Por fin había terminado mi turno en la cafetería, me dirijia a cuneros con la pequeña Ana.
Hola jaz, ¿vas con Ana?- acenti con la cabeza a lore.
Iré con tigo, hoy no hay muchos clientes en la cafetería- dijo mientras hibamos a cuneros.
En él transcurso a cuneros, que no es muy lejos, lore y yo platicabamos de como se la había pasado con albert anoche.
Me alegra que te lo ayas pasado increíble lore, a propósito creo que hoy iré a ver a thiago, necesito que me aga un favor- dije recordando lo que le había prometido a Mónica.
se me podrá olvidar mi nombre, hasta mi edad pero jamas una promesa.
O que bueno que lo mensionas, ayer después de pasear por la ciudad albert, me llevo a la casa de thiago, por unas cosas, y thiago me pregunto por ti, me dijo que hoy pasaría a las 11:00 por ti, que te espera donde siempre- que raro, es raro que thiago me venga a buscar.
¿Que le pasaría esta vez?
Aquí estas mi pequeña- dije mientras Ana corría a abrazarme, se miraba muy tierna cuando corría.
Hola enana, que grande que estas- dijo lore mientras le acariciaba su mejilla.
Pero que cuerente que eres, enana pero que grande estas- reímos las dos juntas.
Chicas que bueno que llegaron, me podrían ayudar a cuidar a los pequeños,a la otra trabajadora le salio un problema familiar y quien mejor que ustedes para ayudarme, ya le avise a mi jefe y me dijo que si ustedes estaban de acuerdo si- dijo perla.
Claro- dijimos las dos al mismo tiempo.
Pasamos toda la tarde cuidando a los pequeños, la pobre de lore, casi se ponía a llorar cuando un bebe lloraba, pues parecían que estaban programados para cuando dejara de llorar uno, le siguiera él otro. Me divertía mirar la cara de lore.
