Mientras observaba a Oniria entrar a todas las tiendas por las que pasaba, los recuerdos me asaltaron sin darme tiempo de intentar encerrarlos en esa oscura habitación de mi mente a la que procuraba no entrar.
Cuatro años antes había sido la peor etapa de mi vida. En ese tiempo, yo, con una hoja de afeitar y pequeño baño, traté de desahogarme consiguiendo esas cicatrices que ahora procuraba ocultar con mangas largas, de la misma manera que hacía en ese tiempo cuando eran heridas recientes.
Hubieron muchas razones por las que comencé a hacerlo casi diariamente, pero una de las principales era Oniria.
Nuestra familia había muerto en un incendio que yo empecé accidentalmente cuando teníamos ocho años. Oniria nos había salvado a los dos, pero quedamos solos en el mundo.
Durante varios años pasamos entre diversos orfanatos y casas de acogida, siempre vigilados por Ruth, la simpática mujer de la Uniceff que se encargaba de nosotros. Pero en nuestro décimo cuarto cumpleaños las cosas cambiaron. Entramos al internado de St. Marie's College. Al parecer nuestro padre nos había dejado en herencia una pequeña fortuna a la que podíamos acceder cuando cumpliéramos 21 años, pero por mientras teníamos acceso a un fondo educativo que cubría el colegio y parte de la Universidad.
St. Marie's era un colegio católico dirigido por un grupo de monjas que variaba entre las más estricta hasta la más agradables. He de decir que Oniria y yo habíamos tenido una pésima instrucción cristiana, comenzando por el hecho que nuestro padre era agnóstico y mi hermano se empeñaba en mandar por un tubo la religión. Así que las mojas se tomaron la tarea de "evangelizarnos" y apartarnos del mal camino, según ellas. He de decir que fracasaron estrepitosamente.
Desde el día en que pusimos un pie en el colegio, Oniria se ganó el favor de la mayor parte de los profesores...y también de los estudiantes (aunque no tanto de las monjas). ¿Qué puedo decir? Era encantador. Ojos verdes, cabello negro rebelde, inteligente, carismático, considerablemente alto, un físico envidiable...creo que todos los buenos genes se los llevó él. En cambio a mí, me conocían como el "hermanito de Oniria". Me daban ganas de gritarles a todos que yo era el mayor, pero ya que nadie parecía creerme, me resigné.
En realidad al principio no era tan malo. Compartía habitación con Oniria, salía los fin de semanas a la ciudad con algunos amigos, tenía un cuaderno lleno de bocetos, trataba de llevarme bien con las mojas y demostrarles que yo no era tan rebelde como mi hermano. Incluso puedo decir que me gustaba vivir en el internado...hasta que llegó él.
Joseph era un estudiante de intercambio de Canadá. No se quedó mucho tiempo en el colegio y supongo que eso en parte fue mi culpa. No hablaba nada de español, pero por suerte Oniria y yo hablábamos bastante bien inglés gracias a nuestro padre, además el St. Marie's era un colegio bilingüe. Nos hicimos amigos rápidamente y en ese momento, a los 15 años, fue cuando comencé a cuestionarme mi sexualidad.
Nunca me había enamorado de alguien. Tampoco me importaba demasiado, era demasiado joven como para preocuparme por esas cosas y antes del St. Marie's nos habíamos mudado demasiadas veces como para que pudiera conocer a alguien. Me solía reír de Oniria cuando perseguía a las chicas del internado y se enrollaba con ellas, para que después las monjas lo castigaran haciéndolo limpiar los vitrales de la iglesia. No recuerdo que en ningún momento me hubiese sentido mínimamente atraído por una chica...o un chico.
Pero eso cambió con Joseph. No estoy seguro de que me atraía de él, pero si sé que quedé profundamente enamorado, de esa manera intensa en la que solo los adolescentes se enamoran. El problema era el colegio...o tal vez la sociedad. Aunque seguía siendo tan poco católico como antes de entrar a St. Marie's, no veía el hecho de que dos hombres estuvieran juntos como algo normal, me parecía extraño. De modo que esos sentimientos que tenía hacia Joseph, me estaban volviendo loco. No me comprendía a mi mismo, ¿acaso era anormal?
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Oniria
Fantasy¿Qué es la vida sino un sueño? Después de dos años de vivir en Inglaterra junto con su amigo Peter, el misterioso hermano de Leo, Oniria, aparece de la nada haciendo que la vida de Leo de un giro inesperado. Leo toda su vida se ha cuestionado su pro...