Extra 1*

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Catherine acercaba cada vez más su pupitre a mi escritorio. Lo sabía porque podía escuchar el irritante sonido de el metal haciendo fricción contra el suelo. Escribí ágilmente la última palabra en la pizarra y voltee a ver de forma sutil lo que ya me esperaba.

Ella estaba justo en frente de mi escritorio, con la falda más corta de lo permitido, mordiendo la punta de su lápiz de modo vulgar y posando su mirada lasciva en mi entrepierna. Esto me incomodó un poco, pero aún así me dispuse a ignorarla y seguir con la clase.

-Y bien, el tema de hoy son las ecuaciones simples- dije en un tono algo más alto para llamar la atención de algunos de los distraídos.

Continúe explicando y espere a que todos se fueran acoplando a lo que decía.

Tuve éxito con todos, excepto por la pequeña Penélope que se hallaba encerrada en un libro, como era de esperarse. Digo encerrada y no concentrada, porque sus pupilas no reflejaban nada más que el significado que ella le daba a las palabras que leía en la superficie del libro. No es que eso me molestara, todo lo contrario. Podría pasarme todo el día viéndola leer y descifrando lo que cada gesto significaba. Pero, en lugar de eso, sólo por fastidiarla, me dispuse a llamarle la atención.

-Señorita Simpson- dije en tono mas entusiasta de lo convencional.

En cuanto mencione su apellido levanto la barbilla, me miro como quien no quiere la cosa y levanto la ceja izquierda con expresión interrogante.

"Pero que sorpresa, esta usted leyendo en mi clase- añadí con sarcasmo fúnebre. -Me gustaría saber, que es eso tan interesante que lee, que la mantiene tan ocupada y no le deja prestar atención a mi clase.

Tamborilee mis dedos en la mesa, con ademan nervioso. Sus mejillas comenzaban a tornarse de un color que desafiaba mi cordura.

-¿Y bien?- exigí con una sonrisa, esperando una respuesta grosera y poco contenida de su parte que me permitiera pasar un poco más de tiempo con ella después de esta clase, en el salón de detención.

Ella con dificultad logro contener la risa ante tal pregunta y se dispuso a responder.

-El libro que estoy leyendo, se llama Divergente profesor. Supongo que lo conoce-. Soltó una risotada al mencionar lo último, haciendo que sus compañeros la vieran de un modo extraño.

Me fue muy difícil contener la risa a continuación. Me dispuse a retarla.

-Claro que lo conozco señorita, no vivo debajo de una roca- me apresure a responder.

-Me alegra. Debe ser muy incómodo dormir con semejante peso enzima.

-Si verdad, pero no tan incómodo como vivir con las mejillas atrapadas entre las páginas de un libro, con las manos engarzadas a la pasta de este.

Ella río ante mi comentario y decidió responder, pero vacilo un poco al notar mi mirada fija en sus labios.

-No lo es, pero terminas acostumbrándote y finalmente le tomas cariño- acaricio al libro en ademan afectivo.

-Me parece una afirmación muy certera señorita. Pero deseo hacerle una pregunta, ¿no ha prestado nada de atención a lo que he explicado?- me mantuve lo más serio posible.

-No profesor, me lo he perdido todo-. Mantuvo su sonrisa, se le formó un hoyuelo en la barbilla.

-Entonces, supongo que no sabrá donde poner el cuatro en esta ecuación- levanté las cejas en espera de su respuesta.

Se mordió el labio tratando de evitar soltar una carcajada. Por un momento sus redondos ojos cafés me mantuvieron en un trance que no me permitió pensar en nada más que en ella, en sus oscuras pestañas y en sus absurdas respuestas.

-No profesor-. Libero su labio de entré sus dientes y bajó la mirada en un falso sentimiento de vergüenza.

-Pues lamentó decirle señorita, que tendremos que vernos una hora más en detención después de su última clase-. No lo lamento, ni de lejos.

-Oh, ¿enserio?- dijo haciendo un muy evidente uso del sarcasmo.

-Ya puede sentarse.

Poco tiempo después un avioncito de papel choco contra mi cabeza.

¡Hey, profe!

La dedicatoria es preciosa, gracias de nuevo.

Levante la vista para ver el lugar de donde había partido ese pequeño avión de papel y sonreí al ver la pecosa nariz de Penélope asomarse por enésima del libro que yo le había comprado.

Pase el resto de la clase tratando de disimular la enorme sonrisa que amenazaba con escaparse de mis labios. Pensando en que nadie más que ellos dos habían entendido lo que había pasado, y deseando estar con ella después de clases.

N/A: Hola. Les diría que lamento la demora, pero es una reverenda mentira. Estuve viendo un maratón de Mentes Criminales y me fue imposible darles prioridad a ustedes. En fin, he aquí su bonito extra. Espero que les haya gustado tanto como a mi, no es mucho, pero lo escribí con amor. <3

Habrán notado que en este extra aparece una de las notas de Penélope, lo cual significa que va relacionado con ese momento en la historia. Quiero aclarar que no todos los capítulos estarán organizados en orden cronológico. Ya que yo escojo una nota al azar y escribo a partir de eso.

Algo más que quería decirles es que, estoy en busca de una portada. Si alguna de ustedes es bueno haciéndolas y gusta donar una a esta novela, con gusto la aceptare y reconoceré su trabajo dándole sus respectivos derechos.

Otra cosa.
Me disculpo por los guiones cortos en los diálogos, pero Wattpad me los ha cambiado varias veces y no he podido hacer nada.

Creo que eso es todo, nos leemos luego. Los quiero.

¡Hey, profe! [Wattys2016]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora