Capítulo 3.

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Llegamos a su casa y me quedé a dormir allí.

Por la mañana, Miriam llevaba una gran resaca y no se acordaba de casi nada. A saber que hizo esa noche.

Bajamos a desayunar, eran ya las 12 y sus padres se habían ido a una de esas tiendas de decoración, según una nota en la nevera.

Entonces estábamos solas y le conté que había sido la fiesta del colegio y que ella se fue y que no sabía nada más.

Me dio las gracias por haberla traido a casa y haberme quedado, a parte por no haberle dicho nada a sus padres.

Me fui después de comer.

Cuando llegué a casa, me abrió la puerta mi madre.

Empezó a sonar el fijo.

Y rápidamente, se fue a cogerlo.

Dejé en mi habitación las cosas de ayer y mi madre vino.

Le había llamado mi tía y era que este verano que fuésemos , habían ampliado la casa y estaba todo bonito y terminado y mi madre, le había dicho que sí, que un mes; que en 3días nos íbamos.

Bravo, en un pueblo sin cobertura, todo el día aburrida, con mi familia y sin amigos.

Que verano tan guay...

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