Al salir de casa, el Jolteon se sintió el pokemon más feliz del mundo. ¡Finalmente, lo que él había pedido por años la LIBERTAD! Ahora él podría hacer lo que quisiera, sin nadie para mandar en él. Comenzó el viaje a pique total, pues ahora él era el dueño de sus acciones. El primer día de viaje, fue hasta muy, muy lejos, para asegurarse de que sus padres no lo siguieran. Por cierto, ese era el día más feliz de su vida hasta ahora.
En los primeros días, se sentía muy bien, y no se cansó muy fácil. Fue siguiendo el río que nacía en su ciudad, para tener siempre agua fresca. La alimentación no era un problema, al menos no si necesitaba cazar. Pasaba la mayor parte del tiempo cazando, pues era la única manera de quedarse solo. Era muy rápido, así que casi siempre lo conseguía. En la noche del tercer día, consiguió una cueva donde podía dormir bien.
En el cuarto día, al amanecer, el Jolteon, que ya había despertado, fue hasta el río para limpiarse y continuó el viaje. Ese mismo día llegó a una cueva gigante. Pensó en dar la vuelta, pero la cueva era demasiado grande para eso, entonces él tuvo que entrar. Sabía que era extremadamente peligroso caminar en una cueva que era del tipo eléctrico, pero no tenía otra
En el instante en que colocó la pata en la cueva, un flashback vino en su cabeza. Él ya había estado en esa cueva. Se acordó. Su mejor amiga. Su tío. Su hermano. Un bulto negro. Todos fueron muertos. Y todo se oscureció después de eso. En aquella cueva, el mayor y más poderoso Steelix del mundo vivía ahí. En el instante en que se acordó de eso, se devolvió para salir, pero ya era tarde. El enorme Steelix ya tapaba su camino de vuelta. El daba para leer el terror
¿usted de nuevo? Habló el Steelix, reconociendo el pokemon que alguna vez había podido escapar.
Jolteon no consiguió pronunciar ninguna palabra, era tan grande el miedo que lo paralizaba. Pero recordó las últimas palabras de la persona que una vez había amado: no dejar que lo hiciera con cualquier otra persona ... y cerró los ojos por última vez.
Jolteon, al recordarlo, se llenó de poder, y, con un solo ataque, paralizó el Steelix. Este se asustó con lo que había hecho, y dejó el enorme pokemon que lo había aterrorizado hacia atrás. Después de correr, se detuvo, y miró hacia adelante. El espíritu de su hermano, de su mejor amiga y de su tío estaban allí, y, con una mirada, demostraron su agradecimiento. Jolteon vio que ellos nunca más serían olvidados, y su corazón quedó en paz. Los tres espiritus lo llevaron hasta la cueva, y se fueron.
El Jolteon había llegado a un lugar maravilloso, donde pokémon de todas las especies jugaban juntos. Hasta un ... Eevee?.
Hola!, antes que nada. Lo siento si los capitulos son muy cortos, no tengo bastantes ideas, además estoy intentando actualizar todos los dias.
BUENO, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.
ADIOSITO
