para ella esto era nuevo, pero su reacción y su rechazo aunque eran entendibles en mi lado racional, para mi lado animal era inexplicable, y dolía muchísimo, eso de alguna manera me hacía sentir muy incómodo, y solo lograba que la temperaturas de mi cuerpo se elevará aún más, logrando así que todo mi cuerpo crujiera y ella hiciera muecas de dolor también, entonces comprendí; ella es mi Soulmate, no podía estar más jodido
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Su Luna (EN EDICCION)
Hombres LoboElla: dulce Calmada y amorosa Él: posesivo Apasionado con mucho amor por dar ¿Que sucede cuando estos dos lleguen a lago más que amistad? ¿cuando el tome como suya? ¿cuando los dos deciden amarse sin medida? Acompáñame en esta historia que tien...
