Me arde la garganta. Julio nunca fue demasiado interesante. Él se marcho, tache el martes 10 en el calendario para recordarme por siempre que debía dejar de lado todo el problema del amor. Dijo que se iba porque mi complejo de querer ser como Bukowski era desesperante. Desde que lo leí siempre quise que alguien me dijera aquello. Se estaba realmente bien así, en paz, solo en la habitación acompañado de algo para beber y mucho para escribir. Le dije adiós, creo que no me dolió.
ESTÁS LEYENDO
Como soltarte sin soltarnos.
PoésieCuando me tengas que soltar nunca vas a mirar hacia atrás para que ya no te de miedo soltarnos.
