Nieve en el Portal

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24 de diciembre

Felix estaba barriendo desde muy temprano su trabajo. Spencer ese día no iría y Felix saldría a las dos de la tarde. Eran las diez de la mañana. Felix estaba completamente aburrido.

En la casa rodante de los Sparks, José estaba firmando los papeles de su nuevo hogar, aunque aún estaba atento a su mujer y su próximo hijo.

Elliot y los otros chicos seguían esperando el cometa: Barry buscando alguna noticia en internet, Gasper revisaba el mapa una y otra vez, Elliot estaba escribiendo y Nathan preparaba el desayuno.

Terrence se despertó desde temprano para ir con su prima al centro comercial. Elizabeth estaba extrañada por ver a su primo tan alegre.

Todos parecían tener una mañana pesada.

Terrence llego a donde Felix con una laptop.

-Llegué -dijo Terrence.

-Eso veo amiguito -respondió Felix.

-Por cierto, ayer hable con mi prima y me dijo que le gustaría ir contigo.

-¿¡Qué!? -grito Felix con una gran sonrisa y una lágrima de felicidad.

-Sí, solo que le debes decir.

-Gracias ni... Terrence.

-No es nada. Gracias a tí ahora sé que le daré a Angy.

-¿Sí?

-Mira -le dijo Terrence mostrándole su computadora.

-Eso esta tan... tan...

-¿Esta mal?

-Esta perfecto, pero, necesitarás muchas luces, muchas en verdad. No será fácil.

-Claro que no, pero contigo, será fácil.

-Terrence, me dejastes sin palabras, pero, primero debo salir.

-Esta bien.

Terrence esperaba que Felix terminara. Mientras, José preparó el desayuno para su esposa. Ambos estaban felices porque ya tenían un lugar donde vivir, aunque aún faltaba mucho, ya que el señor se había ido y regresaba por la tarde. María se sentía mal ese día, estaba mareada y cansada. José no quería salir a buscar el dinero en el banco para pagar la casa por miedo a que pasara algo.

Barry se había dormido sobre el teclado de la computadora, arropado por periódicos y Gasper estaba revisando su celular y Nathan estaba jugando damas con Elliot en la mesa del comedor.

-¡Basta! No puede ser que estemos perdiendo tiempo -gritó Elliot levantándose de la mesa -no iban a buscar el cometa -añadió.

-Es cierto, estamos olvidando nuestra misión -dijo Nathan.

-¿Misión? -dijo Gasper.

-Sí, nuestra misión, ver ese cometa -dijo Nathan.

-Deberíamos salir -dijo Elliot.

-Es cierto, vamos Elliot -dijo Nathan.

Ambos chicos salieron del apartamento. Barry aún dormía y, Gasper bajó su celular, pensó en lo que dijo Nathan y salió. Barry se cayó y se levantó.

-¿Que hora es? -preguntó Barry.

-Es hora de buscar una aventura -dijo Gasper.

Ya era la hora de salida de Felix. Terrence había estado viendo su computadora.

-Listo -dijo Felix tomando su mochila.

-Sí, hice unos cambios, pero, nada del otro mundo -dijo Terrence.

Un milagro para navidad Donde viven las historias. Descúbrelo ahora