Decepción y mar de lágrimas
Me encuentro acostada en mi cama, es de madrugada y no tengo nada planeado para hoy. Ya pasó una semana desde que llegué. Una semana llena de recuerdos. Keish y yo hemos hecho varias cosas para divertirnos, como cuando lo hacíamos de niñas. Debo decir que mi amiga ha cambiado, ya no le gusta meterse en problemas como lo hacíamos antes. Ahora es más como aburrida tratando de ser divertida, lo cual me causa gracia, porque cuando se lo dije ella me discutió y trató de meterse en problemas y nos echaron de su tienda favorita de zapatos. Ella salió hecha una furia. Mientras que yo solo reía.
Por otro lado, está Guillermo, quien ha actuado bastante raro desde que me vine de vacaciones. Él simplemente dejó de llamarme y solo me escribe, cuando trato de llamarlo él está ocupado. No sé ni en qué pues él ni trabaja, su madre siempre se interpone. Escucho mi celular vibrar en la mesita de noche, lo tomo y veo que es Thalía. Ella es una amiga de la high, que, por casualidades de la vida, también conoce a Guillermo. Ambos practican karate desde pequeños. Lo que me lleva a pensar lo extraño que es que ella este comunicándose conmigo esta hora. Me decido entre contestarle o no contestarle.
— ¿Hola? —trato de sonar dormida
— ¡ARIA! —grita en un tono como aliviado— Al fin contestas. ¿Cómo estás?
— Estoy bien, ¿y tú?
—Qué bueno, yo... pues... estoy bien gracias a Dios.
— Qué bueno, ¿sucedió algo? —pregunto, porque ella me llama pocas veces
—Sí sí —la escucho como dudosa y preocupada— ¿Cómo va tu viaje? —¿cómo sabe que estoy de viaje?
—Ehhh...
—Guillermo me lo dijo —dice riéndose por mi aturdimiento
—Ahh... bueno, me va bien. Ha sido muy divertido.
—Qué bueno, qué bueno —siento que detrás de esas palabras me esconde algo, la conozco.
—Me estás escondiendo algo, Lia. —a veces abrevio su nombre, nunca se ha quejado. Que yo sepa.
— ¡Qué va! ¿Por qué dices eso? —siento su respiración un poco agitada como si estuviera nerviosa
— Te conozco y sé que estas nerviosa por tu tono de voz. Además, de que puedo oír tu respiración.
— ¿Has sabido algo de Guillermo? —Me quedo estúpida. ¿Cómo demonios me va a preguntar por él? Lo ve todos los días en las prácticas de Karate.
— ¿Enserio me estás haciendo esa pregunta, Lia? Lo ves todos los días —digo obviando la situación y me empiezo a preocupar.
—Sí, bueno, pero me refiero a que si has sabido algo de lo que hace en las noches desde que te fuiste y eso, Aria ...
—Me estás preocupando Lia.
—No, no... es solo que... —se escucha un revolú desde el otro lado del teléfono
—Lia, ¿dónde demonios estás? —pregunto separando un poco el teléfono por los griteríos— ¿y ese revolú que es?
—Estoy en una fiesta que hicieron los del dojo. Están todos borrachos y ni decir de...
— ¿De quién? —pregunto ya harta de su tono nebuloso
—De Guillermo —lo que faltaba
— ¿Dónde está Guillermo?
—Yo simplemente no lo sé. Hace un rato se fue a no sé dónde con no sé quién.
—Entonces él solo se fue y no sabes a donde, pero se fue con alguien y supuestamente no sabes con quién. —reflexiono en voz alta, rápido— Tú sabes con quien se fue. ¡Dímelo!
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EL DESTINO (Disponible en Amazon)1ra parte
Fiksi RemajaAria, una joven decidida a vivir la vida según sus propios términos enfrenta un viaje emocional donde el pasado y el presente convergen de maneras inesperadas. Entre reencuentros con su mejor amiga de la infancia, Kashlin, y el redescubrimiento de u...
