Capítulo 11

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Ya era entrada la noche, muchos animales ya dormían pacíficamente mientras que un zorro de pelaje rojizo corría por el bosque sin rumbo alguno.

¿El motivo por el que corría?

Simplemente un arrebato de energía tras beber un líquido extraño que había encontrado por ahí.

El zorro sin dudar fue a una de las zonas del río más amplias y profundas, no muchos animales pasaban por ahí, ya que era una zona con pocos árboles y arbustos donde ocultarse de los depredadores o era peligroso el caerse al agua si no sabias nadar.

Al llegar se encontró unas tiendas de campaña al lado y un fuego que empezaba a extinguirse al lado.

– ... ¡¿Hay alguien?! Dormir aquí no es seguro– habló Foxy acercándose a una de las tiendas, poniéndose en 2 patas ya que había estado corriendo en 4.

No escuchó respuesta por lo que se acercó aún más dispuesto a abrir una de estas para ver qué o quién había dentro, pero se detuvo al oír unos pasos atrás suyo y se giró a ver qué había, encontrándose lo que parecía ser un humano con un cuchillo de caza.

– ¿Un zorro rojo?– se preguntó a si mismo el hombre.

– Eh... Si, eso soy, ya sé que soy magnífico y tú eres un... Humano– Foxy lo miró de arriba a abajo– pero esta prohibido que los humanos entren a la isla

– ¿Hablas?– preguntó sorprendido.

– Si ¿No me escuchas? Oye, ¿cuántos sois? Iros de aquí u os metereis en problemas

Un golpe sorprendió a Foxy tirándolo al suelo.

– ¡¿Pero que-...?! Ahg...– se quejó mirando a otro humano el cual le había golpeado.

– Te dije que habrían animales exóticos, despierta a los demás– ordenó el otro a lo que el primero se fue a las otras tiendas.

Foxy aulló de forma que se escuchara en todo el bosque, su instinto rara vez se equivocaba, y esta vez le decía que debía alertar al resto del bosque.

Otro aullido se escuchó, era de Mangle sin duda, sonaba enfadada por tener que despertarse, ya que esta no sabía la situación.

– ¡Cazadores!– aulló más fuerte el zorro levantándose y empezando a correr, alejándose de los humanos antes de que le hicieran nada.

Mangle movió las orejas sorprendida ¿Había escuchado bien? ¿Foxy acababa de decir que hay cazadores? Fuese como fuese debía ir con el gran águila, este sería el que comprobaría si era cierto, además de que en caso de emergencia, era de las únicas aves que sabían cómo llegar a el resto de los humanos, y alertarles de que había humanos en la isla, al fin y al cabo no era la primera vez que pasaba.

Por otra parte, Freddy también escuchó el aullido de Foxy, alertandose y saliendo de su casa encaminándose de donde procedía este, no quería que le sucediera nada al zorro.

Un disparo resonó en el bosque, dejando claro a todos los animales que estaban despiertos que había cazadores merodeando, y causando nervios en Freddy, el cual aceleró el paso hasta el momento en que Foxy chocó con él cayendo ambos al suelo.

Foxy al verlo se alarmó y lo arrastró dentro de unos arbustos, ocultándose ambos mientras unos pasos corriendo llegaban y al poco se iban, dando a entender que los cazadores que seguían a Foxy habían seguido corriendo al creer que Foxy también lo hacía.

– ¿Foxy? ¿Estas bien?– preguntó Freddy mirando al zorro el cual estaba encima suyo con las orejas altas para escuchar al rededor.

– Si... Una bala rozó mi oreja, pero no fue gran cosa, me habrá dejado una calva– rió con nervios y luego suspiró algo aliviado al oír que los pasos dejaban de escucharse a lo lejos.

– Debí alertarte de los rumores– murmuró el oso abrazando al más pequeño– Perdón

– Ni que fuera tu culpa, igual, deberíamos irnos, no es seguro aquí

Freddy asintió y ambos se fueron a la casa de Foxy, y que está estaba más alejada de donde habían pasado los humanos, pero esta estaba vacía, posiblemente mangle había salido al oír el aullido de Foxy, por lo que estarían solos en la casa por largo tiempo.

– ¿Qué haces despierto a estas horas?– preguntó Freddy una vez en la casa, sentándose en el sillón y sentando a Foxy encima suyo.

– Tomé una bebida extraña, seguramente era de esos humanos, y entonces la energía me sobraba y tenía que deshacerme de ella.

Freddy observó la oreja derecha del zorro, está sangraba levemente pero nada grave, por lo que la lamió limpiándola sin dudar.

– He-hey, avisa primero– pidió el zorro avergonzado– no eres mi mamá cómo para lamerme

– Mm... Okay... Pues te aviso de que voy a lamerte– respondió el oso lamiendo el cuello del zorro– Casi me da un ataque al oír el disparo, sabiendo que tú podrías estar cerca– dió un pequeño beso en su cabeza– oí tu aullido

– Que sepas que no pedía ayuda, solo alertaba a Mangle– habló con valentía– yo puedo solo con esos humanos

– Ya lo he visto– empezó a acariciar a Foxy en el estomago metiendo la mano por su camiseta.

– Pues si– respondió bajando las orejas con gusto mientras movía la cola.

– Eres un buen zorro– le sonrió el castaño con amabilidad.

– Obviamente– sonrió el pelirojo, apoyando la cabeza en el pecho del oso.

– ¿Quieres dormir?– murmuró el mayor.

Foxy asintió acomodándose en el pecho de Freddy mientras este lo cargaba e iba al cuarto del más pequeño, acostándose en la cama juntos.

– Buenas noches, y recemos para que la zorra de mi hermana vuelva sana y salva a casa

– Lo mismo digo– rió Freddy– buenas noches, zorrito

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Listo, después de 1000 años, disfruten el capítulo.

Cazando al depredador [FNAF Frexy]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora