Cinco

61 23 5
                                        

Querida Luna de Plata,

Hoy, mientras pensaba en ti, sentí tu presencia cercana. Tus labios fríos parecieron rozar mi piel, y un estremecimiento eléctrico recorrió mi cuerpo. Un cosquilleo suave en el vientre me hizo sentir viva.

Tu luz se deslizó sobre mi piel, como una caricia que me hizo temblar. Sentí tus dedos suaves recorriendo mi cuerpo, explorando cada curva y cada rincón. Y de pronto, desapareció...

¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste con este anhelo, esta sensación de que algo pereció?

La oscuridad volvió, pero mi cuerpo sigue recordando tu toque. Y yo sigo deseando sentirte de nuevo.

Con deseo,
Una joven...

Luna de Plata [Editada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora