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Durante toda su vida, Anna sólo ha tenido dos amigos, el primero era un chico llamado Micke, era un chico de unos 6 años, se conocieron mientras Anna iba de visita al trabajo de su padre, ellos chocaron y Anna calló al piso, cuando él se dio cuenta la levanto y le pidió disculpas, ella aceptó y empezaron a platicar de a donde iban y demás cosas, el decidió acompañarla, puesto que sus padres trabajaban muy cerca de ahí y todo el camino platicaron, cuando llegaron con su padre el niño se fue y ella ya no lo volvió a ver nunca. La verdad es que a su amigo, sus padres se lo llevaron lejos, se fueron a vivir a otra ciudad por que pensaban que ahí no era un buen lugar y creían que alguna presencia mala estaba muy cerca de ellos.

Su otro amigo fue una chica, tenía la misma edad que Anna cuando se conocieron, 10 años, se vieron mientras estaban en un mercado, saliendo de la ciudad, su nombre era Meredit, su cabello era rubio y lacio, su tez era blanca casi llegando al color de la nieve, solía usar vestidos largos y olgados color pastel, y sus padres eran gente de dinero, vivían a las afueras de la ciudad en una casa muy grande, sus padres siempre estaban ocupados en sus negocios y Meredit tenía una niñera, claro que no como la de Anna, siempre estaban al pendiente de ella los mayordomos, las sirvientas y todo aquel que trabajase para sus padres, pero ella no podía estar bajo cuidado todo el tiempo, así que ella se escapaba a un pequeño bosque donde solía jugar y cantar, cerca había un río en el cual ella solía poner sus pies descalzos para relajarse.
Ellas eran muy diferentes más que nada en la situación económica pero eso no impidió que se hicieran amigas, a Anna la cautivó su forma de ser, su alegría y su libertad.

Desde que se hicieron amigas Meredit la llevo al bosquecillo, a su lugar secreto, le contaba que siempre iba ahí a todas horas, no le importaba lo que decían sus padres ni su niñera, y que le facinaba estar ahí, solían cantar juntas, claro, las canciones que se sabía Meredit por que Anna no conocía la música y le era tan facinante escucharla cantar mientras andaban por el bosque, luego se quitaban los zapatos y metían los pies a el río, era un poco pequeño pero la corriente podria llevarse a un hombre, se lanzaban agua a la cara y se divertían tanto juntas. Desde ese entonces salían muy temprano de su casa y llegaban casi al atardecer.

Cuando estaban en las ramas de los árboles, Meredit le contaba a Anna historias sobre el bosquecillo y algunas otras sobre la ciudad o el campo, a Anna casi no le asustaba las historias, pues creía que eran falsas y les restaba importancia.

Un día, Anna tuvo que salir al centro de la ciudad para visitar a su familia pero iba a dejar a Meredit, ella dijo que no había ningún problema de que fuera.
Anna llegó al día siguiente y entusiasmada corrió a buscar a su gran amiga, pero cuando llego a su casa no vio a nadie, todo parecía estar desierto así que fue a buscarla en el bosque, donde siempre solía estar. Cuando llego ahí no escuchaba nada, gritó varias veces su nombre pero jamás respondió a su llamado, siguió buscandola pero nada, pero de momento miro al suelo y vio algo de color rojo, era uno de los zapatos favoritos de Meredit, ella gritó otra vez su nombre "Meredit" pero nadie contestó, solo pudo escuchar el envolvente sonido del río y el silencio eterno del bosque.
Como no la encontró en el bosque ni en su casa decidió volver a su hogar, cuando llegó quiso salir de nuevo a buscar a Meredit pensando que ya habría vuelto pero su niñera le dijo que no por que ya iba a anochecer y su padre se enojaria si no estaba en casa, por lo que mañana iría a buscarla de nuevo en todos lados.

El monstruo dentro de AnnaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora