capítulo 1 ~ silencio y oscuridad

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31 de Agosto, 2011

Todo es blanco. Sus pies se encuentran sobre un cristal, a través del cuál puede ver su habitación. La chica se ve a sí misma dormida encima de la colcha de flores rosas y doradas y lleva la misma ropa que ha llevado durante todo el día, unos shorts verdes y una camiseta blanca con un unicornio dibujado.. su habitación parece igual que siempre: el armario de madera empotrado; a su derecha, la ventana con las bonitas vistas; la mesilla con los cajones; el espejo; y toda la ropa tirada por los suelos. Pero por encima del cristal hay un mundo diferente, sin color.

Como siempre, con ella se encuentra una pelirroja de ojos azules. De esas que cualquier humano se enamoraría, si no fuera porque en vez de piernas tiene una larga cola azul esmeralda que le resalta los ojos. Su cuello lo rodea un collar de relucientes perlas. Su cabello ondulado le llega hasta la cintura, ocultando una marca brillante azul, una maraña de líneas imposibles de seguir, un hermoso laberinto resplandeciente que te comusicaba una palabra.

Agua.

Otra sombra. Quién sabe que será. Por momentos parece un hombre y por momentos un dragón. Al instante era un tigre y despues una diminuta cucaracha. Le cambiaban los ojos, el tono de piel y la altura pero había algo que nunca variaba. Esa pequeña marca resplandeciente que transmitía un conjunto de letras.

Tierra.

Como de costumbre también estaba la preciosa chica rubia, de ojos azules tan claro que hipnotizaban. Parecía una chica frágil, de la que cualquiera estaría dispuesto a cuidar si no fuera por el hecho que de su espalda salían dos enormes alas brillantes. Llevaba el pelo recogido con una corona dorada adornada con tres relucientes diamantes. Ésta llevaba la bella marca de color rosa en una de sus alas comunicando a todo el que la viera aquello que nadie ve y todos necesitan.

Aire.

Sin embargo, junto a ellos había aparecido una nueva figura. Una que la muchacha aún no había presenciado.

Era un hombre, aparentemente humano hasta que abría la boca. Largos colmillos salían de ella y un hilo de sangre cubría la comisura de sus labios. Ojos verdes esmeralda en los cuales te podías perder. Piel blanca como la nieve y pelo negro intenso. Llevaba puesta una capa y en el dedo anular de la mano izquierda,un anillo de oro. En el cuello también llevaba una marca, esta vez de color amarillo, cuyas líneas reflejaban algo profundo y peligroso.

Fuego.

Los cuatro Anclados de Zoey la miraban queriendo decirle algo, pero no podían. No le venían nombres, sino simplemente su imagen retumbardo en la cabeza.

Agua, tierra, aire y fuego.

***********

La chica que se encontraba en la cama se despierta agitada.

Se dirige hacia la ventana, la abre y asoma la cabeza. El aire fresco de finales de verano sacude su cabello haciendo que brille bajo la luz de la luna. No se había dado cuenta de como estaba sudando.

Amaba hacer eso por las noches. Sacar la cabeza por la ventana y sentir el aire azotandole. A veces incluso sin las gafas, ver una mancha de luces que una a una se van apagando hasta convertirse en silencio y oscuridad. La gente no se da cuenta pero no hay nada más bello que el silencio. Observar y ver lo grande que es el mundo, la infinitud de estrellas en el firmamento.  Saber que hay algún sitio al que perteneces. Contemplando todo se da cuenta de que no pertenece a este mundo. Se siente como una burbuja aislada mientras todo sucede alrededor, sin poder hacer nada para pararlo. Le gusta sacar una mano y sentir el tacto frio del aire, intentar agarrarlo, quizás esperando algun dia atraparlo. Es como si todo lo que parece importarle traspasara sus manos como el viento, se escurriera entre ellas como si fuera aceite, y no pudiera hacer nada para salvarlo. Hasta quedarse con aquellas pocas cosas sólidas,  que cada vez son menos. Le gusta mirar el horizonte y saber que hay algo más allá, mirar el cielo y saber que hay cosas que ni el ser humano descubrio. Igual su lugar no es ninguno, igual está destinada a estar sola. No lo sabe,  simplemente tendrá que esperar con esperanza, sabiendo que algún día entre las millones de estrellas, encontrará su hogar.

Flor de oroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora