Capitulo 21

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Acaricie con la yema de los dedos la suave piel de su pierna. Se estremeció un poco pero siguió como si nada. Me puse de pie y la tome entre mis brazos. En automático sus brazos se ajustaron a mi cuello, balbuceo algo indescifrable y después solo sentí su respiración chocar en mi cuello.

La recosté con cuidado pero sus ojos se abrieron al contacto con el acolchado.

- ¡Hey!- alargo entre dormida

- ¡Hey!- le sonreí

- ¿Cómo te fue?- se hizo a un lado para dejarme espacio.

-Bien... creo y ¿a ti?

-Muy bien- estaba por recostarme a su lado cuando se escuchó el timbre. ________ volteo hacia la mesa de noche y vio el reloj. Nueve veinte de la noche.

-Ya vuelvo- di un cálido beso sobre sus labios y salí de la habitación.

-Llama a ________ ahora mismo- apenas abrí la puerta y ordenó.

-Ella no...

-No te atrevas a mentirme Bruno - amenazo y entro a la casa. -Sé que ella está aquí, así que hazme el favor de llamarla.

-No quiero ser grosero pero no recuerdo haberla invitado a entrar y no tiene derecho de venir a dar órdenes aquí.

-Oh claro que lo tengo. - su fuerte mirada se clavó en mí, algo tenía en común con su hija. -Mi hija es menor de edad-recalco -Esta aquí... No te metas en problemas y llámala- se dio la media vuelta para caminar hacia la puerta -Con todo y maletas claro...

-Por qué no mejor regresa a su casa y mañana en la mañana le digo a ________ que vino a buscarla y ya que ella le llame- me pare a un lado de la puerta esperando a que saliera.

-Sé que hablo muy claramente y puedes procesar lo que te estoy diciendo- articulo como si fuera un completo estúpido al que le hablaba -Respira, tranquilízate, respira. -Y no te conviene hacerme enojar, ella es menor de edad, fácilmente irías a prisión. - carcajee ante su estúpida amenaza.

-Mire- conté internamente hasta diez, ya que no dejaba de ser la madre de ________ -Yo no tengo aquí a nadie a la fuerza. Ella el día que quiera puede tomar sus maletas e irse con usted, pero dudo que eso suceda- dije burlonamente y su rostro se pintó de rojo.

- ¡Escucha muy bien lo que te voy a decir! - dijo ya más que enojada señalándome con su dedo índice.

-...Ten mucho cuidado con lo que vas a decir- la voz de ________ venía desde las escaleras.

- ________ que bueno que estas aquí, trae tus maletas y vámonos.

- ¿Quién te dijo que estaba aquí? - dijo con una enorme frialdad. Era sorprendente lo duro que podía hablarle. Yo ni en sueños había sido capaz de hablarle así a mi madre.

-Eso no importa-

- ¿Quién te dijo que estaba aquí? - repitió bajando las escaleras.

-Christian... pero ya hablaremos en la casa- mi cuerpo se tensó, ahora si me tocaría ajustar cuentas con el imbécil de Christian.

-No gracias, mira ya es tarde y hay niños dormidos que te parece si te visito un día de estos, claro si tienes tiempo- prácticamente la corrió. -Revisa tu agenda tal vez tengas algún espacio en algunos... ¿Dos meses?

- ¡________! - dijo en un tono de impresión.

-Vete por favor. Deja de fingir que te intereso.

- ¡Claro que me interesas! Lo estoy haciendo por ti, esto es... Es ¡un error! Tú no puedes salir y mucho menos vivir con ¡él! - me señalo una vez más.

-Si puedo. Es mi novio y lo amo- esto sí que subía mi orgullo

-Pero él jamás...

-Basta- no la dejo terminar. La verdad quería que la dejara hablar quería saber lo que detestaba tanto de mí. Además de que tenía que mantener a mis hermanos, mi ausencia de padres, mi forma de vestir, mi vehículo y... está bien prácticamente me odia por completo.

-Piénsalo- acomodo su saco - ¿Que te puede ofrecer este? -eso si me ofendió. Yo podía ofrecerle mucho más que cualquiera.

-Cariño, aprecio... Un verdadero hogar- esta vez yo hablé -Tal vez no puedo darle muchos lujos- baje la mirada pero ________ tomo mi mano -Pero puedo asegurarle que aquí estará mejor que en cualquier lugar.

-De amor no se vive niño tenlo bien presente- dijo con repulsión -Prepara tus maletas, no te quedaras por mucho aquí- salió de la casa y la puerta se cerró tras de ella.

YOU Da One 2 (Bruno Mars y tu )Donde viven las historias. Descúbrelo ahora