Capitulo 3

2K 178 16
                                        


Durante todo el camino, Stanford seguía sin poder procesar lo que acababa de pasar y era algo gracioso, a los ojos de su gemelo, quien solo estaba a la espera de que su hermano chocase contra un poster por estar distraído.

*flash back*

Después de su pequeña invitación a salir, Stanford había sugerido que seria bueno que su cita fuera el día de mañana, por lo que Darling había tomado la nota que le había entregado a Ford.

-¿Qué es lo que escribes ahora?

-espera un momento-dijo mientras seguía anotando algo sobre el papel, para después depositar otro beso sobre este y entregárselo-es la dirección de mi casa y... mi numero-dijo ella-nos vemos mañana-y antes de que pudiese decir algo, Darling se acerco a él y le dio un beso en la mejilla-llámame-dijo mientras se despedía del castaño quien solo cubrió su mejilla la cual se había tornado mas roja que una manzana.

*fin del flash back*

Estando los dos ya en casa, Ford apenas si podía articular una simple palabra, ya que en cuanto llegaron fueron recibidos por un saludo de su madre quien estaba al teléfono

estafando a otra pobre alma que no tenia nada mejor que hacer que.... llamara a una línea "psíquica".

-adelántate, yo.... quiero preguntarle algo a mamá-dijo el castaño mientras se acercaba a donde estaba ella hablando por teléfono con el pequeño "shermy" en su cuna durmiendo.

-¿m... mamá? ¿puedo hablar contigo?

-espera un momento cariño-dijo ella mientras cubría la parte de abajo del teléfono-confía en mi y veras que el amor llegara cuando menos te lo esperas-luego de eso termino la llamada y dirigió su atención a uno de los gemelos-¿de que querías hablarme, hijo?

-e...es sobre-era mas que vidente que Ford no sabia como hablar sobre este tipo de cosas y mas, si a quien pensaba pedirle un consejo era a su madre-es sobre chicas....

-oh.... y a que viene ese comentario

-es que acabo de invitar a una chica.... mas bien, ella me había invitado primero pero.... yo se lo pregunte y ahora no se como compórtame frente a todo esto y.... quería saber si ¿tu podrías ayudarme?

La madre de Ford no podía creer lo que sus oídos escuchaban, por lo que simplemente dejo salir una pequeña risa.

-así que ¿quieres saber como comportante en tu primera cita?-pregunto ella a lo que su hijo solo asintió con la cabeza-bien, lo primero que tienes que hacer, es siempre mantener la calma.... no dejes que los nervios te traicionen y siempre se educado, trátala bien, muestra interés en lo que ella te diga-Stanford agradecía que desde niño siempre trajera una pequeña libreta para hacer algunas anotaciones, ya que tomaba nota de lo que su madre le decía-y una cosa.... ¿si esta chica te gusta? Tanto como me lo indica ese beso en tus mejillas rojas-dijo mientras le daba un pequeño espejo para que viera su rostro enrojecido-demuéstrale cuanto la amas también.... invítala a un lugar lindo y-tomando una flor que había en un florero cercano al teléfono-regálale algo muy especial, una rosa, un peluche de felpa o... algo diferente....

-¿pero que le podría regalar a ella?

-no lo se-poniendo la flor en el bolsillo de su camisa-sorpréndela con algo especial, demuéstrale que los Pines somos personas que siempre darán de que hablar y que siempre tienen algo con que sorprenderá a las demás personas-revolviendo el cabello del castaño-eres un chico listo, ya pensaras en que regalarle a tu novia

-e... ella no es mi n... novia-dijo mientras se ponía de pie rápidamente.

-aun no, pero piensa que tal vez.... esta sea una verdadera predicción mía-dijo mientras sostenía al pequeño contra su pecho y lo llevaba a su cuarto, dejando al joven Pines aun con la flor en el bolsillo de su camisa.

********************************************

El día mas importante para Stanford llego, ya que el sábado por la tarde tendría su primera cita y quería estar listo para su cita especial. Haba planeado todo con anticipación, tenia planeado el lugar en donde la llevaría a una linda cena, un regalo como "según sus investigaciones" era la costumbre que se hacia antes de salir a una cita, llevarla a un pequeño paseo por el parque y por ultimo pero no menos importante, llevarla a un lugar sorpresa, claro esta, que ese ultimo paso prefería no anotarlo en su libretita ya que estaba algo inseguro del lugar a donde planeaba llevarla.

Tengamos una cita Donde viven las historias. Descúbrelo ahora