Kate observó su entorno por ultima vez, haciendo un análisis mental de las cosas que había guardado en su valija. Sabia perfectamente que si olvidaba algo, luego seria demasiado tarde. Estaría rumbo al aeropuerto para emprender un viaje que le cambiaría la vida. Con cuidado bajo por las escaleras y llevo su equipaje a la puerta, dignada a esperar a sus padres, se sentó en el pórtico. Saco su celular y reviso su casilla de mensajes, estaba vacía. Es claro que si no tienes amigos, no recibirás mensajes de despedida, ni una llamada. Raramente su compañera de clases venia a visitarla, Kate tenia la mínima esperanza de que recibiría una llamada de ella, por lo que no quito la vista del celular durante todo el viaje hacia el aeropuerto. Pero fue cuando subieron al avión que se dio cuenta de que eso nunca pasaría, estaba completamente sola en el mundo, ni siquiera sus padres llenaban el vació que tenia dentro.
Las cosas nunca fueron buenas para ella, su vida era como un trapisondista que no cesaba. Siempre se preguntaba por que la gente se comportaba de esa manera, por que le hacían tanto daño. Noche tras noche sin dormir, esperando que algo repentino cambie su vida, hasta que la propuesta llegó. No tenia ánimos de viajar, solo quería encerrarse en su cuarto hasta que probablemente muriera deshidratada, sabia que todo se volvería a arruinar, pero las cosas estaban echas y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba en aquel vuelo que nunca quiso emprender.
—Tranquila Kate, todo estará bien —Pronunció mi madre tratando de animarme.
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Mi Mundo |Editando
Fiksi PenggemarFilofobia, miedo a enamorarse. ¿Quien dijo que todas las historias de amor deben tener un final feliz? Esta novela es solo mía. No se permiten adaptaciones. Todos los derechos reservados.