En el etéreo se encontraba una figura abandonada. Meditando bajo su capucha pensaba en la importancia que tenía la vida, no hacía mucho había terminado de consumir otro universo. Ahora se encontraba a merced del hambre que se había procurado gracias a su desmesurada gula. Apenas fue capaz de percatarse de la agitada presencia que invadió aquel espacio completamente vacío, sin embargo, el ente invasor sí se percató de la existencia de otro ser en el vacío eterno.
· ¿Quién eres? Pensé que este plano estaría vacío.
· Invades mi espacio y preguntas quién soy sin presentarte, eres la arrogancia personificada viajero.
Levantó la cabeza lentamente, mirando a su interlocutor a la cara, sus vacías cuencas inspiraron temor en el recién llegado.
· Disculpa mi comportamiento. Me llamo Yahveh.
· Mucho mejor. Mi nombre es Muerte.
Yahveh se dispuso a estrechar la mano de Muerte en señal de respeto y buena fe. La figura espectral retiró su mano, Yahveh lo miró extrañado.
· No quieres hacer eso, si llegaras tan sólo a rozar mi cuerpo absorbería toda la vida que existe en tu interior.
· ¿Qué demonios eres tú? Jamás había conocido a un ser capaz de absorber la vida.
· Soy una parca, mi especie absorbe la vida de otros para alimentar la suya, acabamos con universos enteros. Yahveh, es la primera vez que conozco a otro ser capaz de viajar entre planos con esa facilidad, tu especie debe ser poderosa.
· ¿Mi especie dices? No existe, soy el único, me creé a mí mismo.
Muerte quedó atónita, todos los seres habían sido creados o procedían de algún otro, empezó a preguntarse si sería algún tipo de ser primigenio de gran poder.
· ¿Y qué has venido a hacer a este plano vacío?
· Me he visto obligado a batirme en retirada, busco un lugar donde poder crear un ejército.
Las palabras de Yahveh confundieron a Muerte.
· Tan poderoso que eres capaz de crearte a ti mismo, sin embargo, te has visto obligado a huir de una batalla, ¿qué ha ocurrido?
· No soy militar. Mi poder se basa en la creación, no en la destrucción. El poder de mi enemigo, en cambio, es pura destrucción.
· Dices que tu poder es el de la creación, crea tu ejército conforme avance la batalla.
· No funciona así, mi ejército debe componerse de almas y las almas deben crecer y alimentarse en un ser vivo, además, deben entregarse voluntariamente a mí y eso lleva años; no dispongo de años en plena batalla.
· ¿Has venido hasta aquí sólo para crear un mundo donde producir almas para tu batalla? ¿Qué clase de plan es ese?
· El plan es crear un mundo plagado de criaturas hechas a mi imagen y semejanza, que crecerán alimentando al alma de su interior y cuando esté lista, se la arrebataré para que se una a mi ejército.
· ¿Qué les pasará a esas criaturas una vez su alma sea arrancada de sus entrañas?
· Enloquecerán.
Esa criatura estaba demente y sedienta de poder, haría sufrir a toda una especie simplemente para ganar una batalla, mejor dicho, para alimentar su ego. Tampoco era muy descabellado, después de todo Muerte consumía mundos por alimento. Paró a pensar un momento, sus próximas palabras podrían cambiar su manera de existir, debía medirlas con precisión.
· ¿Sabes Yahveh? Ha sido una suerte para ambos que acabaras en este insólito plano de existencia.
· ¿A qué te refieres?
· Verás, te ofreceré un trato que satisfará a ambos. Yo necesito absorber vida, tú necesitas almas, mi oferta es la siguiente; crea tu mundo y tus criaturas en este plano. Yo arrebataré la vida que en tus criaturas habite, de esa manera su alma quedará libre para que la uses y no enloquecerán, todos ganamos algo aquí.
· Tu oferta es muy jugosa, y no es mal plan los locos podrían acabar con los otros antes de morir. Acepto con gusto. Tardaré seis días en crear nuestro mundo.
· Así sea, esperaré.
Ambas criaturas inclinaron sus cabezas para mostrar su acuerdo ante la imposibilidad de tocarse, ajenas al oscuro ángel que sonreía desde el borde del plano; corrompería a las criaturas de Yahveh e impediría el crecimiento de su mayor enemigo.
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Insomne
Paranormal"¡El dolor del insomnio o el dolor del miedo a dormirme, y con los desconocidos horrores que tiene para mí! ¡Qué bendición tienen esas personas cuyas vidas no tienen temores, ni amenazas; para quienes el dormir es una dicha que llega cada noche, y n...
