Era el tercer año de Harry en Hogwarts junto con Anna, como profesora.
Anna le había pedido a Dumbledore si podía pasar a ser profesora de vuelo, ya que la profesora Hooch se retiraría, este aceptó, y al quedar una vacante en el colegio, nadie sabría quién era el nuevo profesor.
Anna y Harry habían pasado unas excelentes vacaciones con la familia Weasley y Hermione.
Mientras estaban desayunando, un ave revoltosa y torpe llegó por la ventana.
-Levanta a Errol,Percy- dijo Molly mirando a uno de los pelirrojos.
Este se levantó y fue directo a sostener de pie al animal.
-Son cartas de Hogwarts,mira Harry, parece que Dumbledore sabe dónde estás- dijo.
Harry tomó su carta y vió la gran lista de libros que pedían para su tercer año, y dándole una mirada a Anna,se entendieron que ese mismo saldrían para el Callejón Diagon.
Cuando terminaron de desayunar Anna fue la primera en pararse.
-Bueno, muchas gracias Molly y Arthur, gracias por recibirnos con tanto amor y alegría, pero ya debemos irnos- dijo Anna.
-¿A dónde creen que van? ¿A tomar el tren? Usaremos polvos flu- dijo la señora Weasley.
Harry había usado una sola ves los polvos flu y no le había ido muy bien que digamos, pero intentaría hablar claro y sencillo.
-Yo voy primero- dijo Anna.
Tomó un poco de polvo y gritó:
-DIAGON- y se hizo un humo verde y Anna desapareció.
Le siguió Harry, que para su suerte, lo pronunció bien.
Cuando todos ya habían llegado, Harry y Anna salieron para Gringotts.
Su bóveda seguía llenísima como antes y no pudo evitar sentirse mal, por un comentario que había dicho Fred, uno de los gemelos anteriormente "mamá ¿como haremos para pagar todo esto?"
Al salir de su bóveda se dirigieron a comprar los libros, Anna, se frenó delante de una tienda de escobas en la que se podía ver la gloriosa,grandiosa,veloz,hermosa "Saeta de fuego" y le pidió a Harry que se metiese en uno de los locales, mientras ella entraba en la tienda de escobas.
Harry entró a una librería y preguntó por sus libros, cuando alguien le pisó la cola de la túnica.
Draco Malfoy.
-Tanto tiempo, Potter- dijo - en busca de los libros eh?, me pregunto quien nos dará DCAO, y me pregunto si intentara matarte-.
Harry simplemente lo ignoro y salió afuera, Anna estaba allí y escondía algo en la espalda,no llegó a ver que era ya que esta no lo dejaba.
El 1 de septiembre llegó y Anna llevó a Harry hasta la estación.
Anna se despidió de Harry y uso la aparición para llegar hasta Hogsmade y de ahí ir hasta Hogwarts.
En el tren, Harry se encontró con Ron y Hermione, parecía que no habían encontrado una cabina, pasaron un buen rato buscándome una hasta que la encontraron, aunque, había un hombre profundamente dormido ahí.
Por todas las puertas del tren había una foto de un mago, con cara demacrada y destruida, pero por una buena razón, se había escapado de Azkaban.
-Sirius Black- leyó Harry- parece alguien ingenioso para tener esa cara, pues de Azkaban nadie se había escapado anteriormente-.
Ron al escucharlo busco algo entre sus cosas.
-Por cierto Harry... mi padre me mando esto para ti, no es que la haya leído, pero un poquito- dijo avergonzado.
Harry tomó la carta y comenzó a leer.
Estimado Harry Potter:
Estoy muy triste de tener que advertirle que este año en Hogwarts, podría ser muy peligroso para ti, no se si notaste que se escapó un prisionero de Azkaban...
Ese prisionero, era un fiel partídiario de ya sabes quién, y cree, que lo único que le impide al señor tenebroso regresar, eres tú.
Dumbledore ya tiene conciencia de todo esto y tomará el asunto como el quiera.
Puedes pedirle a algún profesor que te explique quien es y porque te conoce, creo que es demasiado para una carta. Desde ya, mi suerte y valor.
Arthur Weasley. Ministerio de Magia.
Harry miraba atónito la carta, Sirius Black, el único prisionero que logró escapar de Azkaban lo buscaba.
Harry pensó que Anna podría tener alguna idea de esto, así que espero a la llegada para preguntarle allí.
Antes de llegar, el tren frenó de golpe, cosa sorpresiva porque según los relojes de algunos, faltaban aún horas para llegar.
Todo empezó a congelarse, a estar frío, parecía un ambiente triste, muy triste. Entonces a través de la puerta de la cabina vieron una mano, larga y con dedos muy flacos, blancos.
La mano abrió la cabina y entró un ser que volaba, con capa negra, todo era muy triste,
se acercó a Harry y este cayó desmayado.
Harry despertó y estaba posado en las piernas del hombre que allí estaba.
Este le dio un chocolate y salió afuera de la cabina.
-¿Qu-Que pasó?- preguntó Harry aún recuperándose.
-Entro un dementor, uno de los guardias de Azkaban, he leído que están buscando a Sirius por todas partes, creo que se confundieron-. Explicó Hermione.
-¿Y qué pasó?- preguntó Harry.
-Bueno, el hombre que estaba al lado tuyo se paró y emitió una luz blanca de su varita y el dementor se fue- dijo Ron- espero que ese sea nuestro profesor de defensa contra las artes oscuras-. El tren se puso en marcha de nuevo y llegaron hasta Hogwarts.
En el gran comedor empezó la selección de chicos de primer año para cada casa.
Cuando terminó, Dumbledore pidió silencio e hizo un paso adelante.
-Como muchos de ustedes sabrán- empezó - Sirius Black, escapó de Azkaban, como nadie sabe dónde está y que es lo que quiere, me temo que el colegio será vigilado por los mismos guardias de Azkaban, los dementores.
Algunos pusieron caras extrañas pues no sabían que eran, pero los que si sabían que eran los dementores se asustaron, de verdad.
Anna miraba boquiabierta a Dumbledore, desde la mesa de profesores, Harry notó que faltaba alguien al lado de ella, el profesor de defensa contra las artes oscuras.
-Por otro lado, quería darle las bienvenidas al nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras- dijo Dumbledore- ¡Remus Lupin!-.
Anna al oír ese nombre de paro de su asiento sorprendida, por la puerta del costado entró el mismo hombre que le había dado una galleta a Harry, y empezó a saludar a todos y al darse vuelta para dirigirse a Dumbledore vio a Anna, que no tardó mucho en darle un gran abrazo, parecía que habían pasado mil años separados.
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Anna Potter, la hermana de Harry Potter
FantasiaAnna Potter, hermana del famosísimo Harry Potter, que fue la figura maternal de este en toda su infancia, se ve obligada a contarle todo a Harry, para eso, necesita ir a Hogwarts.Pero no se imagina la cantidad de sorpresas y decepciones que se lle...
