CAPITULO 5
Me dirijo a mi habitación, recordando la primera vez que llegue aquí, tan asustada. Estoy agotaba, pero ya acostumbrada a los entrenamientos de Louis, aunque tengo que admitir que los de Wrent son un poco peores.
Me meto en la ducha sin ni siquiera quitarme los leggins y la blusa holgada que antes era de Ambry ya empapados por el agua, mientras me lo quito todo, me pongo a restregar la ropa interior con un poco de jabón, luego llevaría las otras cosas a la lavandería, enciendo el agua caliente y me quedo ahí, quieta.
Hoy se cumple un mes desde la muerte de Mery, exactamente un mes y yo no he derramado ni una sola lagrima por ella, sigo teniendo ese nudo en la garganta que a veces me asfixia pero por mas que trato, por mas que lo intento, las lagrimas nunca llegan, pero ahora me siento mas fuerte, ahora tengo un motivo por el cual luchar, voy a pelear por ella, porque su muerte no será en vano, aunque soy Arméx y lucho por el amor, ahora mismo estoy llena de odio.
Llevo mas de 15 minutos aquí, mis manos están arrugadas al igual que los dedos de mis pies, cuando era pequeña duraba mucho tiempo en la ducha esperando solo por ver mi dedos arrugados para morderlos, pero ya no soy esa niña, y por mas que tenga ganas de morderme lo dedos de las manos, no lo hare, asi que cierro la llave y aprieto mis manos en puños. Cuando me tranquilizo, cojo mi toalla y me seco, primero los pies, luego las piernas, los brazos, la espalda, mi pecho, mi barriga… asi me enseño mi padre, supongo que es una costumbre que aun quiero conservar, salgo del baño y entro a mi habitación, me coloco la ropa interior y me humecto con la crema que me regalo Ambry, dijo que mi piel lo necesitaría después de cada entrenamiento, al parecer no me equivoque cuando supuse que era una de esas chicas que cuidaban mucho su figura; me pongo unos shorts y una blusa roja que compre cuando Louis y Wrent me dejaron ir a la primera dimensión después de tanto rogarles, al parecer se compadecieron de mi cuando se dieron cuenta que en realidad no tenia ni siquiera una funda de almohada para ponerme.
Me costo muy poco aprenderme el orden de las dimensiones, sabia que en la primera estaban las personas muertas, Mery entre ellos; en la segunda, se encontraban los terrestres (asi les decía Wrent a los humanos), luego venían las demás dimensiones, estas estaban divididas en las impares y en las pares, hasta el numero 10, nosotros no sabíamos con exactitud en que dimensiones se encontraban los Ordóx, según lo que me explico Louis, ellos pudieron averiguar que estaba en la dimensión 3, gracias a que ella era Arméx, pero al parecer los Ordóx tienen algo que no deja descubrir su hubicacion; nosotros (los Arméx) no nos encontrábamos en ninguna de estas, ni en las pares ni en las impares, estábamos en la 11, justo arriba de todas estas. Podemos verlo todo, exepto a los Ordóx, el único momento en que podemos verlos es cuando estaban en la primera dimensión, y lógicamente cuando tenían a un Arméx con ellos, pero Mery era la primera Arméx que ellos atrapaban
Oigo un golpe en la puerta, se que es Tibor porque siempre toca 7 veces, con algún ritmo raro…
-Pasa Ty. –Tibor se había convertio en mi mejor amigo aquí, incluso me llevaba mejor con el que con Ambry, siempre me he llevado mejor con los chicos, sinceramente no soporto las risitas y los grititos… solo… me enerva…
-Hey Cas, ¿todo bien?
-Supongo que si, ya sabes, hoy se cumple un mes de la muerte de Mery. –Siento como mis ojos se cristalizan por las lagrimas que acumulan, pero de nuevo, ninguna se derrama por mis mejillas…
-Todo va a estar bien Cas, nos vamos a vengar, Wrent te lo prometio, y por el amor que cuando ese chico promete algo, lo cumple.
-Eso espero Ty, eso espero.
