Ingenuamente ella creyó que podía amar y ser amada.
Oh que ingenua fuiste querida; en un engaño caiste y tu dignidad perdiste.
Oh mi querida y dulce niña, nuevamente caiste.
ESTÁS LEYENDO
Mis pensamientos
SonstigesConvertí partes de mi vida en pequeñas historias, frases cortas y textos grises. Al inicio esto era solo para mi, pero hoy, es para todos.
