Temor

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DISCLAIMER: Esta historia estará en constante edición, modificación y mejoracion (ok así no se dice ya lo sé) Ya que es la primera (y única por lo pronto) historia que no es un fanfic de nada, se estará ampliando un poco. Si ya leyeron esta historia anteriormente les recomiendo volver a leer cuando tenga sus ediciones listas. Una persona importante me pidió un día que lograra llevarla a libro físico y haré todo por cumplir esa promesa :)
Y como habrán notado empezamos por su portada (Hecha con IA como ya se imaginarán).

Sin más, comenzamos.

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Era una noche lluviosa, las gotas de lluvia golpeaban violentamente las ventanas y el techo de aquella pequeña casa. En uno de los estruendos de la tormenta, la luz eléctrica de todos los alrededores se esfumó dejando una silenciosa y fría penumbra.

Aquella chica se cubrió con su sobrecama, su computadora se oscureció de repente por aquel apagón, para colmo su celular no tenía batería, no había que hacer mas que acostarse e intentar dormir. Ella era una chica valiente, presumía de no temer a nada, aunque bajo aquella oscuridad algunos de sus temores verdaderos fueron haciéndose presentes en su mente...

—El día de mi muerte. ¿Cómo será?... —se preguntaba dentro de su mente— ¿sufriré gran dolor?... ¿será alguna enfermedad?... ¿muerte natural?... ¿un accidente?... ¿un homicidio?... ¿o una catástrofe mundial?

Sus pensamientos se profundizaron mas hacia el lado de la catástrofe mundial, pues justamente acababa de ver algunos vídeos de profecías sobre "el fin del mundo". Ella se sentía como toda una guerrera superviviente, después de haber sobrevivido varios pronósticos de finales, y como siempre, nunca llegaban...

El año 2000 y su apagón tecnológico, que las computadoras entrarían en caos por no diferenciar el cambio de milenio y que también habría un holocausto nuclear... ¡FALSO!

Final del mundo en 2006 el día 6 de Junio, haciendo el 666... ¡FALSO!

La mas famosa de todas, el fin del mundo el 21 de Diciembre del 2012, el fin del calendario maya, también pronosticaron para esa fecha un asteroide, una catástrofe, radiación solar, hoyo negro... ¡FALSO!

En el 2016 se iban a invertir los polos... ¡FALSO!

En el 2017 el fin con el eclipse solar el 21 de agosto... ¡FALSO!

Ahora están con la profecía que dice que el planeta "X" se estrellará el 23 de Septiembre de este año (2017). No se puede saber si es falso porque no lo han vivido, pero ella estaba ansiosa por ver si una vez mas sobreviviría al fin del mundo. Bajo esos pensamientos se fue durmiendo por fin, después de todo al día siguiente asistiría a la escuela.

Maciel Lexius, estudiante de Ingeniería civil, una chica un tanto extraña de carácter. Cabello castaño, delgada y ojos café claro. Le gustaba vestir con ropa algo holgada, playeras con estampado de anime o de temática geek. De familia pobre pero que conocía lo que era la superación por esfuerzo. De día estudiaba y de tarde trabajaba, su día a día interminable y la realidad de muchos otros jóvenes, todo para salir adelante.

Su futuro no lo tenía claro. Lo único que sabía era que deseaba llegar a ser alguien importante en el mundo, deseaba hacer algo por lo que fuera reconocida y que cambiara el mundo, o al menos su ciudad, dejar huella aunque sea en algo. A veces sentía que todavía tenía pensamientos y sueños absurdos como los de una niña pequeña, pero a pesar de ser consciente de ello, no dejaba de fantasear que algún día podría ocurrir algo interesante en su vida aburrida y común.

La tormenta continuaba golpeando con furia la casa, seguro amanecería inundado.

El siguiente día, un lunes normal, aburrido y seguro agotador, como todos los lunes. La mañana era un tanto fresca por la lluvia de la noche anterior. Nada mejor que un buen café para despertar y desayunar.

