Mientras observábamos la película una sonrisa invadió mi rostro, me sentía muy feliz de que la persona que más amaba esté junto a mí, lo miré de reojo, su vista se encontraba muy atenta a las escenas que se desarrollaban en la película, entonces recordé que hace varios años me encontraba en esta misma posición, sentada contra la cabecera de una cama comiendo pizza y helado, pero sin nadie junto a mí. En un momento de mí vida llegué a pensar que nunca nadie se enamoraría de mí, ya se imaginan "nadie nunca se enamora de una gorda", pero las cosas suelen cambiar y eso es lo que ocurrió en mi vida las cosas cambiaron y hoy el está aquí, junto a mí.
— ¿Te gustó la película? — cuestionó David, tomó un trozo de pizza y se lo metió en la boca.
La película había acabado hace unos segundos, lo que se observaba en la pantalla era los nombres de los actores. No presté atención.
— Para mí fue la mejor película de romance que he visto — aseguró terminando su trozo de comida y apagando la televisión.
Sonrió —¿Amor, te pasa algo?
Recordé la primera vez que ví su sonrisa, para mí siempre que la veo es como si fuera la primera vez.
Lo traje hacía mí y lo abracé, el correspondió al abrazo — Te amo tanto.
— Yo te amo más — susurró en mí oído.
Me separé de el — ¿ Porqué tanto amor?
— Pues, porque......te amo — respondí junto a una sonrisa.
El se limitó a sonreír, la pizza y el gigantesco bote de helado se había acabado.
— Oye, quieres ir por un trozo de pastel — propuso mi novio mientras se frotaba su estómago — tengo hambre.
—¡Claro! y si es de chocolate estaría mucho mejor — levanté mis hombros asegurando.
Nos levantamos de la cama, nos colocamos los zapatos y bajamos las escaleras agarrados de la mano.
—¡Hola chicos! — saludó mi madre con una amplia sonrisa.
Había pasado navidad y año nuevo, mamá estuvo en terapia con algunos psicólogos y bueno está recuperada y junto a su esposo, al fin ambos terminaron juntos y no hubo divorcio, creo que al final de cuentas existió entre ellos "amor".
— Estará lista la merienda en una hora — informó mamá limpiándose las manos con un pequeño trapo.
— Si mami — dije.
Los dos acabamos junto al auto.
David empezó a revisar sus bolsillos, estaba buscando algo.
—¿ Qué buscas? — cuestioné levantando amabas cejas.
— Creo que se me olvidó la llave, en tu cama — dijo — mi amor, ya vuelvo.
— Ok, te espero — recosté mi cuerpo sobre el carro negro, tome entre mis dedos el collar de corazón colgado de mi cuello.
Y entonces todo se volvió negro.......
Sebastian
— Mi amor, llevame al doctor — suplicó mi esposa con algunas lágrimas en los ojos.
— Tranquila, ya vamos — dije consolándola.
— No puedo más, ya va a nacer — gritó desesperando me.
La tomé con mis brazos, hice fuerza al alzarla y salí se nuestro cuarto. Su rostro estaba rojo y a la vez lloraba.
Ví a David quién estaba jugando con las llaves y se disponía a bajar por las escaleras.
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Recuperando el Amor #2
Teen FictionEl egoísmo del mundo puede hacer que termines con la persona que amas, puede hacer que todo lo que soñaste y te imaginaste se esfume tan solo en unos segundos, y los estereotipos si no eres lo suficientemente valiente te terminarán acabando. " RECU...
