Capítulo 4

49 13 8
                                    

—SeungJun... ¡SeungJun! —la alterada voz de JiHun le despertó de su profundo sueño junto a una sacudida en el brazo, asustándole y haciéndole abrir los ojos de par en par en el momento ¿Qué pasaba? ¿A qué venía llamarle de esa forma?

Miró la escena como quien mira a la nada mientras intentaba asimilar lo que estaba realmente veía, todavía medio dormido. Todos estaban en ese mismo dormitorio, con sus pertenencias y una mala expresión.

—¿Qué ocurre? —Trató de incorporarse en la cama para levantarse, sin poder abrir bien sus ojos todavía. A pesar de haber dormido tantas horas, seguiría haciéndolo si tuviera la oportunidad.

—Date prisa y coge tus cosas, venga —dijo YouJin en voz baja desde la puerta, aparentemente alterado.

Empezaba a preocuparse de verdad, por lo que puso más esfuerzo en ponerse en pie e unirse a los demás.

—¿Pero qué pasa? —la preocupación y confusión se hizo visible en su rostro mientras miraba a los otros, suplicando una respuesta.

—Se han escapado nuestros amigos del sótano —dijo HeeJun apiadándose de él, al darse cuenta de que los demás estaban tan nerviosos y yendo de un lado para otro que no se habían dado cuenta de que SeungJun les preguntaba.

—Ah... —el menor pudo contemplar como la piel de SeungJun se volvía todavía más pálida de lo que era. Lo entendía, él también estaba al borde de un ataque de nervios.

SeungJun no era el único recién despierto. JiHun se encontró también con todo aquel percal en el dormitorio, tan de repente. Sus párpados todavía parecían pesar pero como era normal, no tardó apenas unos segundos en despejarse por completo.

—¿Qué hacemos? —preguntó mientras terminaba de guardar en su mochila lo poco que quedaba fuera, sin entretenerse.

—HeeJun ha tenido una idea genial —anunció YouJin a los demás mientras vigilaba por una pequeña rendija que había quedado al juntar la puerta. Las miradas se dirigieron al nombrado.

—Así es —confirmó—. Vamos a incendiar la casa.

Los ojos de SeungJun se abrieron como platos mientras la expresión de JiHun se acercaba más a la fascinación. InSeong, quien extrañamente no decía ni una sola palabra, miró de forma recelosa por encima del hombro, desde una esquina.

—Pero... ¿cómo?

Entonces el menor mostró dos barriles pequeños de gasolina que había encontrado en el garaje de la casa, cuando estuvieron registrando de arriba a abajo en busca de provisiones.

—Pensaba guardarlos para más adelante... pero creo que es un buen momento para darles uso ¿no? —con una pequeña y casi divertida sonrisa en los labios, cruzó la habitación para ir junto a YouJin, cerca de la puerta. Debían prepararse bien para el ataque—. Será mejor que os preparéis para salir por esa ventana que tenéis detrás.

—No me creo la suerte que tuvimos con este chico —dijo JiHun para sí mismo, adorando el ingenio de HeeJun y el hecho de que iba a ser la segunda vez que les libraba de la muerte. Aun así lo dijo lo suficientemente alto para que InSeong lo escuchara y su expresión se convirtiera más todavía en algo sombrío.

—¿Por la ventana...? —pensó SeungJun en voz alta, digiriendo su mirada hacia atrás para mirar hacia aquel rectangular hueco de la pared.

—Sí, se puede bajar más o menos bien —informó, intentando tranquilizar.

SeungJun se asomó curioso y vio que efectivamente, no parecía complicado. No era necesario dar un salto porque uno podía apoyarse en ciertos lugares específicos de la fachada hasta tocar el suelo y aunque eso no fuese así, el salto tampoco habría sido demasiado intimidante. Como fuera, prefería mil veces eso antes que lo otro.

Hell [KNK]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora