[03 Story.Park Jimin]

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Nombre: Park Jimin.

Edad: 21 años.

Rango: El curandero del reino.

Misión: Servir y cuidar del pueblo, sobre todo el príncipe y rey.

Reconocido, deseado, envidiado, son solo una de las pocas cosas que lograrían definir a este chico y claramente daba razones para ello pues su belleza era única, por poco y lo proclaman como el joven más guapo del reino, con unos labios carnosos y rosados, ojos pequeños que desaparecían cuando sonreía, Una estatura que a pesar de no ser mucha encajaba totalmente con todo su físico el cual solo su mejor amigo había visto pues no le gustaba mostrarse en paños menores ante nadie, un rostro pequeño pero con facciones marcadas dignos de un príncipe, todo en él lo parecía, su apariencia, su personalidad pero no, el no pertenecía a la realeza, el solo era uno de los tantos sirvientes [Aunque uno de los más queridos] que poseía el reino.

Su cabello negro brillante y sus ojos del mismo color le daban ese encanto masculino al que nadie podría resistirse, además de poseer una voz única y aguda que a pesar de resultar graciosa en ciertas ocasiones agregaban un aspecto más a la lista de razones por las cuales el joven era perfecto. Muchas veces los ciudadanos cuando lo veían pasar fingían alguna lesión o malestar únicamente para que el joven se les acercara y ayudara seguidamente de sonreír sacando los suspiros de todos, este gesto podría considerarse un punto turístico del palacio, podría apostarse que muchas personas viajarían desde la lejanía únicamente para ver como las comisuras de los labios del pelinegro se alzaban dejando a relucir la causa de la locura de muchos seres.

El chico empleaba su profesión con amor, pues era el vivo reflejo de su padre siendo siempre considerado con los demás y tratando a sus semejantes con tanto cariño que así padecieran una enfermedad terminal no podían evitar sentirse bien cuando el de baja estatura les atendía, a pesar de sonar triste quienes morían bajo su cuidado podían irse tranquilos pues solo bastaba un gesto amable por parte de el para entrar en total paz, él era único en muchos sentidos.

Junto a su mejor amigo se propusieron de hacer de su reino el lugar más pacífico y feliz del planeta llevando la educación que sus padres habían dejado en ellos con tanto amor a ambos chicos, esto se debía a que tanto el rey como el curandero principal mantenían una relación criando a sus hijos juntos los cuales crecieron amándose como hermanos, jurándose a temprana edad que siempre estarían juntos y nada podría cambiar eso.

La promesa llego a su fin de la peor manera posible y nadie pudo hacer algo para evitarlo.


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