capitulo 50

34.3K 2K 167
                                        

Camila: y bien...¿como has estado?

Helena: Pues bien, Nathaniel se a portado muy bien conmigo

Camila: Eso es bueno

Mi celular empezó a sonar, era una llamada de Nathaniel

Camila: ¿Quien es?

Helena: Nathaniel

Camila: ¿Y que esperas? Contesta

# Llamada #

-Hola Hermosa - (era el celular de Nathaniel pero no la voz)

-¿Jesús? 

-Así es

-Jaja ¿que haces con el celular de Nathaniel?

-Me lo presto, quería decirte si podrías venir a mi casa, Alice está preparando parrillada y queremos que vengas

-Ahora no puedo estoy con una amiga

-Que venga contigo

-Esta bien, iré para allá 


Camila: ¿Que paso?

Helena: ¿Te interesaría ir conmigo a una parrillada?

Camila: Claro!

Camila y yo nos dirigimos en camino a casa de Jesús, pasamos por un parque que quedaba al frente de la casa, se podía ver a Alice, Jesús y a Nathaniel a la distancia, a lo lejos Jesús alzo la mano indicando que nos acerquemos 

No se por que pero me sentía emocionada tanto que empece a correr con dirección a casa de Jesús, pero una voz me detuvo 

Camila: ¡¡¡HELENA!!!

El grito de Camila me hizo dar cuenta que del carro que venia a gran velocidad, sentí un fuerte golpe y sin darme cuenta ya me encontraba tendida en el suelo, escuchaba los gritos a mi alrededor, mi vista se nublo y no pude evitar cerrar los ojos 

Al abrir los ojos me encontraba en un lugar diferente, mire a mi alrededor y me di cuenta de que estaba en un hospital, me asuste mucho y en lo único que se me vino a la cabeza fue mi bebé

Alice: ¿Helena?

Helena: ¿Que paso? 

Camila: Te atropellaron 

Helena: ¿Que? ¿y mi bebe? ¿el esta bien?

Las puertas de la habitación se abrieron, era el doctor que venia acompañado de Jesús y Nathaniel, ellos llevaban una cara llena de preocupación, me di cuenta que algo andaba mal

Helena: ¿Doctor? ¿le paso algo a mi bebe?

Doctor: Perdiste al bebé

Helena: ¿Que? 

• Nathaniel •

Helena había perdido al bebé, Helena empezó a llorar desesperadamente, no podía consolarla pues yo también necesitaba que alguien me consuele, decidí salir de la habitación para poder calmarme peor lo único que conseguía era desperrarme y llorar, no podía contenerme, estaba tan ilusionado con la idea de ser padre

Jesús: Cálmate, tienes que ser fuerte para apoyar a Helena

Nathaniel: No puedo

Jesús me abrazo, ese abrazo hizo que las mas lagrimas salieran de mi

Helena se tenia que quedar en el hospital un par de días mas para asegurarse de que estaba bien, yo iba todas las tardes a verla pero no me quedaba mucho tiempo, no soportaba verla en ese estado, Helena no comía y se negaba a ser revisada por el doctor , todo era realmente desesperante

 • Helena •

Hoy me daban de alta, por fin podía volver  ami casa después de pasar casi una semana en este lugar, Nathaniel vino por mi para llevarme a casa, durante todo el camino ninguno decía nada, no me sentía con ganas de hablar lo único que quería era estar sola, al llegar a la casa corrí hacia la habitación  para luego encerrarme en ella

Nathaniel: Helena... abre -(dijo atrás de la puerta)

Helena: Vete! quiero estar sola

Nathaniel: Abre la puerta

Helena: ¡¡QUIERO ESTAR SOLA NO ENTIENDES!!

No escuche una respuesta departe de Nathaniel, tampoco quería oírla, no tenia ganas de ver ni hablar con nadie, lo único que quería era estar sola y desear que nada de esto hubiera pasado 

Solo dame 3 añosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora