Maraton Sorpresa 2/4
Ella se separó de mis labios para hacer lo mismo con mi playera, solo que esta me hizo levantar los brazos para sacarla por completo. No me negué ya que aproveche y saque la suya también.
—Ignóralo— susurre en sobre sus labios cuando escuche el teléfono sonar.
—Bruno... — reprochó —Puede ser tu tía o tus hermanos— me queje con un sonido que hice con la garganta —Responde— jadeaba. No quería que me detuviera pero podría ser algo importante.
—Diga— Conteste de mala gana. Escuche la risa de ________
—Que forma de responder…— Lucile estaba del otro lado de la línea
— ¿Que se te ofrece?— mi forma de hablar era la misma. No pudo haber sido más inoportuna su llamada.
—Pedirte que si tú podías venir por tus hermanos, así se quedan a cenar.
—No lo sé— sentí la mano de ________ vagar por mi espalda —T-Todos tenemos que levantarnos temprano mañana— tartamudeé tratando de controlarme. ¿Acaso ________ no sabía lo que provocaba con sus caricias?
—Bruno, ven a las ocho y a las nueve treinta más tardar estarán en casa— atrape la mano de ________ y la atraje a mis labios para depositar un silencioso beso en el dorso de esta.
—Está bien— no tenía opción.
—No olvides traer a ________… Quiero conocerla mejor— Colgué.
— ¿Continuamos? — pregunto jugando con mi cabello.
—No— me lance sobre ella y la bese salvajemente, seguramente confundiéndola ya que mi acción no era precisamente un ‘no’ —Cámbiate. Lucile nos invita a cenar... Quiere conocerte mejor— hice un estirado tono de voz imitando a mi tía.
— ¿Debo preocuparme? — pregunto abrazándome.
—Un poco— cambie a un tono serio, solo para asustarla. Mi tía era un poco entrometida, más no aterrorizante como la madre de ________.
— ¡Hey!— me empujó —Debías decirme 'No, no te preocupes por nada’— reímos.
—Tranquila— acaricie su mejilla —Si tienes suerte no te acosara con preguntas, el que tiene que preocuparse soy yo… tiene en común contigo, el gusto de hacerme enojar— soltó una carcajada.
—Entonces no la pasare tan mal—suspiro — ¿Te pondrás la camisa que te regale? — Rodé los ojos con fastidio —Seguro que hasta a tu tía le encantara y no se diga a Jennifer.
—No intentes manipularme, conozco tus trucos.
—Pensé que no perdía nada con intentarlo— rió —Nos harías felices a muchas si te pones esa camisa aunque sea por una vez.
—No lo creo— bese sus labios una vez más antes de salir de su habitación.
No simplemente no podía hacerlo, no solo el color era asqueroso, era ese tipo de camisas que el imbécil de Harper y su ‘grupo’ usaban. Simplemente me rehusaba a usar algo como esto. No iba conmigo en ninguno de los sentidos. –Mierda Bruno dobla un poco las manos por ella- mi voz interna me reclamo.
— ¡Date prisa! ¡Es una cena no una fiesta de gala! — grite esperando que escuchara hasta su habitación.
— ¡No sé qué debo usar! — también grito con un 'leve' toque de histeria.
— ¡Ponte cualquier cosa mujer! — llevaba ¡Una hora arreglándose!
— ¿Y si no es lo apropiado? — Volvió a gritar — ¡No sé si es demasiado o si es muy poco!— grito al borde de la locura — ¡Bruno! ¡Estoy nerviosa!— si no estuviera tan desesperado y enojado, me estaría revolcando en el piso por la risa.
—Mira tienes cinco segundos para bajar, si no subiré y aun que sea arrastrando te subo al auto, como sea que estés vestida.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno. Subí a grandes zancadas las escaleras hasta que llegue a la puerta blanca la cual golpeé furioso.
— ¡No! ¡No entres! ¡No estoy lista!
—No estoy bromeando ¡Vámonos ya!
— ¡Entras y te asesino Mars! — amenazo y por ese simple hecho entre retándola.
Un vestido rosa claro ajustado le lucia a la perfección.
—Bruno te voy a... ¡Hay!— su tono amenazante fue sustituido por uno enternecido. —Te la pusiste— realmente me daba asco a mí mismo vestir de esa manera, ya que ni con los pantalones negros y tennis negros me sentía cómodo.
—Solo por eso no te asesinare— camino hacia mí —…Si no estás a gusto quítatela— rodeo mi cuello con sus brazos ¿Leía mente? —Me conformo con habértela visto unos segundos— beso mi mejilla.
—Creo que puedo resistir por unas horas.
— ¿De verdad? ¡Perfecto! — Sonrió de oreja a oreja —Te ves hermoso— reí ante su adjetivo.
— ¿Hermoso? — frunci el ceño.
—Sí y no me lo discutas… ahora salte y déjame terminar de arreglarme.
— ¡Claro que no! Tuviste una hora para arreglarte, así estás bien— la sujete firmemente de la muñeca. Prácticamente la arrastraba escaleras abajo. — ¡No seas chiflada ______Smith!
ESTÁS LEYENDO
YOU Da One 2 (Bruno Mars y tu )
Hayran KurguSegunda temporada de You Da One . NO es mia solo esta adaptada a BRUNO .