—Nada mejor que un buen café! —pensó— y veamos... ¡una dona!

Como siempre casi rezaba porque el café le saliera bueno, pero no... era tan amargo como todas las mañanas. La buena noticia era que la dona estaba en buen estado y aun suave. La chica no despertaba lo suficientemente temprano como para prepararse un desayuno decente, además que tampoco le gustaba para nada cocinar, la pereza era uno de sus peores defectos, aunque para ser una floja, tenía bastante determinación como para salir a estudiar cada día y regresar después de la media noche de su trabajo, ¿Cómo es que alguien podría considerar floja a una persona que hace eso día a día?

Después de su "majestuoso" desayuno fue a darse un baño y prepararse para ir a clases. Un viaje de 2 horas le esperaba para trasladarse hasta la escuela. Se despidió de su madre y salió rumbo a su rutina diaria.

A pesar de que todos los días hacía lo mismo, siempre trataba de ver el lado positivo de las cosas y encontrar algo que hiciera ese día especial.

—¡Encontré una moneda! ¡Este será un buen día y nada lo arruinará! Tal vez sea mi día de suerte.

Así era su ánimo hasta que sucedía algo malo o hasta que su cuerpo se resentía por el agotamiento. Entre sus largas caminatas y su viaje en camión público repleto de gente, se consumía gran parte de su poca energía que había obtenido de su pobre desayuno.

Cuando por fin se hallaba en su escuela, su sueño y cansancio se olvidaban por unas horas, a pesar de todo disfrutaba sus clases y aprender cosas nuevas, le agradaba todo con excepción de convivir con la gente, prefería la tranquilidad y la independencia de estar a solas.

No se quejaba de su vida, pudo haber sido peor. La mañana pasó rápida y el momento de salir había llegado. Era hora de ir a comer algo rápido y correr hacia el trabajo.

Ahora el clima había cambiado. La humedad en el ambiente y el calor hacían sofocante afuera. Tuvo que quitarse su ligera chaqueta a cuadros que se ponía por la mañana, cuando aún se sentía fresco el ambiente.

—¡Ahí va la chica albañil! —gritaba una chica bien arreglada, maquillada y bien vestida.

—Otra vez ella —pensó Maciel con fastidio, le daría igual si no fuera porque es su mismísima jefa.

Claudia Harrison, estudiante del campus contrario, de la carrera de administración de empresas, una chica rubia (aunque se le veían las raíces de cabello oscuro) de ojos café oscuro y un cuerpo con más masa y volumen que el de la escuálida de Maciel, podría decirse que era lo bastante atractiva. Trabaja por las tardes de supervisora justo en la misma empresa de Maciel y justo siendo su supervisora.

—Es una presumida, lame botas, creída y estirada —decía Maciel para sus adentros y caminando rápidamente para perderla de vista.

—¿Es una de tus subordinadas? —preguntó una de las acompañantes de Claudia a la misma. 

—Así es, como la empleada de banda 5 que debe ser, le va mejor que ser albañil —decía burlona a sus amigas.

Maciel caminó lejos de ahí, debía ir a su trabajo a pie, mientras que Claudia iba de aquí para allá en su bonita camioneta plateada con sus amigas.

A Maciel no le importaba lo que decían de ella, lo que le molestaba era la doble cara de su jefa. Y el hecho de que llegara a ser supervisora solo por llevarse de maravilla con la supervisora anterior.

Ella solo se limitaba a hacer su trabajo para cobrar semana a semana el dinero que necesitaba para apoyar a en casa y pagar sus gastos escolares. No importaba quien o quienes la rodeaban, lo único que importaba era que algún día se convertiría en alguien importante para el mundo.

La típica historia de la chica pobre y su rival la rica, eso es lo que deben pensar... Pues no...

Continuará...

Notas para los lectorcitos:

Nunca se burlen de la manera de vestir de otras personas, no es de su incumbencia. Y aliméntense sanamente.




Save The World... El Final de Los TiemposHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora