Mi corazón retumbaba y se destruía internamente en mi pecho.
—¿Dejando a tus hijos en casa? — cuestioné a mi madre, las preguntas en mi cabeza no cesaba, cada vez eran más dudas sobre lo que quisieron hacer.
— Ustedes no lo aceptarían — se defendió negando junto a una pequeña sonrisa de lado.
Apegue mi espalda contra la pared, traté de mantener la calma para no llorar por lo de mi padre, las palabras de mamá fueron ciertas.
—Mamá, debes contar con nosotros somos tus hijos —reprendí.
Sabía que si nos lo hubiese contado de igual manera nunca lo habríamos aceptado —¿Que pasó de allí? —tuve que preguntar.
—Íbamos por la carretera, conversamos sobre nuestro nuevos planes juntos y entonces sucedió... tu padre perdió el control, caímos a un barranco y no recuerdo más que un hospital — dijo con tristeza y a la vez incomodidad.
El accidente ...aún no lo sabe.
— No puedo creerlo — susurré para mí, me acerqué hacia mamá dando pequeños pasos quedando cerca de su cama.
—¿Cómo está el?— cuestionó, levantó sus cejas y con su mirada comenzó a analizarme.
¿Cómo podía decírselo?
No tengo idea.
—¿Cómo está el? — volvió a preguntar desesperandose al no haber obtenido respuesta.
Mi rostro fue completamente descifra ble, mis ojos estaban al borde de liberar lágrimas, ya no aguantaban más, los cerré y apreté fuerte mis labios.
Dios, dame fuerza, solo haz me fuerte....
—Mama, debes ser fuerte — pude decir y me llevé las manos a mi cabeza.
Mi rostro empezó a afligirse.
— Papá está..— susurré no pudiendo completar la frase.
Mamá averiguó lo que decía mi mirada, nunca fui buena para mentir, su rostro mostró sorpresa, tristeza, melancolía, todo en un solo combo, su boca se abrió ligeramente y su mirada se perdió.
—No te atrevas a decirlo —habló rompiéndose su voz — ¡No lo digas! —exigió llorando su mano herida aunque sin enyesar cubrió su boca.
Yo no pude más y tambien lloré, duele ver a tu madre de esa forma, no tengo idea si eso les sucede a todos los hijos, que el peor tormento de un hijo es ver llorar a tu madre porque tu no lo soportas y también quieres llorar — es mentira el no puede, no puede, tu padre vendrá por su esposa, tu padre me ama — no admitió lo que estaba pasando, se negaba a creerlo y lloró casi a gritos.
Verla así me destroza.
— Lo siento, pero está muerto, murió por el accidente — fue momento de decírselo.
Al escuchar esto se retumbó de dolor, sus lágrimas caían sin sesar y lo peor era que me sentía impotente. No podía hacer nada para terminar con su sufrimiento.
— ¡No! — gritaba una y otra vez desesperada.
Sus gritos dolieron mucho más que un golpe.
Las máquinas empezaron a resonar espantosamente dando alertas de sus signos vitales, llamé al medico de inmediato.
Mi hermano fue el primero en llegar, me miró con dolor en sus ojos , luego para observar a mamá.
Llegó una enfermera a atenderla.
— Tranquila señora — dijo la mujer, revisando las maquinas .
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Recuperando el Amor #2
Teen FictionEl egoísmo del mundo puede hacer que termines con la persona que amas, puede hacer que todo lo que soñaste y te imaginaste se esfume tan solo en unos segundos, y los estereotipos si no eres lo suficientemente valiente te terminarán acabando. " RECU...
