A lo largo de la vida se acumulan pequeños y grandes miedos en el alma, algunos le temen a la oscuridad, monstruos, demonios; otros a la soledad, al desprecio, al fracaso, al desamor; sin embargo, algunos simplemente tienen miedo de ellos mismos, miedo de mirarse en un espejo y ver el reflejo de lo que se han convertido.
¿Por qué tener temor hacia un espejo? Si es sólo un cristal, no tiene vida, no habla ni se mueve, sólo refleja la imagen de uno mismo, aunque si se mira más a fondo, tras la mirada en los ojos, entonces se encontrará un reflejo del espejo y lo que se encuentre tal vez asuste.
Recuerdos de un pasado que no fue agradable, imágenes de un presente que no se controla, sueños de un futuro lleno de esperanzas que no ocurrirán. Sí, podría producir miedo lo que se ve, pero lo bueno de ese vidrio es que siempre muestra las cosas como son, sin más ni menos.
Y ahí estaba él, mirándose en el espejo, revisando cada detalle en su faz, cada hebra de sus cabellos rojizos, las marcas en el rostro, su boca entreabierta con los labios resecos y los dientes algo amarillentos.
El cristal no poseía una personalidad, su semblante y ÉL estaban a solas para conocerse a fondo; acercaron ambos ojos a esa ventana a lo desconocido e intentó buscar una señal, algo en qué creer, algo en qué confiar; pero se acercó demasiado. Arrojó la mirada tan adentro del reflejo que el contrario no pudo resistirse a tomarlo, no fue fácil pero al final cayó al delirio y lo tomó como suyo.
Había que verse para hablar de todo y de nada, sin motivo alguno y con toda intención, verse sólo para contemplarse, verse porque quería verlo y a pesar de que quisiera verlo, habían de verse no solamente porque se sentían solos o tal vez solamente se sentían solos.
Tenían que verse antes de desaparecer y porque no han desaparecido, porque no estaba escrito que se vieran, porque quizás si se veían entre ellos se pudieran ver a ellos mismos.
-Hola. Veo que estás tomando un poco de tiempo para ti. Al fin puedo hablar contigo. ¿Cómo estás? - La entidad que era percibida por él como una alta silueta oscura con forma humana masculina lo observaba inmóvilmente. -Pero qué estúpido de mi parte, una disculpa. Claro que estás bien, todo el mundo siempre está bien, per se. Mejor, una pregunta que había querido hacerte hace tiempo y no me atrevía. Una pregunta que yo creo que deberíamos preguntarles a todos, siempre. ¿Has pensado últimamente en que vas a morir?
-Me discurre un temor, un limitante, un paralizante. No hallo qué hacer ni cómo. Estoy aquí. Perdido. -Un miedo se apoderó de él. Su garganta vibraba muda por el miedo
-Nadie sabe de dónde vienes, quién eres, qué haces. Todos hacen lo suyo. Y tú ves a todos. Tú, ¿Qué haces? ¿Quién eres? Estás aquí sin ser nadie. Queriendo saber todo, queriendo ser sabido, conocido y reconocido. -El ser que emanaba humo negro procuraba mantener una discreción y distancia absoluta, sin embargo su curiosidad lo llevó por momentos a aventurarse cerca de aquel ser humano.
- ¡No! Me prefiero escondido, extraviado, no del mundo pero abandonado en el mundo y de la gente. Entré aquí, pero ya quiero salir, quiero que te vayas. No me veas.
-Qué importa que no te vea. No eres de aquí, nadie te conoce. No eres, no existes aquí. Eres de dónde vienes, eres de ahí. Aquí no eres, pero estás. Estás desorientado, sin ser pero estando.
YOU ARE READING
One Shots AU - Petweek | Pike
FanficLos one-shot y drabbles no tendrán que ver entre ellos y la mayoría se sitúa en universos alternos. Cada historia será algo espontanea, con temas fantásticos y uno que otro tema paranormal, idk.
