—¿ Deseas más café ? — preguntó la madre de David.
— No muchas gracias — dije de una forma educada , ya había bebido más de tres tazas de café y en verdad ya me estaba hartando, la señora trataba de evitar la conversación para la que vine hasta aquí — ¿ Podemos hablar de David ?
— Lo siento — susurró ella mientras bajaba la cabeza , mi corazón sintió tristeza al ver a la mujer tan afligida .
— Debería decircelo a David — comenté, su mirada de arrepentimiento miraron mis ojos, observé que estaba haciendo un enorme esfuerzo para contener las lágrimas.
— No puedo — sollozó ya llorando —no puedo volver y hacer como si nunca hubiera hecho nada.
— Los hijos solemos comprender —suspiré tratando de calmarla.
— No Valentina, le hice demasiado daño a mi hijo, no me siento capaz de enfrentarlo, fui una mujer dura y rencorosa en mi pasado —dijo entre lágrimas, el corazón se me partía aún más recordando lo que había pasado con mi madre hace algunos días.
Me levanté por impulso del sofá, me dirigí hacia la madre de David y le frote la espalda con mi mano para consolarla y luego le pasé un pañuelo de papel para que limpie sus lágrimas. Ella lo tomó y me regaló una sonrisa — Mi hijo es muy afortunado por tenerte — comentó — tu eres lo único que él necesita, tú le das el amor que yo no le pude dar.
— Por favor solo trate de perdonarlo — suplique, aunque no debía estar pidiendo esto.
— No puedo perdonarlo porque el no es el culpable de nada —negó —yo soy la única culpable, se que todo fue un accidente pero no lo entendí hasta hace un año, dejé a David al cuidado de su tía Claudia ella le dio el amor que yo no se lo di, Manuela quedó al cuidado de David cuando el cumplió 13 años, quería que los dos sean felices pero cuando pierdes al amor de tu vida tus ojos se cubren con una venda que no te permiten ver más allá que culpables, no puedo pedirle perdón — dijo decidida.
—¿Porqué?
— Porque aún yo no me perdono, y solo cuando lo haga podré pedirle perdón a David, hasta eso no puedo hacer nada — respondió mientras se levantaba de su sofá, hasta quedar frente a mi y tomarme de las manos — Valentina haz lo muy feliz , amalo porque eso es lo que más necesita y procura que siempre tenga una sonrisa en su rostro — me miraron sus ojos de una forma suplicante y a la vez amable.
Eso significa que fallé — lo haré — respondí muy triste.
—Fue un gusto conocerte — se separó de mí y se fue, sus manos trataban de limpiar sus lágrimas y de un momento a otro desapareció de mi vista .
¿Desilusión?
Demasiada...¿que le diré a David?, que fallé, que no pude hacer recapacitar a su madre, que ella no piensa verlo porque piensa que si no se perdona a ella misma no podrá pedir perdón , ¿ahora que es lo que debo hacer? , con que cara voy a ir y decirle que no tuve resultados.
Dios esto es demasiado frustrante.
Salí de esa casa, David estaba recostado en su auto, cruzaba sus brazos y me observaba, mi corazón de papel se arrugó en ese instante sintiéndome de una manera desastrosa.
—no pude hacer nada —pensé — no hice nada por el chico que amo.
Llegué hasta él, me miró tratándome de descifrar — Lo siento — lo abracé de inmediato, apegue mi cuerpo al suyo y en ese preciso momento me sentí como un papel tirado en el suelo, usualmente no fallaba en mis objetivos, no soy de esas personas que renuncian fácilmente y que terminan fallando, pero esta vez lo era y ese es el problema.
Empecé a llorar, lo abracé más fuerte hacia mí y lágrimas caían por todo mi rostro.
Nos separamos.
—¿Acaso estás llorando? — cuestionó y se ganó un golpe de mi parte — Cariño tranquila — me limpió las lágrimas.
— No pude — mi voz era entre cortada — no pude hacer nada por ti, cuando tu haz echo tanto por mí.
Una risa salió de sus labios — no llores, sabes que odio que estés así — me reprochó — tu eres la que más haz echo por mí, y si no pudiste hacer nada, lo entiendo, por lo menos lo intentaste y eso es lo que más cuenta.
— Cariño en verdad perdoname — bajé la voz — lamento haberte dado esperanzas.
Mi corazón sentía un gran remordimiento.
— No me importa esa mujer, tú eres lo único importante para mí , así que ven a los brazos de tu novio — me extendió los brazos y me envolvió en ellos — no siempre se gana, y hay que saber afrontar las derrotas.
Besó mi cabeza — y tu señorita eres lo más especial de éste mundo , así que no necesito nada más.
Y así es como llego a amarlo aún más....
2 Semanas después
—¿ Qué van a ordenar ?— preguntó el hombre , vestía un traje de heladero con una gorra blanca en forma del barco de papel y unos lentes redondos , le calculo entre 60 y más de años.
— Un helado de dos bolas — respondí viendo una carta con los helado que había.
—¿ Qué sabor ?—vuelve a preguntar.
Mis favoritos.....
— Fresa y galleta oreo — sonreí...la boca se me hace agua.
— ¿ Y usted joven ?— cuestiona posando sus ojos en mi novio.
David lo observa y luego sus ojos pasan a los míos, me regala una sonrisa.
— Lo mismo que mi novia — responde, dejando a un lado la carta de helados.
— ¡ Oh! , es su novia muchas felicidades — sonrió el hombre tomando las cartas — saben es bueno ver a unos novios compartir una cita como para comer helado y no solo verlos en la calle abrazados como chicle y besándose como si no hubiera un mañana, hoy en día su tipo de relación ya ni siquiera existe — acota el hombre provocándome risa.
Luego de que nos pasaran los deliciosos y sagrados helados, nos lo comimos por completo , ya era más de las siente de la noche la tarde había pasado volando entre conversaciones y helados, el lugar estaba sin gente los únicos que estábamos eramos los dos.
— Estoy satisfecho — David dijo pasando su lengua por sus labios.
— Yo también — inquirí — en verdad estuvieron deliciosos.
— David — chilló una chica castaña, acercándose a mi novio.
David la observó sorprendido,¿ Quién es esa ?
Y de repente ella lo beso , sus labios se apegaron a los labios de David.
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Aquí estoy , hola , hola.
Golpea tu cama si es que odias a la maldita castaña.
Da un pisotón si es que golpearas a la castaña.
No te olvide a de votar y comentar, así actualizó más rápido, por cierto ya mismo es dos años de que publiqué Las chicas gordas también sabemos amar.
Así que habrá una sorpresa en la anterior obra y en esta.
Te mando mucha abrazos y besos.
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Recuperando el Amor #2
Novela JuvenilEl egoísmo del mundo puede hacer que termines con la persona que amas, puede hacer que todo lo que soñaste y te imaginaste se esfume tan solo en unos segundos, y los estereotipos si no eres lo suficientemente valiente te terminarán acabando. " RECU...
