Se encontraba en el gran jardín de la mansión, suspiro mientras cerraba los ojos y colocaba su mano en su ligeramente abultado vientre de cuatro meses, abrió los ojos al escuchar que alguien se acercaba y sin voltear a ver a la persona que se acercaba hablo.
-como por estas fechas estábamos en Italia... - abrazo su vientre- ¿qué harás para evitar "aquello"?- hablo sin mirar todavía.
-no dejar que "aquello" suceda- miro a la mujer embarazada – ellas tres se encargaran- se acercó y abrazo por la espalda a su esposa- no podemos ir nosotros o alguno de ellos sería peligroso, de hecho estamos arriesgando mucho.- escucho un suspiro de la mujer, después deshizo el abrazo y camino con dirección a la mansión.
-y harás que escuchen la conversación del noveno y los demás- no era pregunta era una afirmación, al no oír nada más se fue dejando al hombre ahí parado....
- Bianchi, I-pin, Kyoko...- las mencionadas salieron de sus escondites.- esta misión es de suma importancia más les vale no fallar- miro a la de cabellos naranjas- Kyoko te elegí porque confió en ti para que utilices tus ilusiones*.- al terminar las mencionadas desaparecieron en una nube rosa...
-.-.-.-.-.-.-.
Hace dos semanas habían pasado desde que llegaron a Italia, donde se lo estaban pasando en grande y a pesar de que no se libraban de las lecciones se podían divertir a lo largo y ancho de la mansión, aunque no se podían alegar mucho de la mansión.
_desde que llegamos no eh dejado de tener esta sensación inquietante, como si algo anduviera mal_ salió de sus pensamientos al escuchar la dulce voz de Chrome reír.
-¿umm? ¿Qué sucede Tsu-kun?- dejo su risa al ver a su amigo cerio.
-nada importante Nagi-chan estoy cansado- a sus palabras solo creyeron Kyoko y los demás, mientras que sus guardianes no se tragaban esa.
-seguro?- pregunto para nada convencida.
-seg...- no termino ya que la de cabellos violetas se acercó demasiado a él.- b-bueno yo... pensaba en...- desviaba la mirada ya que sentía sus mejillas arder.
-en que el día es muy hermoso ¿no Tsuna-kun?!- hablo Mukuro jalando a su hermana lejos, muy lejos del castaño.
_celoso_ pensaron los demás al ver al del parche matando a su amigo con la mirada y poco después fueron llamados para desayunar.
Ya en el comedor, las risas y pláticas no faltaban, en la gran mesa del comedor se encontraban todos, y como siempre el noveno se encontraba en la cabecera y a su derecha estaba Tsuna, a su lado izquierdo estaba Reborn El anciano no dejaba de ver con una sonrisa a su familia, tal vez no biológica pero si mantenía un alzo fuerte con aquellos con quienes estaba en esa habitación, quienes pertenecían a la mafia y asi como quiénes no pertenecían.
-Tsunayoshi-kun, es un lindo día... porque no salen un poco al jardín- propuso el anciano con una sonrisa, sin embargo los pertenecientes a la mafia entendieron el verdadero significado de aquellas dulces palabras o más bien las órdenes dadas en ese mensaje subliminal.
-"mantengan lo más alejado posible a los muchachos de la mansión"- resonó en la cabeza de los mafiosos.
-ya no tengo apetito, gracias por la comida- dijo para después salir de ahí, dejando a todos con Jesús en la boca*.
-Tsuna!- llamo Hayato su amigo para salir tras de él.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.
En el jardín Tsuna caminaba dando vueltas a la fuente.
ESTÁS LEYENDO
Lost Memories
FanfictionDespués de casi morir a manos de un traidor, a la decima generación se les presenta la oportunidad de vivir, como gente normal sin preocupaciones, sin mafia. sin embargo que pasara si se enteran de la verdad que se les fue ocultada bajo siete candad...
