Capitulo 4: Luchas Internas

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A diario somos hostigados por nuestros propios demonios, día a día tenemos que luchar con nuestro yo interior.

Somos capaces de vencer a nuestros demonios cuando poseemos una voluntad fuerte, y cuando hablo de una voluntad fuerte no me refiero a ser fuerte físicamente, musculoso o no tener miedo, nada de eso, me estoy refiriendo a la voluntad que sale del corazón que es la que puede ayudarnos a vencer en nuestras batallas personales.

Los seres humanos poseemos buena voluntad o voluntad fuerte cuando ayudamos a otras personas a superarse aun cuando no tenemos tiempo para nosotros mismos y no somos mezquinos en ese sentido, y esa es la esencia de nuestra humanidad: ayudar a los demás.

Ya que no sirve de nada procurar solo el bien para nosotros mismos, en ese sentido debemos de considerar a las personas que tal vez estén pasando por una situación más fuerte de la que quizás estemos pasando nosotros, la mayor parte del tiempo nos ahogamos en un vaso de agua con problemas que consideramos grandes pero que realmente no son nada comparados con los problemas de los demás.

Ante estas circunstancias la mejor solución sería orar a Dios por dirección para poder tomar una buena decisión; muchas personas que se sienten angustiadas y que no conocen o no siguen los caminos de Dios ya sea por una razón u otra, la única solución que contemplan cuando se les presenta una adversidad es la muerte, perdiendo así toda la gracia y son destituidos de la gracia de Dios.

Trivialidades de la VidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora