Capitulo 24
— Bueno, em, no es mucho, pero la ubicación es genial —Razoné mientras abría la puerta de mi apartamento.
— ¿Bromeas? —Respondió Liam, observando alrededor mientras caminaba detrás de mí. — Esto es perfecto, justo en el centro de la ciudad.
Sonreí mientras veía a Liam poner su bolsa de lona de ropa en la pequeña mesa de café, descansando en mi viejo, andrajoso sofá azul, poniendo los pies sobre lamesa como si fuera su propio departamento.
No era nada cercano al lujo y estilo de vida que Liam estaba acostumbrado en su propia casa. Pero él sonreía como si se sintiera en casa, completamente cómodo.
Él sonrió, haciendo un gesto para que me sentara a su lado en el sofá pequeño y rígido, dándole palmaditas al cojín.
Justo cuando me senté, mi teléfono sonó.
La sonrisa de Liam se desvaneció al instante, y sentí que sus músculos se tensaron, sus venas en el cuello eran visibles mientras tenia sus dientes apretados.
— Dios, maldita sea —Murmuró él con enojo — ¿Qué ha dicho esta vez?
Dejé que Liam leyera el mensaje con sus propios ojos, porque estaba demasiado avergonzada para leerlo en voz alta.
"Bienvenidos a su luna de miel, ¡Recién casados!"
Levantó una ceja mientras leía el texto.
— Oh —Respondió simplemente, frunciendo los labios con disgusto — Eso es, emh, interesante.
Aclaró su garganta y se movió incómodo en el estrecho sofá, y a pesar de la falta de espacio, lo vi a pulgadas de mí, no mirando hacia mis ojos.
Eso es todo. El ni siquiera sonrió o hiso una broma acerca de eso. El solo se quedó sentado allí, mirando por la ventana, rígido e incómodo.
Exhalé nerviosa, el corazón me latía de nervios avergonzada mientras mi auto-confianza se desplomó.
Era sutil, pero aún así fue rechazo.
Liam no quería estar conmigo de esa manera. He estado malinterpretando los pequeños inocentementes gestos coquetos que me había dado; ese breve, apasionado y dedicado beso en mi mejilla con lágrimas en la biblioteca...
El suave roce de sus labios sobre mi piel hizo que mi corazón se disparara y olvidara todo lo triste en el mundo ... debe haber significado nada para él.
Supongo que no era lo suficientemente atractiva como para intentar salir de la zona de amigos con Liam Payne.
El era demasiado hermoso, talentoso también, famoso también, y demasiado bueno como para ___ Harper.
Hubo un golpe en la puerta.
Me puse de pie para responder, pero un tirón repentino de mi muñeca hiso que me detuviera.
— ¿Qué? ¡Liam! Es sólo la comida china que ordenamos de almuerzo —Suspiré, amargada de que Liam era simplemente un amigo.
— Si, pero nunca sabes si..
— Oh, detente, todo esta bien —Repliqué, tirando mi muñeca de su mano protectiva, mi voz ceñida con una picadura de una pequeña herida.
Me dirigí hacia la puerta y la abrí con valentía, sin mirar por la mirilla.
— Gracias —Sonreí al chico que me entregó la bolsa de papel marrón con los alimentos dandole el pago y una generosa propina.
Le di a Liam una mirada de "Te lo dije" antes de colocar la bolsa sobre el mostrador.
Liam se levantó del sofá, colocando sus manos en los bolsillos antes de caminar hacia la pequeña cocina.
— Que bien, me muero de hambre. —Susurró, tomando un par de palillos y una casa blanca llena de comida china.
— Si —Susurré en un dramático suspiro .
— ¿Hay, um, algo malo?
— No, no es nada. Solo que aveces me confudes —Espeté.
— ¿Te confundo? ¿A que te refieres?
Me encogí de hombros, no teniendo el coraje como para explicar lo que sentía hacia él.
Temía el rechazo.
Él me lanzó una mirada burlona, pero no hizo más preguntas, chasqueando la lengua y tomando un bocado de su almuerzo.
Lo copié, hambrienta llevando un pedazo de pollo a mi boca.
Era demaciado bueno, hasta que mi boca se incendió.
— ¡Ah! —Solté, mi lengua se incendiaba con las especias que devoraba —Ugh, esto... es tan... ¡Picante!
— ¿Que? ¿Picante? ¿Qué has ordenado? —Río Liam alado mio,
— ¡La miel de pollo! —Grité, mis ojos llorosos mientras abanicaba mi lengua ardiente con mi mano en un intento de que se enfríara. — ¡Eso no es miel de pollo! ¡Siento como si acabara de haberme comido un maldito petardo!
Liam se reía histericamente mientras me veia correr hacia el fregadero y poniendo mi boca ardiendo debajo de el grifo, desesperada que el agua fría calmara mi garganta.
— ¡Esto no es divertido! —Mis mejillas se tornaron color rojo mientras gritaba detrás de mi hombro al chico entre tragos de agua. — ¡Realmente quema mi boca!
— No, ¡todavía es divertido! —Dijo a través de risas, mi sonido favorito de la risa de Liam sonaba en mi apartamento.
Cuando el fuego en mi boca por fin se acabó, no pude evitar reirme con el.
Me imaginé que pude haber parecido ridícula corriendo frenéticamente por toda la cocina con mi pequeña lengua ardiendo.
Yo estaba feliz de tener Liam conmigo, riendo conmigo, haciéndome compañía, protegiendome...
— Oye, espera, tienes un poco ahi.. —Dijo apagado, antes de que lentamente avanzara lentamente hacia mí.
Rozó su pulgar suavemente contra la esquina derecha de mi boca, limpiándo una pequeña mancha de salsa sobrante.
