Jeon Jung kook, es un chico de 20 años, sus padres viven en Los Ángeles, él se quedó en Corea del sur con su hermano, para comenzar su vida, pero no le queda mucha.
Me entrenaron para atrapar, al mafioso más peligroso en toda Asia, y lo llevaré dire...
Jung kook: ¿te caíste mi amor?- mordió su labio inferior y posicionó sus piernas a los costados al igual que sus manos, pero a los costados de la cabeza de ___, ella estaba a punto de soltar el llanto, pero tenía que ser fuerte.
Jung kook la observó por unos minutos y después se acercó lentamente hasta rozar sus labios con los de ___,ella sintió su corazón latir a velocidad luz, sus ojos entre cerrados y su respiración agitada, él sonrió.
Jung kook: si te haces la que no quiere no te gustará- murmuró con voz seductora y ronca, que hizo estremecer el cuerpo de ___.
Sus labios se unieron, se sentían cálidos y suaves, eran como dos piezas de rompecabezas, que se unieron y encajaron perfectamente, el beso se intensificó, el oxígeno se acababa y el deseo se hacía presente en ellos.
___: para- apenas pudo pronunciar, su respiración se cortó por unos segundos, inhaló profundamente y lo besó con delicadeza, probando un nuevo sabor en sus lenguas, que jugaban mientras las caricias aparecían.
Las manos de Jung kook exploraban bajo la blusa de ___, pero no paraban de juntar sus labios lentamente, él le quitó la blusa y el pequeño sombrero de su cabeza, ella se sentía confundida y asustada aún, no tiene experiencia en las relaciones y mucho menos quisiera tener algo con un mafioso mujeriego.
Jung kook: no resisto... A la mierda todo, no me importa que seas policía, quiero que te quedes conmigo ___- suspiró largamente y quitó su camisa con desesperación, sus manos temblorosas recorrieron las piernas de ella, separó un poco sus piernas y beso su pecho, la tomó de las muñecas e hizo chupetones en su cuello.
___: Jung...-su voz se cortó al sentir los labios de Jung kook posarse en sus muslos y las manos en su pecho, pelliscandolos ligeramente.
Un suspiro se escapó de la boca de Jung kook, cuando ___ puso sus manos en su cuello y enredó sus dedos entre su cabello alborotado.
___: No... No quiero- una lágrima cae de sus ojos cristalinos y rojizos, las mejillas coloradas, retiró sus manos.
Jung kook: shhh- susurró y se acercó a su oído- sólo disfruta- sonrió coqueta mente y la mano de Jung kook bajo hasta la intimidad de ___. Ella se quedó atónita, un sonrojo fuerte se sintió en sus mejillas, se estremeció.
___: soy virgen- se volteó rápidamente, escapando de Jung kook, se sentó y cubrió su rostro-
Jung kook: ¡¿espera qué?!- el se levantó de la cama con rapidez, su voz agitada y respiración corta no lo dejaban analizar las palabras que ella dijo.
___: yo...no puedo por que... Soy virgen y...nunca lo he hecho, además, no quiero hacerlo con una persona de tu clase- su voz temblorosa cambió a firme, pero sus ojos aún estaban rojizos.
Jung kook: ¿así? Mirame bien maldita perra- se acercó a ella y la tomó del cuello, asfixiándola un poco, haciendo que su respiración se cortara más de lo que ya estaba- yo tengo mucho poder, más del que podrías imaginar, en cambio tu no me llegas ni a los talones, ¡¿oíste?!- gritó con una voz intimidante, su enojo aumentó y la soltó-
___: yo...- trata de recuperar el aliento y contener las ganas de llorar y salir corriendo- ¡no me voy a rebajar a tu nivel! ¡Estúpido!- gritó con fuerza, él la miró serio y luego agarró su brazo y la jaló, llegaron a unos pasillos rápidamente, el dolor de donde Jung kook estaba apretando a ___ era insoportable.
Él sacó unas llaves de su bolsillo derecho, abrió la puerta y empujó a ___ adentro de la oscura habitación, sus pasos la arrinconaron hasta que chocó con una silla de madera, con unas cadenas. Jung kook la sentó ahí y esposó sus manos y pies, puso cinta negra sobre su boca. Quitó los pantalones de ___ y con su cinturón, la golpeó con mucha fuerza en la piel, cambiando su color de pálido a rojo, ella se quejaba y retorcía de dolor, gritos y llanto se hicieron presentes en la obscura habitación.
Jung kook: arrepientete de lo que me dijiste- se detuvo por unos minutos, ella negó con la cabeza- ¡mierda!- la golpeó en la pierna con el cinto- ¡di que lo sientes!- la amenazó, sus gritos ahogados se escuchaban por los pasillos solitarios, haciendo eco. ___ no tuvo opción alguna, así que asintió débilmente con la cabeza, sus piernas temblaban del miedo que la consumía, su piel sudorosa por los nervios y dolor.
Jung kook: así me gusta, pero no saldrás de aquí hasta que me respetes tal y como soy ¿vale?- masajeo sus muslos lentamente, calmando un poco sus lágrimas-
Sus piernas flaquearon, él quitó la cinta de su boca y caminó hacia la salida de la habitación y la observó por unos minutos, hasta que escuchó los pequeños susurros de ___.
___: ¿cómo puedes...ser tan idiota? No te... No entiendo Jung kook, te odio tanto como si... no hubiese, mañana, pero- pausó por que su voz se cortó- ¿por qué eres así?- dijo para sí misma, con voz temblorosa y sus mejillas humedecidas por las lágrimas-
Jung kook- te escuché, pero no pienso responderte- la miró con ojos penetrantes- yo también te amo cariño, nos vemos mañana, espero que te adaptes a la silla. De que me respetas, me respetas ¡¿Me oíste zorra?!- tiró del cabello de ___ y ella se quejó, queriendo contestarle lo que se merecía-
___- ya...ya basta...dejame...- su voz se quebró, se quedó sin aliento y le dolían las piernas, tanto que apretaba sus muñecas y se le ponían rojas las manos-
Jung kook- hay perdona, ¿te duele?- la jaló una vez más del cabello, pero con más fuerza- pues te lo mereces, estúpida- la soltó finalmente y se agachó, recorrió con sus manos, las suaves y rojizas piernas de ___ y se apoyó de sus caderas para acercarse a ella- perdoname, no me puedo controlar a veces- él deposita un beso rápido en su boca y rió con arrogancia-
___: dejame...no me toques más...- su mirada baja, los ojos hinundados con lagrimas y las piernas moreteadas, su respiración agitada y sin fuerzas. Era como vivir en el mismísimo infierno-
Jung kook- hasta mañana cariño-
Él cerró de un portazo y fue a su habitación, se dirigió al baño y tomó la navaja del segundo cajón de madera blanca.
Jung kook- me odio a mi mismo, los odio a todos, menos a ella, no quiero lastimarla más, esto me duele a mí también, ya no...ya no quiero ser así- su voz se cortó.
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lágrimas calleron de sus ojos entrecerrados, hizo una cortada media en su muñeca y gritó de dolor. Cuando la sangre dejó de gotear y salpicar por el baño, lavó sus manos y se puso su pijama, pero no pudo dormir, él se sentía tan mal, por hacer el "trabajo" de su padre, Jung Kook no quiere trabajar más, está cansado de lastimar a sus seres queridos.