-Entonces… ¿te han dicho lo sexy que luces con esos shorts?
-Oh, cállate. –Le doy un empujon y lo hago perder el equilibrio, entonces me rio. Tibor era uno de los pocos aquí que me hacia reir.
-Es enserio, tus piernas son ardientes. –frunzo el ceño, aguantando la risa y sintiendo como mi cara se pone roja como un tomate.
-Pero tranquila cariño, no eres mi tipo, asi que no tienes que ruborizarte. –Me guiña un ojo y empieza a reir, yo me uno a el.
-¿Interrumpo? –Y ahí estaba el, con esos ojos verdes que erizaban los vellos de mi nuca con tan solo mirarlos, parado en el marco de la puerta.
-Claro que no, pasa. –Wrent se acerca rápidamente a donde esta Tibor y le pega “amistosamente” en la parte trasera de la cabeza, y luego viene hacia mi y me da un beso en la mejilla.
-Te vez bien hoy Cas.
-¿lo ves? Te lo dije cariño, tus piernas son letales. –Y estos eran los momentos en los que me replanteaba la idea de Ty como mi mejor amigo.
-Oh si, claro que lo son. –Le doy una patada en la pierna, no muy fuerte, pero lo suficiente para callarlo.
-Eso fue un golpe bajo Cas. –Me mira fingiendo un intento fallido de lo que seria una mueca si no fuera porque las comisuras de sus labios se elevaron.
-Vuelve a hablar de mis piernas y te enseñare que es un golpe bajo. –Digo riendo.
-Vaya, si que te han servido las clases, te apuesto a que antes de que entrenaras conmigo no podias hacer eso.
-Perderias esa apuesta Wrent, te lo aseguro. –Le guiño el ojo y segundos después me arrepiento y no tengo la mas remota idea de porque.
Ultimamente he estado pasando mucho tiempo con Wrent, me siento segura con el, menos… sola.
Siento como esos ojos verdes están fijos en mi, y como mis mejillas comienzan a tornarnse carmesí, suele pasarme cada vez que me mira, a estas alturas es evidente para mi que me siento atraída hacia el, no soy estúpida, sin embargo también esta Louis, hay algo en el que me hace sentir… ¿especial?Son tan diferentes los dos, pero lo que siento por cada uno es tan parecido, no es como si quisiera averiguarlo tampoco porque, ahora mismo en lo único que estoy pensando es en vengarme y hacer pagar a los Ordóx por la muerte de Mery, y tener algo con alguno de ellos lo único que va a hacer es distraerme, el amor es simplemente eso, distracción, te distrae de todo lo que hay a tu alrededor, y es lo que menos necesito en estos momentos.
-Bueno, creo que es momento de que el sexy Ty haga su salida triunfal de esta habitación. –Sonrio porque a pesar de no estar prestando atención en absoluto, lo veo hacer un pequeño baile hacia la puerta, cuando la oigo cerrarse me doy cuenta de que Wrent no me ha quitado los ojos de encima.
-¿Qué? –Le dije con cara de confusión.
-Es enserio Cas, te ves bien hoy. –De nuevo, ¿Qué acaso la misión de ese hombre era hacer que mis mejillas se pusieran como un tomate? ¿y porque carajos tenia que mirarme de esa manera?
-Tu también quieres probar cuan letales pueden llegar a ser mis piernas ¿cierto? –¡Por amor a la creación de las flechas! Tenia que dejar de ponerme tan roja. -¿Por qué me estas mirando asi?
-Por favor Cas, no es necesario que seas tan agresiva, y te miro asi porque me gustas, pero supongo que eso ya lo sabias, y por la manera en la que te ruborizas cada vez que te veo se que yo no te soy indiferente..
Mierda. ¿el había dicho eso? Oh, claro que lo había hecho.
Wrent se acerco a mi, con una sonrisa perversa, me dio un beso en la frente y salio de la habitación sin una palabra mas.
MIERDA.
MIERDA.
MIERDA.
Santa mierda hecha amor, creo que jamas en mi vida volveré a estar tan roja como lo estoy ahora.
