Malos momentos y Explicaciones
—Creo que te ves hermosa con todo y ojeras. —me asusto y veo a través del espejo a Mike recostado en el marco de la puerta del baño, sonriendo. No sé por qué, pero le sonrío.
—Gracias, Mike —digo ya sonrosada.
Mike se ríe y yo me dedico a observarlo. Tiene puesto una camisa de manga larga color gris y negra, y un mahón que le queda a la perfección. Se ve muy guapo y eso era algo que por más que quisiera decirlo no lo diría por dos sencillas razones: primero, tengo novio, a pesar de la situación y segundo, eso era algo que ya él sabía. Porque no había que usar espejuelos para ver lo guapo y hermoso que él es.
— ¿Me vas a saludar o solo te vas a quedar observando mi cuerpo? —sonríe con aires de superioridad. Lo que me hace enojar un poco.
— ¿Por qué mejor no te vas de mi cuarto hasta que termine de prepararme? —digo con un tono de fastidio que no logro ni pretendo disimular, en lo absoluto
— ¡Hey! ¿Se te olvida que hoy las llevaré yo a que se diviertan? —ruedo los ojos y me dispongo a maquillarme— No nos podemos estar tratando así —dice burlón y sonriendo. Dirijo mi mirada hacia él.
—¿Keish te dejó pasar? —digo claramente cansada de escuchar su voz
—Claro que... —se hecha a reír. Él no sabe mentir.
—Claro que no, eso creí.
— ¡Exacto! Aria, mi amor...
—No me llames así, Mike.
— ¿Cómo? —lo miro molesta— ¿Mi amor? —asiento y el ríe— Desde hoy ese es tu apodo cariño. —me guiña un ojo y desaparece, pero luego asoma su cabeza por la puerta. ¡¿ENSERIO?!? ¿Qué tienen ellos con las puertas y sus cabezas?— Por cierto, me encanta como te queda ese mahón. —entonces me guiña otra vez el ojo y se va. Ruedo los ojos y termino de maquillarme.
Cuando salgo del cuarto voy a la cocina a buscar un vaso con agua y una de mis barritas de marshmallow, mis favoritas. Escucho mi celular sonar y automáticamente sé que es una llamada de Skype, pero este suena solo un poco insistente y luego es enganchado. Sé que es Guillermo, pero no le contestaré la llamada. Voy a la terraza y observo el paisaje hasta que escucho los gritos de Mike.
— ¡ERES UN IMBÉCIL DE MIERDA! —salgo corriendo, buscando de donde provienen los gritos— ¿CÓMO TE ATREVES A TRATAR A ARIA ASÍ? ¿ACASO ELLA TE HIZO ALGO A TI, PEDAZO DE IMBÉCIL?
— ¿ELLA ESTÁ AHÍ? —escucho la voz de Guillermo y mundo se paraliza. Claramente, la llamada no había sido enganchada, la habían accedido— EXIJO QUE ME LA PONGAS AL TELÉFONO —entro al cuarto y veo a Keish con Mike hecho una furia, hablando con un muy enojado Guillermo por mi celular, quien le dice algo que mi parálisis del shock no me deja escuchar.
— ¡¿¡Yo?!? Jajaja —se ríe sarcásticamente— Yo soy el hombre con quien ella debería de estar en vez de contigo. Tú solo la quieres para tu beneficio. Para que no vean que estás solo, pero como ella no te da lo que quieres buscas a otra, maldito infeliz. Solo la lastimas.
— ¡NECESITO HABLAR CON ARIA! ¡PONLA AL TELEFONO AHORA! —Mike ríe otra vez y entonces yo empiezo a sentir como mi respiración falta y cómo los latidos de mi corazón se aceleran cada vez más impidiendo que escuche con claridad— ¿NO ENTIENDES QUE TENGO QUE ARREGLAR LAS COSAS CON ELLA MIKE? ¡SI NO ME PONES A ARIA ESTO IRÁ A MAYORES!
—LA DECEPCIONASTES IMBÉCIL. VAS A NECESITAR MÁS QUE UNA VIDEOLLAMADA PARA QUE TE PERDONE. SI ES QUE LO HACE. —Dicho esto engancha la videollamada. Keish ya había notado mi presencia y me había ignorado, pero Mike no. En cuanto se da vuelta, la preocupación en su rostro se hace presente.
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EL DESTINO (Disponible en Amazon)1ra parte
Teen FictionAria, una joven decidida a vivir la vida según sus propios términos enfrenta un viaje emocional donde el pasado y el presente convergen de maneras inesperadas. Entre reencuentros con su mejor amiga de la infancia, Kashlin, y el redescubrimiento de u...
