A la mañana siguiente Kiki, quien había vuelto la noche anterior con la esperanza de que Shaka y Mu ya pudieran guardar la compostura en su presencia, se levantó temprano como siempre y se dirigió de nuevo a abrir todas las cortinas, después se fue directo a la cocina para preparar el desayuno, decidió que ese día ni por error iría a despertar a su Maestro, pues adivinaba que el rubio estaría con él y no quería empezar su día con semejante imagen. No es que a Kiki le molestara el hecho de que su maestro gustara de los hombres, no, era más bien el simple hecho de que para un niño de 8 años el amor era repulsivo.
Shaka se talló los ojos y volteó a su derecha, ahí se encontraba Mu, aun durmiendo profundamente, el indio sonrió y se volteó para con él-Buenos días-le dijo suavemente.
-Shaka, es muy temprano aún-Mu se acercó a su ahora novio y lo abrazó-vuelve a dormir-Shaka, quien aun no podía borrar la sonrisa de su rostro lo abrazó de vuelta-Tu puedes dormir si quieres, pero a mí me será imposible dormir tanto tiempo-con esto lo soltó, para el desagrado de Mu, y se dispuso a levantarse. Al hacerlo sintió una helada brisa recorrer su cuerpo, se había adaptado al calor de la cama y del lemuriano que descansaba en ella y de pronto esa brisa le recordó que se encontraba en los Himalayas, descalzo y con solo su vestimenta tradicional de la India, la cual no era precisamente para ese clima. Sin pensárselo dos veces regresó a la cama y se sumergió en las cobijas, despertando nuevamente a Mu-¿Pasa algo?-le preguntó este último.
-Hace demasiado frío hoy...
-No es eso-negó el tibetano con la cabeza-es tan solo que el día de ayer cuando tú llegaste ya se había calentado la casa y habíamos prendido la chimenea, Kiki debe haberse levantado a penas a abrir las ventanas y prenderla-Mu se sentó en la cama, aun se veía cansado y sus ojos estaban luchando por mantenerse abiertos.
-¿Cómo te sientes hoy? Ya te ves mucho mejor-comentó Shaka mientras lo observaba con detenimiento.
-Me siento bien, gracias a ti y a Kiki que cuidaron de mi-le sonrió-Bueno, ahora que se me ha espantado el sueño, lo mejor será acompañar a Kiki en sus labores-dicho esto Mu se levantó de la cama, Shaka quiso hacer lo mismo pero en cuanto se destapó comenzó a temblar sin control, el lemuriano volteó a ver al indio y rió, se acercó a la silla donde había colocado su tradicional bufanda roja la noche anterior y la tomó para después colocársela al rubio-Te sienta bien-le dijo con una sonrisa. El virgo se puso del color de la prenda y desvió la mirada-¿Todo bien?-le preguntó el tibetano, quien había notado que ese pequeño gesto había sacado de su centro a Shaka.
-Si...todo en orden-el indio se levantó de la cama entonces y siguió a Mu hasta la cocina, ahí estaba Kiki terminando de poner la mesa-Buenos días-les sonrío el pelirrojo, mirándolos con picardía-¿Pudieron dormir? –Mu lo miró con angustia, sabía que su alumno era muy joven para estar sugiriendo que habían ocupado su noche en cosas indebidas, así que intuyó que más bien quería molestarlos por haber dormido juntos y no supo cómo hacerlo.
-Bueno-lo sacó Shaka de sus pensamientos-No es la primera vez que dormimos juntos, de niños lo hacíamos todo el tiempo, así que dormimos perfectamente-Mu se quedó helado con las palabras de Shaka y lo miró con incredulidad ¿Qué necesidad tenia de decir semejante cosa? El tibetano había olvidado que el rubio no tenía filtro.
Kiki rió por lo bajo con el comentario del indio pero sobre todo por la cara que su maestro había hecho.
-Señor Shaka-comenzó el pelirrojo-¿usted y mi maestro son novios?-Mu sintió que se le fue la sangre al piso, el rostro se le puso de todos colores.
-Sí, así es Kiki-le respondió con soltura el caballero de la sexta casa.
-¡¿Es eso cierto señor Mu?!-Mu solo asintió con la cabeza, notablemente apenado. Kiki entonces esbozó una gran sonrisa-¡Son novios! ¡Son novios!-se burló el chiquillo.
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De Campamento
RomanceDespués de la batalla de las 12 casas la Diosa Athena decide que como sus caballeros de oro parecen estar muy desunidos los enviará a convivir juntos, pensando en las próximas batallas que tendrán que luchar, así que les ordena irse de campamento pa...
