♥Capitulo 4♥

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Finalmente era lunes.

Había pasado un corto fin de semana y ya era día en el que ya debía regresar al instituto.

Era un martirio cuando se vivía en un internado pues solo los fines de semana podían salir de ahí, su único momento de escape antes de volver de nuevo a clases.

Mino no podían negarse luego de disfrutar al máximo con los chicos durante el fin de semana. Habían hecho unas cuantas salidas, un par de juegos de basketball y dos "reuniones" (fiestas en realidad) que no podían faltar.

Ahora debían esperar hasta el siguiente fin de semana para volver a hacer algo entretenido como eso.

Todo era lo mismo de cada inicio de semana. Los mismos aburridos pasillos, aburridos salones, caras aburridas.

En el pensamiento de Mino todo el instituto era igual, aburrido, aburrido, aburrido... Lindo.

«¿Ah? ¿Lindo?»

Dicho pensamiento lo sorprendió, sobre todo por la razón que le hizo pensar de esa manera.

Era bastante curioso que siempre terminara encontrándose​ a TaeHyun en su camino y siempre provocara un cosquilleo en su abdomen al verlo.

Probablemente se debía al hecho de que el rubio usaba unas gargantillas hermosas, no podía negar que le encanta verlo usándolas. Mino ya había notado que, para ser un chico, TaeHyun se preocupaba mucho por cómo lucir.

Siempre estaba arreglando su cabello o asegurándose de verse bien. Justo como en ese momento en que lo tenía al frente y sus manos no estaban quietas en ningún momento, acomodando una parte de su uniforme, su cabello y demás.

Era algo que ya empezaba a darle gracia a Mino.

Sin más, ignoró todo lo aburrido de la escuela para avanzar hasta el chico de "aspecto lindo".

- Hola Nam. -Lo saludó ya estando más cerca. - ¿Podrías dejar de arreglar tu imagen personal? Al menos mientras intento hablarte ¿quieres? -Era notorio que Mino solo quería bromear con él pero por el contrario, el rubio ya se encontraba haciéndole un puchero en reproche.

«Demonios.»

Su conciencia le reclamaba por haber visto tan tierno gesto, aunque Nam parecía querer verse enojado pero era imposible, ¿podía parecerle más tierno?

- ¿Por qué me pones ojitos? -Se quejó Mino al ver que no le respondía. - Quita ese puchero, no me gusta. -Mintió, la verdad se estaba muriendo por dentro de verlo así, era tan perfecto y su reacción tan estúpida. No podía estar como idiota por el puchero de ese chiquillo.

- ¿No te gusta? -Preguntó en un tono decepcionado. - Me puse bonito para ti. -Murmuró aún con aquel puchero en su rostro.

«¿Qué le pasa? ¿Acaso lo está haciendo para molestarme?»

Mino comenzó a fruncir su ceño debido al repentino enojo y es que le enojaba que le pareciera adorable lo que hacía y peor aún que le gustaba lo que veía.

- ¿Dices que te arreglaste para mi? ¿Acaso crees que... ? Oh... -El más alto detuvo sus palabras recordando llo que había dicho JiWon el día de la bienvenida. "Oí que es un chico mariposa". Aquello había dicho su amigo y justo ahora tenía la duda.

Nam solo lo miró extrañado, cambiando su puchero por una expresión confundida por el repentino silencio del contrario.

- Dime algo, Nam. ¿A ti te gustan los chicos? -Le preguntó de forma directa, aunque su voz sonara segura, ¿a quién le mentía? Se encontraba nervioso el estar hablando con él sobre ese tema.

PROTECT YOURSELF [NamSong]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora