Esos ojos eran los que en mi interior hacían todo explotar. Nunca había conocido el amor de cerca. Obviamente había visto películas, leídos libros y una que otra vez oído hablar de ello, pero jamás había sentido esto. Era como si todo en mi interior buscara la manera de atraerla, de tenerla. La necesitaba. Cada célula de mi cuerpo reaccionaba en el solo momento de pensar en ella. La piel se me erizaba y las ideas se nublaban solo para tener una imagen de ella en mi cabeza. Mi corazón daba un salto cada vez que su nombre escuchaba. Mis pensamientos volaban al tiempo que mi imaginación comenzaba a crear escenarios en los que ella era la protagonista de mis historias y yo su fiel narrador.
El día pasaba lento y no veía el momento de regresar a casa. No les pasa que se cansan de estar con la misma gente todo el tiempo? Bueno, a mi si. Llevaba aquí unas horas y ya no aguantaba más las estupidas conversaciones adolescentes y por supuesto, la cantidad innombrable de tareas y trabajos en grupo. No entiendo porque los profesores tienen el concepto de que los estudiantes funcionamos mejor en grupo. No es así, en este momento del semestre no iba a encontrar ningún grupo que quisiera agregarme a él puesto que todos, o la mayoría, ya habían avanzado sus trabajos. Pero a pesar de todo eso, la escuela no estaba tan mal o al menos la comida de la señorita Heidi no. Mi relación con mis amigos se había fortalecido más y había conocido otras personas en diferentes cursos. Pero sin embargo.. seguía sin poder acercarme a la persona que hacía que mis pensamientos se detuvieran..
-Ojalá tuviera el valor de acercarme a ella, ojalá pudiera una palabra de sus labios escuchar...- pensaba mientras pasaba en frente de su casa ansiando su rostro ver una vez más.

ESTÁS LEYENDO
Nuestra Aflicción
RomanceEstaba escondido detrás de la ventana, las cortinas me ocultaban pero no lo suficiente. Llevaba mas de una hora aquí viéndola leer, había memorizado sus gestos y sus ojos, era tan bella. Estaba tan concentrado viéndola que no me había fijado en la...