— Ahi. Listo. —Confirmo con una sonrisa, mirando hacia mis ojos.
Es cuando Liam empieza a hacer cosas adorables como esa. Es cuando empiezo a enamorarme de el. Y se esta haciendo cada vez más difícil para mí de atraparme con cada momento que pasé mirándolo a sus hipnotizantes ojos o escuchar el sonido de su agradable risa.
Yo fui el primero en alejarse.
— Eres confuso —Susurré en silencio, dándome la vuelta para evitar mirar sus profundos ojos marrones.
— ¿Qué? Sigues diciendo eso. ¿Qué es confuso?
Abrí mi boca para responer, pero otro golpe en la puerta me interrumpió.
— ¿Ordenaste más comida esta vez?
Poco a poco negué con la cabeza, los ojos bien centrados en la puerta, el bombeo de mi corazón llego a su presión máxima.
— Yo ire —Dijo Liam oscuro, pasando sus manos por su cabello antes de que abriera la puerta.
Pero no era un tipo con una motosierra vestido todo de negro como yo imaginaba.
Liam fue recibido calurosamente por la agradable recepcionista regordeta del vestíbulo.
— Hola, lamento molestar, queridos —Los labios arrugados se formaron en una sonrisa, dejando al descubierto un pequeño espacio entre sus dientes — Pero esto fue dejado para la señorita Harper en la recepción.
Caminé para aceptar la pequeña caja envuelta con un lazo rojo alrededor.
— Um, gracias, señora —Respondí con voz temblorosa, mirando la caja misteriosa, mis pensamientos corriendo con las posibilidades de lo que pudiera contener.
Supe de inmediato, y estoy bastante seguro de que Liam tambien lo sintió. Era de parte del acosador.
— ¿Vio quien lo entregó? ¿Comó se veia? —Pregunté desesperada por un pedazo de información que nos daría una ventaja.
— Oh, no, lo siento querida. Fue un viejo amigo mio, el mismo cartero que ha trabajado por años, Jeffery. El me lo dió.
— Oh —Mi cara cayó con decepción. —Esta bien. Bueno, gracias entonces. —Forcé una sonrisa antes de cerrar la puerta.
Quite la cinta roja de seda de la caja, inhalando un poco de aire nervioso antes de que la abriera.
Era una pequeño, papel doblado, nada más.
“1017 W Hawthorne Drive. “
— Hawthorne. Se exactamente donde es eso. —Informó Liam con entusiasmo, agarrando las llaves del coche en el bolsillo de atrás. — Es a unos diez minutos de aqui. Vamos.
— Liam, no. —Protesté, mordiendo mi labio. — No sabemos dónde o que es. Puede ser una trampa. Nos esta engañando. —Dije, mordiéndome el labio mientras la paranoia cerraba mi mente.
— ___, ¿Quieres desacerte de este tipo, o no?
— Si, pero..
— Entonces vamos.
— ¡Pero Liam! Escucha. Esto es lo que el quiere. Le estamos dando lo que quiere, estamos alimentando a el, a su pequeño juego. —Expliqué, alejandome de la puerta mientras Liam se acercaba a ella. — ¿Comó esta dirreción va ayudar a algo? Es un movimiento muy peligroso. Muy arriesgado.
— ¿Quieres seguir estando sentada, con las persianas cerradas, viviendo con miedo?
— ¿Qué? Yo.. yo.. No. —Tartamudeé, mi voz levantada con frustación.
— Bueno, eso es lo que obtendras si no tratas de pelear de vuelta.
— ¿Pelear de vuelta? ¿Estas bromeando con eso? ¿Se te olvido el verdadero peligro en que los metí? Podemos morir.
— Claro que me doy cuenta. —Respondió firmemente. — Se lo que es estar aqui contigo significa.
Lo miré con incredulidad. El sabia que basicamente estaba poniendo en riesgo su vida estando conmigo. Para asegurarse que estuviera a salvo.
No podia manejar la culpa.
— Yo solo quiero volver a casa. de vuelta a America. —Susurré, dejando caer la caja blanca de comida al suelo. — Quiero que todo esto desaparesca.
— Entonces, ¿por qué no te vas a casa? —Preguntó en voz vaja.
— Tengo miedo, yo... tengo miedo de no tener a que ir a casa.
Parpadeé, tratando de que las patéticas lágrimas que iban a venir se desvanecieran. Liam camino hacía mi, colocando una mano suavemente por debajo de mi barbilla y levantando mi cabeza para encontrarse con mis ojos.
— ___, mira. No te estoy prometiendo que esto resolvera todos tus problemas. Pero pienso que venir a este lugar es un comienzo. Y estoy aqui contigo, ¿de acuerdo?
Miró hacía mis tristes ojos antes de que él se inclinara hacia delante, su profunda voz y suave susurró en mi oído, sus labios a pocos centímetros de mi — Honestamente, odio cuando lloras.
— Esta bien —Sollocé, ignorando a mi estómago que mariposas volaban dentro de el por lo cerca que estaba Liam, agarré mi celular y poniendolo en mi bolsillo. —Vamonos.
Pero cuando el Bentley de Liam se detuvo en la entrada de 1017 Hawthorne Drive, yo estaba confundida.
Mi teléfono vibró con un nuevo mensaje.
"Qué bueno que finalmente llegaste. Bienvenida al antiguo hogar de tu padre, ___ Harper. Deberias buscar un poco, nunca sabes lo que puedes encontrar."
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Rescatame -Liam Payne
FanfictionSi alguien encuentra esta nota, mi nombre es ____ Harper. Tengo 18 años de edad. Sin padres, pense que seria una gran idea viajar a Londres sola, persiguiendo mis sueños y otras cosas. Incluso conoci a algunos chicos interesantes y al parecer son fa...
