- toma, no queremos que tengas un resfriado eh... - le pasó la taza con chocolate caliente y se sentó a su lado.
- gracias San.. - le ofreció una sonrisa.
- deberíamos quitarnos esta ropa mojada, creo que podría tener algo que te pueda servir- le propuso.
- no te preocupes por eso, tengo un uniforme de respaldo en mi mochila- Santana asintió y tomó un sorbo- si así serán todas tus clases, no fallaré ninguna- la morena solo soltó una risotada y dejo la taza a un lado.
- tú eras la de la idea, de la piscina y lo cumpliste- dijo aún riendo-
- si... Y casi muero - esta vez rieron las dos.
_______________________________________
- gracias por haber aceptado mi invitación Santana- murmuró, colocándose el cinturón de seguridad.
- no tendría porque negarme- puso a andar el auto y salieron de la propiedad- no tienes frío?
- no para nada, el chocolate ayudo mucho... Ah y no pensé que supieras cocinar- Santana negó con la cabeza mientras sonreía.
- oh... Para que veas, tengo ciertos dotes ocultos- movió las cejas, haciéndola reír.
- ok... Chica modesta- dijo entre risas.
_______________________________________
- una gran razón por la que aceptaste venir, es porque es una película de terror? - frunció los labios- en serio?- Santana asintió repetidas veces.
- si, son las mejores y definitivamente esta es una gran película...
- vayamos a comprar algunas cosas, porque no saldré a la mitad de la película y obviamente tú menos.
Santana conversaba con Quinn, pero de un momento a otro comenzó a sentirla incomoda, pasaba por su brazo unas de sus manos, constantemente.
Giró un poco su cuerpo con disimulo, y se dio cuenta de que un chico ,la miraba de una manera no muy correcta, por haci decirlo.
Se acercó a ella y paso uno de sus brazos por su cintura, Quinn no ocultó su sorpresa pero no se apartó.
- te veía muy incomoda, pero no te preocupes, estoy aquí contigo, así que relájate y simplemente no lo mires... - ante esas palabras, ella solo asintió y apoyó la cabeza en su pecho. Seguían en la misma posición, esperando que la fila avanzara, hasta que alguien habló en un tono burlón haciéndolas girar.
- oh. . . Pero miren esta encantadora... parejita... Feliz...-
