Capítulo 24

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- toma, no queremos que tengas un resfriado eh... - le pasó la taza con chocolate caliente y se sentó a su lado.

- gracias San.. - le ofreció una sonrisa.

- deberíamos quitarnos esta ropa mojada, creo que podría tener algo que te pueda servir- le propuso.

- no te preocupes por eso, tengo un uniforme de respaldo en mi mochila- Santana asintió y tomó un sorbo- si así serán todas tus clases, no fallaré ninguna- la morena solo soltó una risotada y dejo la taza a un lado.

- tú eras la de la idea, de la piscina y lo cumpliste- dijo aún riendo-

- si... Y casi muero - esta vez rieron las dos.

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- gracias por haber aceptado mi invitación Santana- murmuró, colocándose el cinturón de seguridad.

- no tendría porque negarme- puso a andar el auto y salieron de la propiedad- no tienes frío?

- no para nada, el chocolate ayudo mucho... Ah y no pensé que supieras cocinar- Santana negó con la cabeza mientras sonreía.

- oh... Para que veas, tengo ciertos dotes ocultos- movió las cejas, haciéndola reír.

- ok... Chica modesta- dijo entre risas.

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- una gran razón por la que aceptaste venir, es porque es una película de terror? - frunció los labios- en serio?- Santana asintió repetidas veces.

- si, son las mejores y definitivamente esta es una gran película...

- vayamos a comprar algunas cosas, porque no saldré a la mitad de la película y obviamente tú menos.

Santana conversaba con Quinn, pero de un momento a otro comenzó a sentirla incomoda, pasaba por su brazo unas de sus manos, constantemente.
Giró un poco su cuerpo con disimulo, y se dio cuenta de que un chico ,la miraba de una manera no muy correcta, por haci decirlo.
Se acercó a ella y paso uno de sus brazos por su cintura, Quinn no ocultó su sorpresa pero no se apartó.

- te veía muy incomoda, pero no te preocupes, estoy aquí contigo, así que relájate y simplemente no lo mires... - ante esas palabras, ella solo asintió y apoyó la cabeza en su pecho. Seguían en la misma posición, esperando que la fila avanzara, hasta que alguien habló en un tono burlón haciéndolas girar.

- oh.  .  . Pero miren esta encantadora... parejita... Feliz...-

Extrañamente MiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora